Dos mitades imperfectas

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                        Prólogo

Enamorarse no estaba en los planes de Nora Ekberg
Nunca se había sentido especialmente atraída por sus compañeros de instituto, a pesar de sus esfuerzos para encontrar una pareja. Así era hasta la llegada de Aaron, Con su sonrisa fácil y sus ojos que parecen ver en su interior, Nora se siente encandilada por él a pesar de sí misma.

Reseña

Nora es una estudiante, que tras la muerte de su padre pasa mucho tiempo a solas, ya que su madre trabaja fuera de la ciudad. Un día el profesor de biología entra con un nuevo alumno, es ahí cuando todo cambia para Nora.
Aaron es un chico solitario, misterioso y algo duro. Nora se siente estrictamente atraída por él, mientras él tiene otros planes en su mente.

¨ El amor correspondido es necesario para descubrir lo que somos y para profundizar el conocimiento del mundo. El amor imposible, por su lado, nos enseña algo más importante: lo que no somos, eso sin lo cual ningún tipo de conocimiento tiene sentido.¨

Capítulo I

Me levante asustada en medio de la noche, el sonido de los truenos era bastante fuerte, ya que se avecinaba una tormenta eléctrica. Decidí dirigirme a la cocina por un poco de agua, un poco agotada me dirigí a mi habitación, puse el vaso con agua sobre mi mesita de noche y me senté en mi cama, abrí uno de los cajones de la mesita y saque un libro de literatura inglesa, hablaba sobre una chica que siempre se imaginaba el chico perfecto, así vivió toda su vida, entre imaginaciones y sueños, hasta que un día conoció a alguien, ella se enamoró, pero no fue correspondida.

Ahora, después de lo que les acabo de contar, le voy a relatar mi historia.

Mi nombre es Nora Ekberg, tengo diecisiete años, y voy a la universidad, tengo una estatura promedio, tengo un cabello ondulado, de color castaño claro, mis ojos son cafés claro, soy una chica tímida, mi vida se basa en leer libros literarios.

Pero, no estamos aquí para hablar sobre mí.

Por cierto, recuerdan a la chica de la que les hable?. Bueno, esa chica soy yo, Y les contare mi pequeña historia...

Mi vida se basa en leer y estudiar, me gustan los libros que contengan romanticismo. Siempre me he imaginado a el chico ideal como los chicos de los libros. Rudo, pero sobreprotector, callado pero divertido, sexy pero tímido.

Un día como todos los otros, entre a clase de biología, todo iba bien, el profesor salió un momento del aula, para luego ingresar con un nuevo alumno, su nombre era Aaron Swartz, era alto, su cabello era de color castaño oscuro, sus ojos eran impenetrables, en realidad era muy atractivo.

-Hola! . Dije amablemente

El me observo de pies a cabeza y se sentó a mi lado, él era en realidad muy callado. Acabo la clase, tome mi mochila y me retire de mi asiento, Salí del salón y me dirigí a la biblioteca, él estaba allí. Esboce una pequeña sonrisa, el me observo y también sonrió, camine tímidamente hacia él para saludarlo.

-Hola, Aaron –Dije suavemente

-Hola – Levanto los ojos con cariño, pero no sonrió al verme.

-Tú quién eres?-Dijo en un tono suave.

-Me llamo Nora –Dije nerviosa

-Un placer –Dijo mientras escribía algo en su libreta.

-Que escribes? –pregunte en tono curioso.

-Nada –Dijo mientras guardaba la libreta en su mochila.

-Ohh vale –Dije secamente

-Bueno Nora, fue un gusto pero ya debo irme.

-Vale, igualmente, te veo después-Dije sonrojada.

Se levantó de su asiento y camino hacia la salida de la biblioteca, para dirigirse al estacionamiento, yo, por el contrario, comencé a leer un libro de romanticismo británico, era en realidad muy bueno, pero, estaba tan distraída pensando en aquel chico, que se me hizo imposible leer, así que tome mi mochila, Salí de la biblioteca y me dirigí a mi casa, que se encontraba a unas pocas calles de allí. Entre a mi casa un poco cansada, mi madre no se encontraba ya que se encontraba de viaje, así que subí a mi habitación y deje mi mochila sobre la cama, todo estaba en silencio, solo se escuchaba el sonido de las hojas en el pavimento arrastradas por el viento.

Fui al baño y me di una ducha con agua tibia, mientras el agua caía lentamente sobre mi cabeza, comencé a pensar en Aaron.

-Posiblemente tenga novia –pensé

Pero inmediatamente elimine ese pensamiento de mi cabeza, Salí de la ducha, tome una toalla, y la envolví en mi cuerpo. Me dirigí a mi habitación, entre y abrí el armario, saque mi pijama de color azul, y me la puse rápidamente, cerré el armario y me dirigí a mi cama, me recosté mirando al techo, tenía demasiados pensamientos en mi cabeza, entre ellos Aaron, no dejaba de pensar en él, simplemente tenía algo que me atraía bastante, pero estaba tan cansada que cerré los ojos, he intente dormir...

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