Eres mi Detective.

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Era de noche y la luna iluminaba las oscuras calles de Londres.  La agente Diana y su compañero Michael se preparaban para una nueva misión. Tenían que atrapar a Mauricio N.F. uno de los mejores y más especializados agentes. Había traicionado a la organización, mato a varios de sus compañeros y robo códigos bancarios del sistema.
Ahora se ocultaba en una base secreta dentro de una iglesia pequeña, donde ambos agentes se preparaban para entrar.
-Debemos ser cautelosos, pudo haber colocado trampas en los jardines – señalo Diana  a la vez que recargaba su arma.
- Puede ser, pero tranquila, déjamelo a mi linda - sonrió Michael. - aquí lo importante es... si serás capaz de tirar del gatillo cuando lo tengas enfrente – agregó Michael cambiando su sonrisa por una mirada fría e inexpresiva.
-¿ y porque no?, es un traidor y la organización quiere que...-
- No te estoy preguntando lo que quiere la organización - la interrumpió Michael.
- ¿ que es lo que  tú quieres?. ¿Acaso no lo amas?, ¿Serás capaz de dispararle?- preguntó mirándola con seriedad.
- ... Creí amarlo. Pensé que me amaba, pero no fue así. Él me engaño, me uso para robar los códigos y mato a nuestros compañeros. Debo matarlo – respondió Diana con firmeza.
- basta de esto, debemos completar la misión. Andando- agregó  equipándose su mochila, lista para continuar.
Michael solo suspiro a la vez que terminaba de guardar el equipo de espionaje en su mochila. - muy bien linda aquí vamos, solo no se te olvide ponerte el disfraz que la organización preparo para ti, no queremos que él sepa quien eres -.
- esta bien, "Activate Simulator"-XD enunció Diana a la vez que presionaba  el botón pequeño de su reloj. De manera inmediata el dispositivo empezó a escanearla.
" análisis completo, agente Diana. Iniciando proceso  de colocación de disfraz"
En cuestión de segundos el sistema modificó por completo  su cuerpo, haciendo  cada miembro, órgano, cabello e incluso su voz idéntica a la de un hombre.
Michael no hizo mas que sorprenderse ante los juguetitos que creaba la agencia. - Cielos, ahora estas plana jeje , mmm y aunque te hicieron igual a un hombre sigues siendo lindo "Daniel "- dijo mientras lo observaba de pies a cabeza.
- ¿Daniel?- pregunto Diana.
- bueno, tengo que llamarte de alguna forma, no puedo decirle Diana a un hombre ¿o si? a menos que seas gay -  sonrió Michael.
-¿ sabes que ? Cállate y entremos idiota- dijo Daniel adentrándose en los jardines.
Adentro todo parecía tranquilo, habían cruzado los jardines sin ningún problema, al parecer nadie se había molestado en colocar trampas.
- esto no me gusta nada, esta muy tranquilo- dijo Daniel  mientras caminaba cauteloso por los pasillos de la iglesia.
- tienes razón, esta muy tranquilo. Una de dos:  o algo nos espera adentro o al desgraciado le pareció demasiado agotador y molesto colocar trampas – bromeó Michael mientras checaba el detector de trampas que les dio la agencia.
- pues le voy más a la segunda jaja – afirmo Daniel.
Una vez que ambos agentes ingresaron a la nave del templo una alarma se activó y las puertas comenzaron a cerrarse, bombas de gas empezaron a caer cubriendo por el completo el lugar asfixiando a los dos agentes.
- ¡¿qué esta pasando Michael ?!-  grito Daniel  respirando con dificultad. 
-¡ N-no lo se, el sistema no me detectó nada!- respondió Michael mientras caía rendido por la falta de oxígeno.
- Mal...dición- pronunció Daniel antes desmayarse.
El tiempo transcurría y ,mientras dormía, Daniel recordaba el día en que conoció a Mauricio y  como se enamoró de él, recordaba el como le molestaba su actitud y con el tiempo pudo ver  que detrás de ese chico tan desinteresado se escondía una maravillosa persona con habilidades increíbles. También recordó el como le fascinaba el solo verlo pasearse por la oficina y como le encantaba.   Pero también le vinieron a la mente  las imágenes de como lo traicionó.
Todo se nublo y un frío recorrió su cuerpo obligándolo a despertar. Estaba atado a una silla con Michael aún inconsciente a su espalda.
- Así que... creyeron que seria fácil burlarse de mi ¿ no?, ¿ qué los dejaría solo entrar y liquidarme?, valla par de imbéciles inútiles de la agencia- dijo una voz conocida proveniente de una de las esquinas oscuras de la habitación, sí, era él.
( Mauricio) lo llamo Diana desde el fondo de su corazón. Tres años habían pasado desde la última vez que lo vio. Tenia deseos de correr y abrazarlo al igual que antes pero la idea de que todo eso fue solo una mentira y ella fue solo una pieza mas en su juego la hicieron enfurecer.
(No, mi misión es matarlo) pensó a la vez que sacaba una navaja escondida en su reloj y cortaba la cuerda con discreción.
- al otro imbécil ya lo conozco pero tú,  ¿ quién eres?- pregunto Mauricio a la vez acercaba para mirarlo.
- me llamo Daniel, llevo poco tiempo en la agencia- contesto.
- Así que solo Daniel ¿eh?. Mmm ¿sabes Dani?, eres un chico muy lindo- dijo Mauricio en tono seductor mientras acariciaba la mejilla izquierda de Daniel.
- ¡no me toques traidor!- grito Daniel separando la mano de Mauricio de su rostro. ( Maldición Michael, ¿a que hora vas a despertar ?)
- Mmm y veo que  tienes un toque de rebeldía, me recuerdas mucho a alguien.  Quizá...debería enseñarte modales- sonrió traviesamente mientras colocaba una mano en la entrepierna de Daniel.
- ¡...!-
- ¿ que sucede ? ¿Te estas rindiendo?. Mmm así me gusta- dijo acercando su rostro al de Daniel para besarlo.
Pero antes de acercarse Daniel lo pateo con fuerza, ya había cortado la cuerda lo suficiente para romperla y liberarse.
- auch jajaja eso si que  dolió  pequeño insecto. Ahora morirás -. dijo Mauricio sacando una pistola del bolsillo trasero de su pantalón.
- Ahora...o eres obediente o te mato- dijo apuntándole a Daniel con su arma.
-...., así es como haces las cosas ¿eh?- .
- ¿eh?-.
- sí, utilizas a las personas y cuando ya no te sirven te deshaces de ellas, eres un cobarde Mauricio- dijo Daniel cubriendo su rostro.
- Cállate, ¿tú que sabes de mi?-. Contestó molesto Mauricio.
- Diana también fue solo un peón ¿ no es así?, la engañaste, dijiste amarla y solo la usaste para llegar los códigos bancarios-.
-...¿como sabes eso? , ¡ Respóndeme !, ¡¿ cómo lo sabes ? !, ¿quien te lo dijo?- dijo Mauricio tomando a Daniel por los hombros con brusquedad.
- Es porque soy yo Mauricio- dijo Daniel alejando las manos de Mauricio de sus hombros.
- ¿D-de que hablas ?, tu no eres...-
- soy yo, tengo esta apariencia por un dispositivo que me dio la agencia y ahora... debo matarte - dijo Daniel sacando un arma del bolsillo de su compañero.
- Ahora baja la tuya Mauricio, o disparo- dijo Daniel apuntado a la cabeza de Mauricio con él arma.
- E- espera Diana, escúchame por favor- dijo nervioso Mauricio mientras arrojaba su arma.
Sin dejar de apuntarle a Mauricio, Daniel se dirigió a despertar y  desatar a su compañero.
-¿ eh ?¿Que paso ?- preguntó  confundido Michael.
- No importa, debes salir de aquí. Espérame afuera- le ordenó Daniel con seriedad y firmeza en sus palabras.


Michael estaba sorprendido ante la repentina decisión de su compañero de dejarlo solo, miró a Mauricio y  nuevamente a Daniel quien seguía viéndolo a los ojos. Después de pensarlo un momento, Michael suspiro - espero que sepas lo que haces, no cometas una estupidez o seré yo quien dispare- advirtió. -  Esta bien, esperaré afuera- sin mas, se retiró de la habitación.
Con Michael fuera de la habitación, Daniel arrojo su arma al piso y se acercó a Mauricio.
- Bueno, al fin estamos solos. Llego el momento de que hablemos, fue fácil para ti engañarme ¿no?, todo lo que decías sentir por mi fue solo para acceder al sistema  y yo... quien siempre dude de los demás, me abrí a ti y te di mi confianza.  Ahora se que fue un error, ¡no solo me engañaste, también mataste a nuestro equipo y traicionaste  a la agencia!. ¿ cómo pudiste Mauricio? – lágrimas caían de los ojos de Daniel.
- … Te equívocas Diana, yo no robe los códigos. Me tendieron una trampa, esa noche que dormí contigo me llamaron de la Agencia para decirme que tenía que acudir de inmediato para una misión y como aun no tenia mi tarjeta de acceso, tome la tuya para así poder ingresar a las instalaciones pero cuando llegue alguien me sujeto por detrás y me drogó, apenas y pude activar el botón de emergencia de mi cinturón. Cuando desperté ya era demasiado tarde, se habían robado los códigos y mis compañeros que acudieron a mi llamado yacían muertos en el suelo. La agencia no quiso creerme al ser él único ileso, intentaron arrestarme injustamente y yo no iba a permitirlo así que hui. No pienso regresar hasta demostrar mi inocencia.  Así que por favor creeme, con que tú creas en mi es suficiente-  Mauricio acarició el rostro de Daniel y  miro suplicante.
( mierda, ¿Por qué estoy cayendo de nuevo?) pensó Daniel acercándose a Mauricio para abrazarlo. – Aun no se si puedo creerte, pero si lo que dices es verdad entonces debes entregarte Mauricio – dijo Daniel mirándolo a los ojos.
-No, no puedo hacerlo no van a creerme - negó Mauricio separando a Daniel de  sus brazos.
- Debes hacerlo, por favor, no quiero que me obliguen a dispararte. Yo estaré ahí y haré  que te escuchen, te apoyaré en todo momento - suplicó aferrándose de nuevo a Mauricio quien alzó la mirada de Daniel para verlo a los ojos. Sus mejillas estaban ligeramente sonrojadas y de sus ojos caían pequeñas lágrimas.
Dio un leve suspiro, -  Eres astuto Dani,  lo haré, pero con una condición...- dijo tomando a Daniel de la cintura para acercarlo más a su cuerpo. – déjame tocarte una vez más-.

El rostro de Daniel se torno rojo como un tomate, Mauricio solía ser impredecible en ocasiones pero esto era demasiado.
-Idiota, suéltame. No hay tiempo para bromas- dijo Daniel mientras intentaba separarse de Mauricio.
- No estoy bromeando- agregó él aferrándolo más a su cuerpo. -si  quieres que me entregue debes aceptar mis condiciones, Daniel-.
- Eres…un tramposo pervertido, soy un hombre ahora ¿ sabes?- dijo Daniel ocultando su rostro en su pecho.
- jeje me encanta que me digas pervertido, supongo que puedo tomar eso como un si de tu parte- dijo Mauricio con una sonrisa mientras levantaba el rostro de Daniel acariciando sus labios.
- No importa si eres hombre o mujer, mientras seas tú esta bien para mi- agregó comenzando a acariciar su cabello y luego lo beso. Aquel beso fue tan intenso que los intentos de Daniel por oponerse se volvieron nulos. Sentía que su corazón latía muchísimo, su cuerpo se calentaba solo con besarlo, era como si Mauricio tuviera dominio sobre él.
Mauricio, impaciente, cargo a Daniel mientras lo besaba recostándolo sobre un pequeño sofá al otro lado de la habitación. Ahora estaba sobre él, seguía besándolo con pasión introduciendo poco a poco su lengua enredándola con la de él, cada beso se volvía mas intenso que el anterior. Daniel empezaba a quedarse sin aliento, Mauricio aún no lo tocaba  y  ya se sentía lo suficientemente excitado.
- Ahh Dani, no sabes cuanto te eh deseado todo este tiempo- agrego Mauricio antes de volver a besarlo  mientras sus manos se metían lentamente en el pantalón de Daniel.
- Je solo te bese ¿y ya estas duro? , que niño mas travieso y pervertido tengo-
- No…ahh. Cállate…pervertido ahh- gimió Daniel.
- Si, eso es. Sígueme llamando pervertido con esa voz, eso me excita mas- dijo Mauricio mientras mordía la oreja de Daniel y frotaba su miembro con su mano.
-¡Ahhh!...¡e-espera!. Mau…ahh-. gemía Daniel aferrando sus manos al sofá.
Mauricio era mucho mas alto y fuerte que Dani, quien estaba debajo de él siendo dominado completamente por este. Mauricio había bajado  por completó su cremallera desabrochando la correa de su  pantalón despojándolo por completo de este y de sus prendas inferiores. Quito con delicadeza su ropa interior y se quedó observándolo por unos instantes.
- Aún como hombre sigues siendo sexy Daniel, Mmm, veamos que tal sabe tu cuerpo de hombre, mi pequeño – dijo Mauricio besando sus labios, bajando de su cuello a su abdomen hasta llegar a su miembro el cual mordió con suavidad.
- ¡Ay! ¿Dónde estas mord….¡ahh!. No, no muerdas- gemía Daniel enredando sus manos en el cabello de Mauricio.  Quien, aún con la virilidad de Daniel en su boca humedeció sus  dedos comenzando a  rozar su esfínter con ellos y a introducirlos.
Ver a Daniel estremecerse de placer era algo que a Mauricio le fascinaba, sus ojos llorosos y  el rubor de sus mejillas eran algo realmente placentero.
Desesperado por tenerlo, Mauricio desabrocho la correa de su pantalón y  bajando su cremallera  dejó a la vista su  erección.
- Oh Dani …aquí voy, lo meteré lo mas despacio que pueda- dijo Mauricio rozando su esfínter con su miembro. Apenas comenzó a entrar en él hizo que Daniel se aferrara a su espalda.
- Ahh…ah. ¡Aah!...ayy, d-duele Mau-  jadeaba Daniel aferrándose cada mas a su espalda.
- Ahh. Esta bien, solo respira lentamente y trata de relajarte- le indicó.
Fue así como Daniel suspiró profundo intentando  relajarse. Poco a poco Mauricio sintió como el interior de Daniel dejaba de apretarle volviéndose suave y resbaladizo. – Bien...bien hecho- dijo Mauricio sintiéndose aun mas excitado. Cada vez que entraba y salía de él experimentaba una sensación demasiado placentera que le hacia perder el control de sí, haciéndole acelerar su ritmo.
- ¡Aah…!, ahh, Mauricio ya no…puedo mas- ( Mi corazón late tan fuerte…. Aah, ¿Qué es esto…?). Las emociones de Daniel eran muy intensas y no podía contenerse, ya  no podía ocultarlo. Dejándose llevar abrazo a Mauricio con todas sus fuerzas y lo beso.
- Mauricio…te amo - pronunció antes de besarlo de nuevo.
Aquella acción fue suficiente para sacar a Mauricio de sus casillas; sin pensarlo, pego él cuerpo de Daniel aún más al suyo y comenzó a embestirlo aún mas rápido y brusco que antes.
- No puedo mas Dani, estoy a punto de terminar- jadeo Mauricio. Estaba apunto de estallar dentro de él y esto enloquecía a Daniel  quien a penas podía respirar y mantener la conciencia.
- ¡Aah! No, e-espera aah…-.
Después de la ultima embestida llego el orgasmo para ambos. Daniel sintió como un líquido caliente y espeso entraba en su interior. Mauricio, exhausto, cayo sobre él.  Al verlo lloroso y agotado, recordó aquella noche en que la hizo suya por primera vez y no pudo evitar el sentirse conmovido.
Lo abrazo y lo beso una vez más. – Te amo, Diana- susurro en su oído. ( esta es la ultima vez) pensó a la vez  se incorporaba y acariciaba su cabello. 
Daniel se exaltó cuando lo vio levantarse, se incorporó con las fuerzas que le quedaban y lo abrazó. — te esperaré-.
—Lo se— contesto Mauricio girándose para besarlo.
A la mañana siguiente Mauricio se entregó a las autoridades. Tiempo después, se hicieron profundas investigaciones y  se comprobó su inocencia en caso de asesinato y robo; pero estuvo 3 años en prisión por usar la tarjeta de identificación  de otro agente.
Cuando lo dejaron en libertad, Mauricio sonrió al ver que Diana lo esparaba fuera de prisión, corrió hacia a ella, la levanto con delicadeza y la beso.
Ambos se deseaban el uno al otro y no dejarían que nada ni nadie los hiciera alejarse nuevamente.

FIN

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⏰ Last updated: Sep 04, 2016 ⏰

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Daniel X Mauricio Where stories live. Discover now