Carta de Edgar Burroughs a Mónica Cunard
San Petersburgo, 12 de octubre.
Mi amadísima Mónica, el corazón se me inunda de alegría al poder escribirte una vez más. En verdad siento muchísimo el no escribirte esta última semana. Debo confesar que me concentré tanto en el trabajo, que terminé por olvidarme de todo, creo que hasta de comer. Con mis más sinceras y profundas palabras, te pido que por favor me perdones este descuido y te prometo que no volverá a suceder. Te agradará saber que muy pronto estaré junto a ti en Londres, y con nuevo material. Como recordarás, la última novela que escribí fue buena y todo, pero no terminó por convencer a la crítica, y para ser honestos, a mí tampoco. Pero ahora tengo algo nuevo, algo nunca antes visto. Cuando lo leí, me quedé sin palabras. Lo más impresionante...es que fue real...
Verás, el 2 de diciembre de 1930, el Kappi, un barco pesquero de bandera islandesa, se hundió bajo "misteriosas" circunstancias, muy cerca de las heladas costas de Groenlandia. Todos sus tripulantes se perdieron. O bueno, eso es lo que se dice oficialmente. En mi portafolio tengo los papeles completos, se trata de un antiguo relato que escribió mi abuelo hace un largo tiempo. Y cuando digo que fue hace tiempo, es porque fue hace tiempo. La carpeta estaba sucia, las hojas estaban dobladas y un poco rasgadas, la tinta estaba a medio escurrirse y el papel estaba amarillento. Como te habrás dado cuenta, no "todos" fallecieron ese 2 de diciembre. Mi abuelo estuvo a bordo del Kappi, el sobrevivió a su hundimiento, y no solo eso, hay mucho más. Fue testigo de cosas de pesadilla, y muy de cerca. Escribió algo irreal, aún sigo sin poder creerlo. Dudo que se trate de un engaño, y si es un engaño, debo admitir que es el mejor de todos. Además, estos papeles están estrechamente ligados a Los Ataques, ya sabes de que hablo. Él estuvo ahí, él lo vivió en carne propia.
Todo esto se encontraba en un viejo baúl empolvado, en una carpeta de cuero en el que estaban dibujadas las letras que decían: "La Brecha"
No encontré algún tipo de mensaje o nota de mi abuelo que indicara precisamente el deseo de su publicación. Supongo que por algo estaba oculto dentro de este baúl. Aun así, he decidido llevarme los documentos para restaurarlos cuando regrese contigo a Londres. Lo cual es muy pronto, por cierto.
Volveré a estar a tu lado dentro de unos dos días, solamente te pido que seas paciente mi amor.
Y creo que ya no tengo nada más que agregar. Vuelvo a pedirte disculpas por mi ausencia y por mi irresponsabilidad. Enserio me siento terrible respecto a eso. Para finalizar, solo te diré que te amé, que te amo, y que te amare por siempre, con toda la pasión de mi alma. Muy pronto estaré contigo.
Tu marido, que te quiere,
E. Burroughs.
YOU ARE READING
La Brecha
AdventureSabemos más de la superficie del planeta Marte, que de las profundidades abisales de nuestro planeta... Incitado por la mujer que ama, Arthur Oppenheim, un joven periodista alemán, decide aventurarse a la remota Islandia. Tiene en mente pasar una t...
