El colegio Hogwarts resplandecía bajo el radiante sol de el 3 de Mayo, todos estaban invitados; como cada año, a celebrar la victoria de la segunda guerra mágica y a memorar a los caídos. La ceremonia transcurría como todos los años empezando con un discurso de la directora.
- Año tras año nos reunimos para celebrar la caída de las fuerzas que amenazaban con perturbar nuestra tranquilidad y paz por razones que no tenían justificación -. Dijo la directora McGonagall con su voz bajo el hechizo sonorus -. Nuestra batalla fue un gran éxito y pudimos reconstruir el colegio en muy poco tiempo con esfuerzo y dedicación, hoy celebramos lo que hemos logrado. Hay que recordar y apreciar a las personas que nos apoyaron en la dura batalla y no sobrevivieron -, expresó moviendo sus brazos -. Como todos los años es tradición memorar a un personaje importante en la guerra, este año recordaremos a Remus Lupin. Ted Lupin; hijo de Remus, se ofreció a dar un discurso en su memoria.
Un chico con el cabello azul se levanto de su silla mostrando su gran altura y los nervios que tenía, al mover la silla tropezó un poco causando una risa de los mas pequeños que estaban en la misma mesa que el. Su padrino antes de que el se encaminara con trompezones al frente del público le dio unas pequeñas palmadas de apoyo en la espalda.
- Buenos días, soy Ted-. Dijo Ted con un temblor de voz al llegar al frente del público, se aclaro la garganta bajo más risas de los pequeños de su mesa -. Aunque no conocí a mi padre me han contado muchas historias sobre él, tanto sus logros como todas las veces que se metió en problemas junto a sus amigos en Hogwarts. En su vida recibió muchos premios como desde ser perfecto en esta escuela o dar clases de defensa contra las artes oscuras o ser parte de La Orden del Fénix o la Orden de Merlín, primera clase. También se que fue un gran esposo el cual se mantuvo con mi madre hasta sus últimos días y que tuvieron un feliz aunque corto matrimonio del que salí yo, a pesar de las malas circunstancias por las que pasaban. Mi padre fue un profesor un amigo, un luchador que creía en que "lo que importa, no es tu número de seguidores, sino el poder de tus convicciones" -. Finalizo Ted, citando a su padre.
Todos alzaron sus varitas mientras se oyó una ola de magos recitando el común hechizo "lumus"en señal de respeto a esta y todas las caídas que habían tenido en la segunda guerra. Siendo las pisadas de Ted; volviendo a su mesa, lo único que se oía.
A medida de que fueron bajando las varitas la comida fue a apareciendo delante de las mesas y la atmósfera cambió de una trágica una cálida y familiar. Todo el mundo término e inició el baile lleno de risas, regocijo y celebraciones para los triunfadores del siglo, y por supuesto también sus hijos.
Y ahí estaba lo que se había convertido la gran familia Weasley sentados en una mesa junto a los Logbottom y los Scamanders siendo reconocidos como los salvadores, rodeados por sus descendientes.
Harry con una gran sonrisa, orgulloso de su ahijado se dirigió a sus hijos:
- Es una excelente fiesta, ¿por qué no van a bailar?
Los hijos de Ron y Hermione se apuraron a salvar a sus primos del apuro que los metería su madre si no encontraban a alguien con quien bailar. Rose se acercó a Albus Potter; el mediano de los hermanos, y jalándole la mano se lo llevo a la pista. Hugo Weasley más lento, le preguntó a Lily si quería bailar, con un asentimiento ellos también se dirigieron a la improvisada pista. James Sirius Potter volteó un poco hacia su madre que lo miraba con una gran sonrisa.
- ¿Por qué no invitas a esa chica pelirroja a bailar? - James sabiendo que aunque fuera una pregunta era una orden de se madre que no podía desobedecer. Así qué se aproximó a la chica de baja estatura que se estaba engullendo un bocadillo.
En otro lugar del mundo, recordando lo mismo que se celebraba en Hogwarts, pero sin celebración. En la mansión Malfoy se reunían dos grupos de personas; los que se habían salvado de Azkaban y aquellos de los que no tenían suficientes pruebas para juzgarlos.
Su reunión se basaba en almorzar y hablar en voz baja con miedo a ser escuchados, aunque sabían que en este día de gloria nadie va a estar vigilándolos por sí se salían de su papel de absueltos.
En la mesa del centro un chico de pelo amurallo claro suspiraba cada segundo que pasaba. Scorpius Malfoy estaba aburrido de no poder comprender el sentimiento de pérdida que apreciaba todos los años el mismo día, apoyado en su mesa levanto la cabeza viendo a su mejor amiga; la hija de los amigos de su padre cuando era pequeño Blaise Zabini y Pansy Parkinson, con la misma cara de aburrimiento que él. La iba a llamar cuando uno de los invitados a la derecha del patio dejó su papel.
- ¡Estoy harto de esto, y puedo decir con seguridad que ustedes también! - exclamó un hombre moreno con una larga cicatriz en su brazo izquierdo -. Miremosnos, escondiéndonos cuales ratas de alcantarilla, como si temiéramos de los ilegítimos sangre sucia. Diecinueve años de esta miseria. Si, se que perdimos a uno de los líderes más grande de la historia; si no es que al mejor de todos, también a grandes magos dispuesto a luchar por la pureza de sangre, que cada día importa menos. Pero esta putrefacción entre los hechiceros es un parásito que hay que exterminar; tantos impuros teniendo el mando ¡ellos deberían de ser las ratas asustadas de nosotros, la gran serpiente! - expreso alzando los brazos-. No tenemos por que temer de los inferiores.
YOU ARE READING
La Tercera Generación Y Los Inferius
FanfictionDespués de haber ganado la segunda guerra mágica. Crecieron, consiguieron trabajo y formaron familias de las que resultaron adorables hijos. Ahora es su turno de ir Hogwarts. Para los hijos es difícil no ser tratados al igual que sus padres. Si eres...
