Silencio. Puro y majestuoso.
Eso era el espacio, un enorme silencio, un todo y un nada. Algo, que se nos había obligado a llamar "hogar".
Encerrados las 24hs, las cuales eran delimitadas por humanos que creían ser superiores, que aún fuera de "La Tierra" querían seguir dominando.
"La Tierra", se escuchaban miles de relatos por los pasillos de estas bases; tierras verdes, animales y colores. ¿De verdad podría existir todo eso?
Yo aún no había nacido, pero siento el anhelo de pisarla.
Las líneas de tiempo habían sido borradas, el universo nos dio uno de los más grandes deseos de la humanidad.
La eternidad.
¿Por qué?
09:00 AM
Las máquinas se habían vuelto algo familiar, ellas te despertaban, te ayudaban y controlaban.
Aquí arriba, olvidamos que estábamos condenados a la libertad y fuimos sometidos ante el eterno control. Una utopía.
-Nix.-Escuche la voz de mi madre, lentamente abrí los ojos.- Vamos, hay cosas que hacer.- Su voz se escuchaba lejana, como si hubiera quedado en "La Tierra".
Un dato curioso, en estas bases, el sexismo predominaba. ¿Porque las mujeres nos teníamos que vestir de blanco o con colores claros?
Me puse la misma ropa insípida que preparaban las máquinas o "Keepers" para nosotros. Salí del pequeño camarote, claramente no le podía llamar habitación. Los camarotes eran de un color gris aburrido, tenían un pequeño baño y un armario con pocas mudas de ropa. Los "Altos" (quienes nos gobernaban) no nos permitían decorar un poco el lugar o vestirnos diferente. Todo debía ser igual.
En las bases nos dividían por habilidades, los que sabían cocinar iban a las cocinas, los que podían enseñar iban a las escuelas y así con todos. Penosamente, los que tenían 16 años o menos, debían asistir a la "Formacion Estratégica de Ataque y Reconocimiento", esto consistía en entregarnos para salir al gran vacío y poder buscar un planeta que pueda contenernos.
Nos llamaban "Kleps", éramos los más jóvenes de la nave, simplemente por tener menos horas que los demás. Ya no existen los años, todos tenemos horas por vivir.
El tiempo pasa lento, frío y silencioso, esperando.
10:00 AM
Capacitación Intelectual.
Aquí no nos enseñaban a usar las naves ni a como sobrevivir.
La Capacitación Intelectual se basa en hacernos pasar frío y soledad, en darnos situaciones de muerte que si o si debemos resolver antes de que se acabe el tiempo.
Entre a la clase, todos estaban planeando ser los mejores, algunos corrían y otros pensaban soluciones.
-Nix.- El comandante Feller grito mi nombre. -Grupo Beta, cero combustible a 10.000 millas de distancia, ademas no les queda mucho aire. ¡Ya! -Grito y el Grupo Beta, junto conmigo, se reunio para sobrellevar la situacion.
-Toda nave tiene combustible de repuesto, primero debemos usarlo.-El primero en hablar fue Jos, un chico bajito pero muy inteligente, el estaba a cargo de lo mas complicado.
-Normalmente ese combustible no dura ni para 1.000 millas.-Ahora hablo Lina, la más agil en herramientas de nuestro grupo.- Debemos buscar otra fuente de energia.
-No lograremos nada si nos quedamos sin oxigeno.- Fue mi turno de hablar, en el grupo Beta yo era la piloto.
-Tiene razon.- Dijo Ross, el mas joven de los cuatro, pero nunca habia que subestimarlo.
-¡Ya se! -Grito Jos...
09:00 PM
Luego de Capacitacion Intelectual, las clases eran Informatica, Navegacion, Capacitacion Fisica y Estudio de Universo.
Las clases pasaban con rapidez, pero se repetian una u otra vez hasta las 09:00 hs, en ese horario debiamos volver a nuestros camarotes para cenar y dormir.
Durante la cena solia hablar con mis padres sobre nuestra eterna vida entre las estrellas. Pero desde que mi padre se fue, mi madre guarda un silencio de luto.
Tres largos pitidos sonaron, dando a entender que ya todos sabíamos dormir, las luces se apagaron rápidamente. El silencio era más fuerte.
No podía dormir, no con la idea que no dejaba de atormentarme.
Las máquinas de apagaban al igual que las luces, pero varios "Altos" salían a caminar, así que no era seguro salir. Pero eso no llegaba a importarme.
Rápidamente tome mis zapatillas y salí del camarote, tenía la suerte de ser una persona sigilosa. Me escabullia por los pasillos de la base hasta la zona de las naves, más de 20 hileras de pequeñas y comprimidas naves para 3 personas. Estar allí me daba paz.
Tenía miedo, pero sentir la adrenalina por mi cuerpo hacía que me sintiera más viva.
Estaba cansada, estaba harta de la sociedad que creamos, odiaba la utopía. Odiaba tener que ser como los demás.
Hace un tiempo había escuchado rumores de que en "la tierra" podía haber vida, y desde entonces no podía sacarme la idea de la cabeza.
Así que esa noche, me decidí en irme.
Sin cosas, sin nada. Solamente sentiría la condena de la libertad por primera vez.
Si estas leyendo esto, quiero que sepas, que la libertad no se elije, ya nacemos con ella.
Bitácora 237 Nix Gall
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Entre Las Estrellas
Science FictionLas mentes son amplias y únicas. Como el Universo, como una flor. Como la Libertad.
