He's crazy... And I'm crazy for him.

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Estaba atado. Delante de Christopher. Bueno, también estaba Mike, pero, a efectos prácticos, eso le era totalmente indiferente. Porque esa nefasta situación no se parecía en nada a sus fantasías. Para empezar, porque no estaba desnudo, ni en una cama. Ah, y estaba Michael. ¿Ya lo había dicho? Si lo había hecho, Josh no lo recordaba. Su parte racional hizo que se sonrojara por el rumbo de sus pensamientos, y agachó la cabeza. Chris había dicho que no podían confiar en él, y eso le dolía, porque en realidad el rubio no tuvo nada que ver en la broma que mató a sus hermanas. Estaban inconscientes. Borrachos tras haber compartido algunas risas y, aunque el mayor jura y perjura no recordar esa parte, un par de besos, castos, que, probablemente, para el moreno significaban mucho más de lo que en un principio parecía.
Ese año apenas habían cruzado unas cuantas palabras incómodas, y, en su interior, Josh albergaba la esperanza de que en ese retiro las cosas mejoraran, pero al verle tan pegado a Ashley... No pudo evitar soltar una serie de improperios e insultos sobre los dos. Por no hablar de que había... Oh, Dios. Había dicho que Mike la cuidaría mejor. La había cagado, pero no se dio cuenta hasta que el frío metal de la pistola se recargó contra su sien.
-Suelta eso, Michael, no vas a disparar-. Su voz le causó escalofríos al más pequeño, que trató de encenderlos por todos los medios. También sintió ganas de reírse. ¿Por qué le defendía ahora?- Ha olvidado sus medicinas, seguro.
Se sintió traicionado. Eso se lo contó en confidencia.
-No iba a dispararle, Chris, me conoces-. El moreno se encogió sobre sí mismo.
-La próxima vez avisa, ¿vale? No quiero que le hagas daño-. 'No quiere que Mike te haga daño porque quiere hacértelo él mismo, y lo sabes'. El Doctor Hill sonrió con suficiencia. Pero... Josh no recordaba haberle puesto la mano encima a Jessica. No creía haberle hecho daño de verdad. Ni siquiera la había visto desde que Mike y ella se fueron a la cabaña.
'Bueno, Joshie, estás jodido. No sólo piensas en tu mejor amigo de maneras poco ortodoxas, también parecer autocomplaciente, tratando de pretender creer que no le has hecho nada a esa pobre, pobre chica.' El menor se encogió aún más sobre sí mismo y gimió. Dijo que por favor se callara. Que no quería escucharlo. No se dio cuenta de que hablaba en voz alta.
Christopher se encontraba desconcertado. Ambos habían escuchado a Josh hablar solo, como si hubiera alguien con él. El rubio decidió echar a Mike. No sabía tratar a su 'hermano'.
-Lárgate, Michael-. Murmuró, dejando que el otro arrugara el entrecejo con desconfianza -. Sólo quiero quedarme con él hasta mañana. Si piensas que voy a dejarle sólo estás muy equivocado-. Le empujó suavemente-. Está loco, no es un problema -. Un sollozo por parte del más pequeño le hizo sentirse mal, como si le estuviera traicionando, pero vamos... Se había reído de él más que de nadie. Cuando Mike se fue, sus ojos se posaron en las muñecas de Josh, que sangraban por la presión de las cuerdas de plástico, y un sentimiento de culpabilidad le asedió con fuerza. No quería que se hiciera daño. Estuvo tentado de soltarle, pero no era buena idea... No. No lo era. ¿Verdad?
Josh, por su parte, quería dejar de encogerse como un niño pequeño ante la perspectiva de que Chris le hiciera algo. Imaginaba que le pegaría, que le haría pagar cada uno de los desplantes a los que le había estado sometiendo gran parte de la noche. Y sólo quería pedir disculpas. Decirle cuánto lo sentía. Pero no podía.
-Oh... Chris... ¿Quieres que te suplique?- Sus gestos no concordaban con su voz. Seguía encogido, temblando y con la cabeza agachada en actitud sumisa. Incluso su tono era bajo, aunque burlón. Desafiante-. Pensaba que eso lo reservabas para Ash. Que preferirías oír sus ruegos y no los míos. Al parecer se han cambiado las tornas-. Alzó la mirada, pero al instante se arrepintió, bajándola de nuevo-. Así que, ¿qué va a ser? ¿Vas a pegarme? ¿A quemarme? ¿A hacerme lo que sea que pensarais que yo le hice a Jess? No la toqué, hermano, lo juro. No le hice nada...- Susurró, excusándose y mordiéndose el labio inferior en un gesto nervioso-. Yo... Sólo quería hablar contigo. Aclarar lo que pasó hace un año... Pero estás tan jodidamente ciego con esa puta...-Cerró los ojos y esperó el golpe, aún temblando. No podía dejar de temblar.
¿Hace un año? ¿Ya estaba otra vez con esos estúpidos besos que habían compartido? No significaron nada... ¿O sí? Tal vez para Josh sí. Tal vez después de la muerte de sus hermanas, lo último que necesitaba el moreno era que pasara de él bajo excusas baratas que ni Chris mismo se tragaba. Y, sin desearlo, encontró la forma perfecta de vengarse de Josh. Le sabía mal. Terriblemente mal. Pero se lo merecía... ¿No? Pero... ¿Por qué cerraba los ojos como si fuera a pegarle? Nunca le había levantado la mano.
Tragó saliva y sonrió de manera forzada. Se acercó a él lentamente y levantó el mentón de su amigo, notando bajo sus dedos el acusado temblor que le recorría. Le conocía. Sabía que sus padres habían sido fríos (su padre inclusive había llegado a pegarle) y le parecía una putada aprovecharse de la vulnerabilidad de la cuál era más que consciente.
-¿Y qué quieres tú que haga, "hermano"?- Susurró, aún sonriendo. Su estremecimiento fue tan pronunciado que hizo que algo se rompiera dentro de él. ¿Qué estaba haciendo? Quería mucho a Josh, y quería ayudarle a salir de esa, no vengarse, pero teniéndole tan subyugado era, francamente, encantador-. No me irás a decir que no te mueres de ganas por ser mi puta.
Josh volvió a cerrar los ojos hasta ver estrellitas blancas en la oscuridad. Seguramente se estaba imaginando esa situación, porque, desde luego, Christopher jamás le diría algo así. Siempre tan bromista... Tal vez lo único que hacía era bromear. Seguirle el juego. Pero no era gracioso. El moreno estaba enamorado. Le quería, y que jugara con la posibilidad de... No. No era gracioso. No estaba bien. Ya sabía que él había mentido, fingido su muerte y puesto en situaciones comprometidas a sus amigos. Pero ellos habían matado a sus hermanas. Se merecían algo mucho peor de lo que les había hecho pasar.
-N-no...- Tartamudeó, sin saber realmente a qué estaba diciendo que no. Dos gruesas lágrimas corrieron por sus mejillas, sin que pudiera hacer nada por retirarlas ni retenerlas. No le gustaba ser débil, y menos delante de la gente. Se sentía como una estúpida colegiala frente al chico que le gusta. Patético.
'Ay... Josh. Si tan solo le hubieras dicho que le amabas y te hubieras saltado ese ridículo juego auto complaciente tuyo.' Hill movía la cabeza en modo reprobatorio. Quería que se callara, así que empezó a hablar.
-Yo... No...- Tartamudeaba tanto gracias al tacto de los dedos del más mayor en su piel que tuvo que tragar saliva pesadamente y comenzar de nuevo-. ¿Qué vas a hacer, Chris? ¿Aprovechar que estoy a-atado para violarme o q-qué?- Jadeó, sin abrir los ojos todavía.
Christopher colapsó al ver llorar a su amigo. Joder, se estaba pasando. Le estaba haciendo daño hasta el punto de obligarle a derramar lágrimas. Y luego eso... ¿Violar? Vamos. Le conocía. No iba a cometer una falta así. Porque... Josh debía saberlo, ¿no? ¿Qué tan mal podría estar su compañero como para no ver que no iba en serio en sus acciones?
-¡No!-Gritó, apartándose del menor como si quemara, pero al ver como se encogía y continuaba llorando, le dio un vuelco el corazón.- Joder... No... Lo siento. No iba a hacer eso, tío. ¿En qué estás pensando?- Se agarró del pelo y le observó más de cerca. Ya no era un niño, desde luego. Al menos no se parecía a ese enclenque muchacho al que debía proteger de los matones de su instituto. No mucho. Recordaba el primer día de clases, cuando le habían puesto a su lado. Josh era muy tímido. Siempre tenía un libro entre las manos, y portaba unas gruesas gafas que le hacían parecer un empollón, aunque no lo era, ni de lejos. Su primera reacción había sido rehuir el contacto con el rubio, limitándose a responder su preguntas con monosílabos o frases cortantes. Aún siendo frío tartamudeaba y se sonrojaba. Ese mismo día un par de chicos grandes de su clase lo acorralaron en los casilleros, dispuestos a pegarle, y Chris había intercedido por él, ayudándole a levantarse del suelo. El más pequeño estaba llorando, y recuerda que dejó que se desahogara sobre su pecho. Cuando se separó, el sonrojo le llegaba hasta la raíz del pelo. Su primer pensamiento fue que era jodidamente adorable.
Más tarde le explicó que llevaba sufriendo bullying dos años, y que su padre le llamaba imbécil por dejar que le pegaran. A Chris le temblaron las manos cuando, tras confesarle eso, dejó un casto beso sobre la frente del moreno, y le prometió que a partir de entonces todo iba a ir bien. Y ahora estaba mal, y no era capaz de ayudarle. Solo pensaba en vengarse. No era tan infantil. Se agachó frente al menor y le tomó la cara con ambas manos.
-Josh... Tranquilo. Todo va a salir bien, ¿vale? Siento mucho no haber estado para ti, pequeño-. Le besó la mejilla y recargó su frente contra la del moreno, quedándose tan cerca de él que, sin querer, se le aceleraron los latidos.
La mención del apodo que le puso cuando tenían doce años le hizo estremecer. Gimió cuando le dio el beso en la mejilla. Tan bajo que pensó que Chris no lo había oído. Se mordió el labio inferior y algo de su cordura volvió a él rápidamente.
-Siento mucho lo que os he hecho pasar. Olvidé tomarme... - Enrojeció.- No quise tomáelas. Echaba de menos no estar puesto todo el día con esa mierda-. Estaba tan cerca de sus labios... Joder. Quería besarle. ¿Podría hacerlo? ¿Le pegaría un puñetazo por su atrevimiento? Decidió hacerlo. No perdía mucho. Rozó sus labios con lo de su mejor amigo, aún temblando, aterrado ante la perspectiva de no saber cuál sería su reacción. Dejó sus bocas pegadas un instante, disfrutando del tacto de la piel de Chris bajo la suya. Quería más. Se separó enseguida, moviendo las muñecas y notando como se abrían más al contacto con las cuerdas de plástico. Gimió de dolor y escondió su rostro todo lo que sus limitados movimientos le permitían. Ya no era un niño. Tendría que empezar a comportarse como un adulto y llevar las cosas de frente, pero esa noche... Simplemente no podía. Sólo deseaba besar al rubio. Tan sólo eso... Durante poco tiempo, tal vez. Pero al menos hacerlo.

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⏰ Last updated: Nov 04, 2016 ⏰

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