20 De abril del 1970.
Unas colinas verdes bañadas en arboles daban una hermosa vista, el paisaje se veía demasiado hermoso a la luz de la luna, lastima que solo habían tres personas para presenciar esa belleza y una de ellas solo tenia un par de días por lo cual no puede ni notar la hermosura que la rodea.
-Veo que has llegado con la niña, es tan hermosa, igual que su madre.-
A pesar de que sus palabras perezcan inofensivas, el tono de su voz las hacen frías como el hielo.
-No iba a fallar con mi deber sacerdote, como le prometí aquí esta podemos empezar con el culto.-
La muchacha extendió a la bebe de tan solo días a las manos de un sacerdote el cual la tomo entre sus brazos, acomodándola en su pecho sobre su túnica negra.
-Vamos, estamos a solo unos metros del árbol sagrado.-
La muchacha y el sacerdote caminaron hasta un árbol, el cual estaba solo,en el punto medio de una colina. Las ramas de este se encontraban prendidas fuego, este no contaba con hojas, sino que las llamas hacían de estas.
El sacerdote y la muchacha ya se encontraban cerca del árbol a una distancia prudente. Con la niña en brazos el hombre comenzó a recitar
-¡Querido y amado dios.! ¡Que nos has dado la vida, dale a este ser su numero que sea su guía!-
Dejo a la niña tendida justo debajo del árbol mientras repetía.
-¡Traza con tus hermosas manos su destino, dibuja su futuro y marca con tu fuego cada uno de sus pasos!-
Llamas del árbol comenzaron a caer....
La muchacha miraba expectante no muy lejos del ritual.
-¡Haz tu voluntad, pero aun así, te pido por su gloria y prosperidad!-
La niña comenzó a llorar de una manera desconsolada, ya que una de las llamas la había tocado.
-¡Dibuja con tus llamas el numero que tu le entregas!-
Y al terminar de decir esto, las llamas del árbol se apagaron. Cenizas comenzaron a caer de este, bañando a la niña , la cual había apagado su llanto.
La muchacha fue a paso ligero hacia la bebe, la tomo y en el suelo la acostó en sus piernas.
Limpio las cenizas,bajo la dura mirada del sacerdote, hasta encontrar lo que buscaba.
-¡Mi señor,Aquí esta! ¡El numero!-
Levanto la mano derecha de la infante y en su dedo medio se podía ver una pequeña mancha negra.
El sacerdote se coloco sus gafas y examino con detenimiento.
-Es un ocho-
Guardo silencio,se quito las gafas y las guardo en su bolsillo.
-Ya sabes que hacer Margot.-
Margot asintió
-Si señor.-
-Te encargo esta niña, desde hoy sera tu absoluta responsabilidad.-
El sacerdote emprendió camino para salir del bosque,Margot tomo a la niña en brazos y la cubrió.
-No lo defraudare mi señor, este seguro de eso.-
El sacerdote volteo y dijo
-Eso espero,tienes una tarea muy grande sobre tus hombros.-
No aporto nada mas y simplemente desapareció de la vista.
Margot se acerco al árbol sagrado y vio tallado en el un nombre. Lo memorizo y emprendió viaje con la niña en brazos.
-Desde hoy, estas bautizada como Hestia, Hestia Blus 8.-
Acaricio dulcemente sus mejillas.
-Seras grande, yo lo se, lo dice tu numero.-
Guardo silencio
-Pero aun mas......Me lo dice tu nombre.-
-Continuara-
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N° 8
ParanormalDesde el día en que nació, su destino, sus pasos, su vida,todo ya estaba decidido....Estaba predestinado. Desde el momento en el que ese numero se encuentra impregnado en tinta en su dedo medio, todo esta dicho. Ya nada depende de ella, esta totalme...
