NOTAS

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 Suspiré, ahí estaba yo, un chico de dieciséis años, suspirando como una adolescente enamorada de película por aquel chico, él era, tan... Tan él, no había otra manera de describir a aquel chico de diecisiete años, siempre me faltarían detalles para describir sus ojos verdes, su cabello negro, su piel blanca... Aquel chico que me enamoró hace tiempo, bueno mejor dejo de pensar en él, que me pierdo entre mis pensamientos y nadie me saca de ahí; sentí a alguien tocarme el hombro y me giré para ver a una de mis mejores amigas Melody.

­-Hola Nathan-me saludo feliz sentándose a mi derecha- ¿acosando a Jasón?- me pregunto divertida.

Yo solo le golpee suavemente en el hombro ya acostumbrado a sus bromas.

-Ya te he dicho que no le acoso- le dije, volví a mirarle, no se había dado cuenta del comentario de mi amiga, mejor.

-Yo creo que si le miras todo el día es acoso- dijo mi otra mejor amiga Mía sentándose a mi izquierda en aquel asiento de tres personas.

-¡Ves! Mía me apoya- dijo Melody sonriendo.

Yo, muy maduro, les saque la lengua; observe a mis amigas un momento, Melody era una chica de piel morena, ojos marrones casi negros y pelo negro con mechas moradas; Mía era todo lo contrario, era de piel blanca, ojos azules y cabello castaño claro hasta la cadera con mechas azules, las dos eran muy diferentes y a la vez iguales y eran como hermanas para mí, se la pasaban discutiendo cada dos minutos pero a los cinco ya lo habían arreglado, las quería mucho.

-Nathan¡¡NATHAN!!- me grito Melody agarrándome por los hombros y zarandeándome.

-¿Qué pasa?- dije saliendo de mis pensamientos.

-Ya ha llegado la aburrida de Sociales- dijo Mía- y no te has dado ni cuenta- me dijo señalando a la profesora.

-Lo siento estaba pensando.- me excuse.

-Estabas pensando en tu chico ¿verdad?- me dijo Melody alzando una ceja.

No respondí, solo puse atención a la pizarra para ver como la profesora empezaba a explicar con su tono de siempre, parecía que se sabía la lección de memoria y la contaba desganadamente, haciendo que todos perdiéramos la atención fácilmente; la asignatura en sí, la historia y la geografía a mí me gustaba, pero la profesora la hacía muy aburrida.

Empecé a mirar alrededor, las paredes, el suelo, las mesas, los alumnos distraídos o dormidos, hasta que llegué a mirar a Jasón, estaba en su mesa distraído jugando con sus dedos, sonreí; comencé a imaginarme un futuro con él, en una casa, después de volver cansado de trabajar o estudiar estaríamos los dos relajados en el sofá, encariñados, como dos enamorados de película, entendiéndonos con la mirada, sonriéndonos, besándonos para que después en la noche, hacer otras cosas... Me puse rojo solo de tener aquel pensamiento con el chico pelinegro, aunque me di cuenta que aquello solo era un tonto sueño, ¿cómo? ¿Cómo podría fijarse ese chico tan espectacular en mí? Yo solo era un chico de dieciséis años de cabello castaño casi rubio, de ojos amarillos y de piel blanca, son rasgos finos y complexión delgada, ¿cómo se fijaría él en mí? Era la gran pregunta que siempre pasaba por mi cabeza.

Lo seguí mirando cuando el giro la cabeza y me miró, sus ojos verdes conectaron con los míos, sentí un fuerte sonrojo en mis mejillas y miré hacia otro lado; miré a mis amigas, Melody escribía en un cuaderno, seguramente una de sus historias y Mía había agarrado sus cascos y se los había puesto y ocultándolos para escuchar música.

Suspiré y miré el reloj, quedaba aún cuarenta y cinco minutos de clase, levanté la mano e hice como que movía las varillas a la hora que acaba aquella pesada clase, y como era de esperar, no funcionó, sería épico que funcionara; me reí un poco ante mi pensamiento y de repente vi un papel en mi mesa, estaba doblado, miré a los lados pensando que era de mis amigas pero ellas estaban en lo suyo, abrí la hoja cuadriculada de papel de libreta y en boli negro había escrito un simple "hola", me extrañé así que arrugue el papel y lo tiré al suelo, miré otra vez el reloj y de repente Melody me pasó otra nota "no arrugues mis notas" ponía; agarré mi boli verde y escribí "no hablo con extraños", se la pase a mi amiga que se la paso a alguien, después de unos segundos llego otra, "no soy un extraño estoy en tu clase", aquello me hizo gracia y escribí "OK, me aburro" y le pasé la nota a mi amiga que parecía un robot, pasaba la nota y luego volvía a lo suyo sin inmutarse, otra respuesta "esta clase es MUY aburrida", así que yo, defendiendo la historia puse "es aburrida la profesora no la asignatura" y así se me pasaron los cuarenta y cinco minutos de clase, distraído, hablando con el extraño que me pasaba notas, no me molesté en mirar quien las recibía porque después de pasársela a mi amiga perdía de vista la cadena de "pasa notas"; sonó el timbre y todos celebraron que la profesora de Sociales se hubiera ido, guarde la nota completamente escrita por todas partes de boli negro y verde escrita por mí y el extraño, no, no era un extraño ya que está en mi clase, sonreí ante aquel pensamiento y guarde el papel en mi bolsillo.

Notas (yaoi)Hikayelerin yaşadığı yer. Şimdi keşfedin