Capitulo 1

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¿No os ha pasado alguna vez que habéis querido tener  un amor de verano?, como esos  que salen en las películas que nunca se olvidan, como el del Diario de Noa...
Pues eso es lo que me pasaba a mi, desde hacía  ya un tiempo soñaba con  tener un noviazgo como ocurría en esa película, siempre me imaginaba como sería si algún día tuviera la suerte de que me pasase, pero luego volvía a la realidad y yo misma intentaba convencerme de que eso solo podía pasar en las películas.

Cuando iva de camino destino a donde había veraneado desde muy pequeña, mi cabeza no paraba de dar vueltas pensando en cómo sería si tuviese un amor de verano. Mientras que sonaba la música en los auriculares y miraba por la ventana me hacía una idea de cómo iba a ser mi verano, y mientras lo pensaba no es que me hiciera mucha gracia, la verdad es que allí solo conocía alguna gente de mi edad pero con el paso del tiempo habíamos perdido bastante la  confianza y lo más seguro sería es que me tocaría estar con mi madre y con mi abuelo, pero bueno eso a mí no me importaba tanto, como allí no me conocía nadie ¿Qué podrían decir de
mi?.

Cuando llegamos lo primero que hicimos fue soltar las maletas y como siempre ir con mi madre a comprar comida para comer durante todos eso días, como ya conocía mi madre a la dependienta desde hacia tiempo y como llevamos mucho peso nos dejó llevarnos el carrito de la compra y evidentemente luego devolvérselo...como
no podía dejar solo el carro y subir las bolsas me tuve que quedar con el carro mientras que mi madre dejaba las bolsas arriba, yo con un pie intentaba sujetar la puerta para que no se cerrase, cuando justamente en es momento oígo unas voces que provenían de detrás de mí, me quise girar para ver de quién se trataba y me di cuenta de que eran dos chicos andando tranquilamente, gire rápido la cabeza por qué vi que uno de ellos se había dado cuenta de que los había mirado y cuando los vi me dio la impresión de ser los típicos "macarras" con sus pendientes  en las orejas y su ropa al estilo cani, quise que no me vieran, pero no ocurrió así, cuando pasaron por mi lado intente que no me vieran pero justo en ese momento uno de ellos se giró hacia mí y me sonrió, no quise darle importancia, pensaba que ya se habían ido pero veo que se giran y vuelven a pasar otra vez yo que veía que venía hacia dónde yo estaba, rápidamente me metí en el portal y se podría decir que: "les dí la espalda" cuando vi que ya parecían a verse ido  vuelvo a ponerme en mi lugar y veo cómo todavía seguía girándose aquel chico rubio de ojos marrones azulados, para mirarme empeze a pensar en lo que había ocurrido toda la tarde no me podía creer lo que me había sucedido era extraño pero a la vez gracioso.

Solo bastó una mirada y una sonrisaStories to obsess over. Discover now