Aquella Casa

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Decidimos dejar nuestra antigua casa en Seattle y mudarnos a un pueblo cercano, mi esposa Ana y yo decidimos vivir en un ambiente menos agitado. Después de días de mudanza por fin nos fuimos de aquella ciudad.

Después de un largo viaje llegamos a nuestro destino, el pueblo tenía un aspecto lúgubre, parecía un pueblo desolado. Los habitantes de aquel sitio nos recibieron con mucho aprecio. Empezamos a descargar nuestras cajas del automóvil, nuestra hija Elena nos ayudado a guardar las cajas en nuestra nueva casa. Luego de desempacar fui al sótano a llevar las cajas vacías

En aquel recinto había poca luz, acomodando las cajas se cayó al piso algo que parecía una muñeca, efectivamente, era una muñeca de porcelana, tenía un vestido blanco, dos trenzas y los ojos verdes, al mirarla a los ojos me dio la sensación de que me traspasaba el alma, la dejé donde estaba y subí a la cocina a hacer la cena

Lleve a Elena a su cama y me fui a dormir con mi esposa. En la madrugada me desperté escuchando unos leves pasos en el salón, agarre una linterna y salí a ver qué era lo que provocaba ese ruido, bajé las escaleras, pero cuando llegue el ruido había desaparecido de repente, subí las escaleras hacia mi habitación y me fui a dormir

Al día siguiente compre un circuito de cámaras y grabadoras, antes de irme a dormir instale las cámaras y las grabadoras. Al día siguiente revise las grabaciones de audio y video, pero nada había sucedido

En la noche, volví a instalar todo el equipo otra vez. En la madrugada, Mi esposa se empieza a retorcer, se despertó y me dijo en llanto

- C-cielo soñé que me estaban ahorcando, me duele el cuello

- Cariño tranquila seguro fue una pesadilla, vuelve a dormir

Al día siguiente revise las grabaciones de audio y video, en el sótano se podían ver dos pequeñas esferas moverse de un lado a otro, escuche el audio del sótano, a lo lejos se podía escuchar las risas de un hombre y los llantos de una niña pequeña. Fui al salón, en las grabaciones de audio se podían escuchar los sollozos de una mujer y muy levemente los de una niña pequeña

En la noche mi hija apareció al lado de mi cama, ella me dijo

- Papá una niña quiere jugar conmigo ¿Me das permiso?

- P-pero cariño, son 3 de la mañana, ¿de qué niña estás hablando?

- Una niña muy dulce que entro a mi habitación

- Cariño seguro estabas soñando, mejor ve a dormir

- OK papi, te quiero mucho

- Yo también, que tengas dulces sueños

A la maña siguiente revise las cámaras y se podía ver una niña pequeña saliendo del sótano y dirigiéndose al cuarto de mi hija, Elena salió de habitación y se dirigió a la mía, cuando entro la niña desapareció y extrañamente se cortó la señal de la cámara

Era de noche, le di las buenas noches a mi hija y me acosté en la cama con mi esposa, como a las 2 de la mañana me desperté sobresaltado, no pude volverme a dormir, tenía una voz en mi cabeza que me decía

- Ve al sótano

Esa voz en mi cabeza se repetía una y otra vez, hasta que cedi, me puse mis zapatos, agarre la linterna, me arme de valor, y bajé a aquel oscuro recinto.

Cuando baje las escaleras hacia el sótano y vi a la muñeca, parecía seguirme con sus ojos, había un baúl cerrado con llave lo moví, en la pared había un tablas sueltas, recogí un martillo del suelo y las rompí, estaban tapando un agujero, entre en aquel agujero... lo que vi allí, no era digno que lo viera cualquier persona, se me pusieron los vellos de punta. Esa habitación... era una cámara de tortura, donde había cientos de esqueletos humanos, de niños pequeños, de repente una sombra negra salió de una esquina y dijo

- JAMÁS DEBISTE ENTRAR AQUÍ, JAMÁS, EL QUE ENTRA EN ESTA CASA, NO SALE CON VIDA, JAJAJAJA

La sombra se abalanzó sobre mí y me desmalle.

Cuando abrí los ojos, estaba en la habitación de un hospital, escuchaba a lo lejos

- ¡ya despertó, doctor ya despertó!

- Oh que bien, ya voy para haya

Entonces entro una enfermera y un doctor

- Hola Sr. Jonathan Buenos días ¿Cómo se siente?

- No me siento muy bien, me duele la cabeza

- Oh no se preocupe, se le pasara pronto

- Mi esposa y mi hija, donde están

- Lamento decirle que no tengo muy buenas noticias respecto a eso

- ¿por qué, les pasó algo?

- Lamentablemente si Sr. Jonathan, en su casa repentinamente hubo un incendio, su hija y su esposa murieron, usted fue el único sobreviviente

- No puede ser...

- El día que llego, tenía múltiples heridas y quemaduras

- No puede ser, pero todo...

- Pero vea el lado bueno acabo de despertarse de un coma de casi un mes, hoy le van a dar de alta

- Que tiene de bueno, mi esposa y mi hija están muertas, no hay nada bueno

- Bueno, siento mucho su perdida, sus heridas están curadas, ya le vamos a entregar sus cosas

Me puse mi ropa y salí del hospital.

Después de aquel día solo recuerdo una risa macabra y unos ojos verdes, que me traspasaban el alma...


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