Pero ¿por qué no? Me pregunte a mi misma por décima vez esa mañana, ya tenía el uniforme puesto y la mochila cerrada con todo adentro. Si mi memoria no me falla ese día llegue tarde al liceo, viernes 24 de abril, ese mañana me esperaba un escrito de matemática, un partido de handball y un día que se me iba a hacer eterno al igual que el día anterior que mi llegada a la clase había sido un éxito donde mis todos mis compañeros me esperaron con la típica y conocida canción "feliz cumpleaños". Pero este viernes era distinto a todos los demás, toda la clase hablaba de lo que iba a pasar al día siguiente, los profesores, la dirección y todos los que estaban presentes ese día en el liceo sabían que llegaba el día que muchos estábamos esperando. Si muchas personas habían podido ¿por qué yo no? 540 días haciendo la cuenta regresiva pero no puedo contarles todo lo que paso en ese tiempo ¿cómo explicarlo, como contarlo? si igual no me lo van a creer. 540 días que viví minuto a minuto cada uno de ellos, que pasaron muy rápido, que el cansancio me gano un par de veces y que los nervios me consumieron momento a momento. Ese viernes todos tenían preguntas estábamos a 24 horas de que ese momento tan especial para mi llegara. Dudas, comentarios y murmullos de todo el liceo llegaban a mí pero con todo lo que tenía que hacer las horas se me hacían chiquititas y no me daban para todo. Y así fue como estando a menos de 12 horas de que ese sueño imposible se haga realidad aun yo no lo creía, no podía entender como ese día estaba llegando. El 25 me desperté al rededor a de las 12 del mediodía, tenía que esperar que la peluquera llegue como habíamos acordado el día anterior. Me pasaron cosas innumerables en esas horas hasta que Nati mi peluquera llego a casa. Mis padres y mis 3 hermanos estaban a dos mil por hora, mientras yo bueno yo estaba nerviosa pero necesitaba estar en la puerta del casino Nogaro para creer todo esto que últimamente me estaba pasando. Y ese momento llego, se hicieron las 22:00 cuando yo estaba en la puerta del salón con mi vestido blanco que tanto me había costado encontrar y mi corona de princesa que había elegido con mi hermana mayor Martina. Ya no sabía que sentir, que pensar o que esperar de este momento. Recordé las millones de veces que todos me dijeron hacer cumpleaños de 15 era imposible, molesto y que mis padres jamás me lo harían. Juan mi único hermano hombre abrió la puerta de auto y tomo mi brazo, nos tomaron un par de fotos y "Story of my life" empezó a sonar en todo el lugar y mi momento había llegado, mi sueño de estaba haciendo realidad. Empezamos a subir las escaleras, juntos como siempre y recordé muchas cosas pero me acorde de mi con el en el patio de casa jugando con unos amigos de el mientras yo decía que iba a ser un princesa el día de mi cumple de 15 y si mal no me equivoco tenía 8 años. Todo este tiempo esperando esta noche, este momento, este día. Mientras todas mis amigas soñaban con su viaje a Disney, mientras muchos en mi familia decían que este momento no iba a llegar porque hacer fiesta era muy caro y a papa y a mama no le gustaban esas cosas. Pero hoy 25 de abril del 2015 mi día había llegado, todos dicen que soñar no cuesta nada. Obvio que fue difícil, llegamos más cansados, con muchos nervios, con peleas en el medio pero llegamos y eso es lo importante. Ese día en el cielo sobraba un alma y en mi mesa faltaba una copa pero en mi siempre estaba presente, se que todo el camino para llegar acá fue difícil pero me dijeron que si pisaba fuerte dejaba la huella. Hoy estaban todos los que quería que estén, era mi noche. Acá estaban mi mejor amiga de toda mi infancia Lu, mi prima Lulita que es como me hermana del alma y Pinky que es mi brazo derecho prácticamente. Pinky también cumplía 15 ese día entonces cuando bailamos el vals éramos dos quinceañeras bailando juntas. Estaban mis 4 amigos varones más cercanos, mis mejores amigas, la gente de Interact, las chicas de handball y los últimos pero no menos importantes mi familia. Ese pequeño grupo de gente de diferentes departamentos que algo los mantiene unidos, un apellido. Esos que me enseñaron a soñar y hicieron que esto hoy sea posible. Me costó darme cuenta de muchas cosas pero una me había quedado clara mi sueño se había convertido en el de ellos. Siempre voy a estar agradecida con todos porque esa noche fue tal como la soñé. A mamá y a papá que hicieron que un sueño sea realidad y que estuvieron conmigo paso a paso, a mis tres amigas ya nombras y a mis cuatros amigos los cuales no voy a decir los nombres ya que ellos algunos compañeros de clase saben quiénes son. A Mica, Juani y Mar mis tres hermanos, a Estrellita mi querida abuela que fue la que fue quien más me apoyo con esta meta, a Tita le quiero decir que por más que ya no estés conmigo, si estas en mi. Y a todos los que me enseñaron que no tengo que mirar para atrás y preguntarme ¿por qué? Sino mirar para adelante y preguntarme ¿por qué no? Eso que para mi era imposible hoy es algo ya realizado. No miren para atrás, no se jueguen al no y se queden con una respuesta sola poniendo voluntad de uno mismo llegamos a donde queremos llegar. No permitas que nadie te cortes las alas si así decirlo porque a veces querer es poder y como muchos pudieron realizar su sueño, yo pude. Mis padres me apoyaron día a día y hicieron que sea todo como yo lo soñé, hicieron que todo parezca sacado de un cuento de hadas y me enseñaron que por más que un sueño no se cumpla no tengo que dejar de soñar porque "soldado que huye no sirve para la próxima guerra" pero si arriesgamos podemos ganar o perder y a veces es mejor perder pero dejar todo, cada gota de sudor de nuestra frente cuenta como triunfo igual porque dejaste cada parte de vos sin importar el resultado sin importar si ese sueño se iba o no a realizar. Yo cumplí mi sueño uno de esos con los cuales soñé toda mi vida, me costó días de clase los cuales tuve que faltar y viajar a Montevideo porque mi vestido lo compre allá, me costó mucho esfuerzo y mucha voluntad pero lo cumplí que para mí era lo importante. Y mis amigos lo cumplieron conmigo, me escucharon cuando estaba angustiada porque la fecha se acercaba y me faltaban muchas cosas, me escucharon contarles detalles por detalle y estoy segura que la historia ya se la sabían de memoria, me escucharon llorar cuando en el camino tenía que sacar a una amiga o un amigo muy cercano porque estábamos peleados y no lo quería ese día ahí, estuvieron cada segundo de estos 540 días y se los agradezco. Después de ese día, pasaron los meses y mi profesora de literatura Gabriela Miraballes nos planteó una propuesta de un concurso de cuentos para primero de bachillerato y me volví a hacer la misma pregunta ¿Por qué no? Sé que puedo, si pongo voluntad puedo, no quiero ganar, no quiero que mi cuenta sea publicado por el mundo entero, quiero ser yo y escribir de adentro mío, como siempre lo hago. Escribir es lo que me diferencia del resto, lo que me hace sentirme especial y diferente entre 3 millones de personas, un lápiz y un papel me hacen marcar la diferencia. Como ya dije soñar no cuesta nada y como no cuesta, soñé.
