Las nubes lloraban, cuyos cielos grises solo significaban lluvia, donde los edificios solo eran edificios para muchos pero para aquella chica castaña eran más que eso, eran todo un dilema, un poema de tristeza y dolor.
Y ahí estaba ella sentada en aquel parque con aquellas pequeñas lágrimas de cielo cayendo sobre ella y resbalándose y combinándose con sus propias lágrimas, y todo su dolor, sin expresar nada de lo que realmente sentía, dolor, frustración, enojo, todo eso y más pero lo único que se podía ver era ella patéticamente sentada llorando bajo la lluvia y la única voz que provenía de ella, solo ella la podía escuchar, eran aquellos demonios internos que la atacaban diariamente y lo único que decían era lo malo de ella, pero eso era , solo ella lo escuchaba y solo ella lo sentía.
Muy pocas personas sabían el por qué aquella castaña, de ojos como la noche, tez blanca y labios rosados estaba ahí, llevaba meses así viajando a ese pequeño e insignificante parque, ahí donde espiaba aquel joven alto de ojos miel, alto, cuya voz era como las de los ángeles, su Ángel, él era la poca felicidad que tenía, ahora no, todo eso acabó porque su padre decidió que lo mejor era ir aquel país al otro lado del mundo de donde él era proveniente, pero lo que no sabía era que en ese acto de "amor" y sobrevivencia dejaba devastada, destrozada y sin ningún motivo a aquella joven que lo único que quería era volver a oír o a ver a su Ángel . El cuál ya no estaba con ella.
Era graciosa, cruel, malvada y odiosa la vida, sí lo era, y bastante pero , que sería la vida si no fuera así, esa era la idea ¿no?, solo los fuertes y valientes permanecían con vida y ella había sido cobarde e idiota, y ella lo sabía y era lo peor si tan solo hubiera tenido el coraje de llegar a hablarle aunque sea una vez, pero no, y ahora ella era la persona más patética del mundo, llorando como si hubiera muerto alguien, aunque ella lo sentía así su dolor era similar , ella sentía que su oxígeno, su felicidad, su pedacito de sol se había ido con aquel avión y con ello su sonrisa.
Ahora para ella lo único que le tocaba era rezar y pedir un milagro por primera vez, y pedirle el favor de que pueda verle una vez más, que realmente lo deseaba, y que si aquella cínica y malvada vida o suerte como la llamaban algunos, le concedía su deseo, ella no caería en el mismo error dos veces y haría lo humanamente posible para estar cerca de él.
Pero solo será cuestión de suerte para saber si el mundo no era tan malvado, pero solo era cuestión de tiempo y de espera ¿o será que no era tan bueno después de todo?
Bueno solo se sabía que ella seguía en aquella silla de cemento de color verde, llorando por su amor perdido esperan en un futuro poder verlo pero eso solo era un tal vez...
FIN
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Beutiful Pain
FanfictionLo peor de perder a quien amas es perderla por que no fuiste lo suficientemente valiente
