De vuelta a la ciudad

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***22/julio***

   El médico Evans me abre las puertas de la clínica, ya al fin luego de tres años vuelvo a ver a mis padres, mi hermano, mejores amigas y a mi perrito. Veo a mis padres junto a mi hermano mayor Derek. Yo corro hasta donde ellos, quienes me reciben con un cálido abrazo.

- Los extrañé -logro decir con lágrimas en mis ojos-.

- Nosotros más a ti -mi padre me da un beso en la frente para separarnos todos e irnos al auto, pero antes yo me dirijo a mi médico quien me espera con los brazos abiertos-.

- Te extrañaremos aquí India -nos abrazamos y luego me monto en el auto junto a Derek-.

Estuve aquí desde que terminé mi último grado superior, donde sufrí una depresión algo fuerte a causa de él. No había pensado en él hasta ahora, donde vuelvo a la ciudad a recuperar mi vida. Fuimos novios desde el 11, nuestro segundo año de superior. Al principio (como todos) fue agradable, atento, cariñoso, todo lo que puede ser el hombre de tus sueños; pero luego, todo se volvió gris, solo me peleaba, me culpaba de todo y llegó el momento en los que comenzó a pegarme. Mis padres no lo saben, realmente nadie lo sabe. Yo vivía en el otro lado de la ciudad, a mi padre le habían dado un traslado de empresa y yo me quedé en un apartamento pagado por éste. Vivía sola, solo tenia a mis mejores amigas con quienes ya estaba teniendo una relación algo estrecha, ya que iban a otra escuela y no sabían de mi relación con él; pero antes de irme he logrado recuperar esa linda amistad. No fue fácil irme, pues mis padres no querían aceptar que estaba más delgada porque no comía y que llegué a beber como una borracha, también que llegué hacerme daño a mí misma. Tampoco fue fácil dejar a Ryan, verdaderamente llegué a pensar que me mataría y para hacérselo más fácil, hacia todo lo mencionado. ¡Vaya mierda en la que vivía! Pero ahora estoy bien, ahora soy una chica totalmente nueva que no se encuentra en sus huesos, si no que ha subido de peso a su talla normal.

- He pensado a que dedicarme en la universidad -digo rompiendo mi historia pasada y el silencio-.

- ¿Y qué harás? -pregunta mi madre-.

- Quiero ser la próxima jefa de empresa junto a mi padre -mi padre me mira por el espejo y me sonríe-.

- ¡Me encanta la idea de tener a uno de mis hijos conmigo! -todos se ven contentos con mi decisión al igual que yo-. ¿Qué tal si vamos a comer algo rico en la noche?

- Me parece bien -digo-.

- Yo debería tener que buscar quien cubra mi turno -dice Derek y yo asiento-.

- ¿Qué hay de Luke? -le propongo y él me sonríe-.

- Buena idea, sé que lo hará por mí.

- ¿Qué harás sin mí, eh? -bromeo y mi madre se ríe para decir-.

- Ya hacia falta su cerebro con él -mi hermano se ofende por la broma pero yo solo puedo reír-.

Derek hace esa llamada a su mejor amigo, quien para variar, es bastante guapo. Ellos son médicos en un hospital de emergencia, desde que Derek entró tiene turnos nocturnos, aunque a mi madre siempre le gustaba la idea de que estuviera de día y veo que eso no ha cambiado porque enseguida le hace la propuesta, pero él se niega. Luke es el hijo del director de el hospital, por lo que se dedicó a esa carrera sólo por su padre, aunque antes de irme pude ver como le tomaba cariño al trabajo.

Cabe mencionar que tengo 20 años, y mi hermano 27. Un joven soltero que me encantaría que ya encontrara a la chica perfecta, ya saben, quisiera ser tía pronto. No es que me guste la idea de ya no tener a mi hermano en casa, pero me gustaría saber que hay a quien consentir. Una vez se lo mencioné, pero se ofendió porque él está muy joven para eso.

- Oye Derek, ¿y no hay una cuñada nueva? -él me mira pícaro y asiente pero con su dedo dice que no diga nada-.

- No, no hay nadie, quiero viajar antes -dice la misma respuesta de hace tres años, solo que ahora me guiña un ojo-.

- Creo que me quedaré con las ganas de ser tía -mi madre me mira y luego lo mira a él-.

- Yo no se que le pasa a tu hermano, parece que quiere terminar sólo y sin nadie como su tío -yo río un poco bajo-.

Mi tío Jack, el hombre más apartado de la familia, aunque cuando éramos pequeños recuerdo que los regalos más grandiosos venían de su parte. Nunca lo vi con una mujer a su lado, simplemente viajaba y venía de vez en cuando. Creo que era algo mujeriego y terminó solo, ya entiendo. Por eso, un consejo chicos, no seas mujeriego pues puedes terminar sólo, como mi tío.

Ahora solo quedan unas tres o cuatro horas de camino, esto de cruzar medio estado para buscarme es algo agotador. Miro mi reloj, diez de la mañana, deberíamos estar en casa a las dos de la tarde. Nos mantenemos cantando, contándonos experiencias aprendidas en estos tres años y como ha evolucionado las empresas William's Hair Supply. Ya mi padre abrirá otra en Europa, me gusta que la cosa vaya más allá de Los Estados Unidos y podamos expandirnos por el mundo entero. Pensar que en unos años yo estaré a cargo, ¡es impresionante! Siempre me han gustado esas cosas de estilismo y cosméticos, antes pensaba en ser estilista, pero pude pensarlo bien ¡¿y que mejor que llevar buena calidad a los salones de belleza?!

Cuatro horas luego...

Me he quedado dormida, pero ahora mi hermano me ha levantado y puedo ver delante de mis ojos la casa en la que crecí nuevamente. En un momento pensé que lo que me pasó no iba acabar nunca, que no iba a volver a ser feliz. Ahora me alegra poder ver a mi familia conmigo y ya en unos días darle la sorpresa a mis mejores amigas de que he llegado, porque claramente no lo saben.

Al bajarme, mi hermano y mi padre me ayudan con mis maletas. Los últimos diez sábados, mi enfermera y yo nos escapabamos para ir de compra al centro comercial. Así que tengo un armario nuevo. Subo las escaleras, encontrándome con mi habitación color crema. Sus cortinas azul turquesa, junto a los cuadros de colores están justo como cuando me mudé al apartamento. Me tiro a la cama, ¡vaya viaje! Y pensar que en unas horas debo prepararme para cenar con mis padres, apuesto que me llevarán a mi restaurante favorito.

Abro la gaveta que se encuentra en el escritorio, y al hacerlo lo primero que veo es una foto donde estamos Ryan y yo dándonos un abrazo mientras él besa mi mejilla. Recuerdo ese día como si hubiese sido ayer.

- Ryan no -digo riendo mientras él me hace cosquillas, él para y me mira a los ojos-.

- ¿Te he dicho que eres hermosa, no? -yo me sonrojo y él me abraza por la cintura-.

- Creo que soy más que eso.

- ¡Que ego señorita Williams! -comenzamos a reír y él besa mi mejilla cuando un flash nos impacta-.

Nos han tomado una foto y es la más hermosa que nos han tomado.

Eso fue antes de que se convirtiera en un monstruo, antes de que mis padres se mudaran y antes de que comenzara mi infierno. Ese fue uno de los momentos más bonitos que tengo con él, y aunque él se haya equivocado como lo hizo, siempre le daré las gracias por aprender que uno nunca termina de conocer a las personas realmente.

Psicópata [COMPLETA]Where stories live. Discover now