Andando por la calle, con los auriculares en mis oídos conectados al móvil, voy de camino a casa, ya que había recibido un mensaje de mi padre.
Cojo las llaves de casa que se encontraba en el bolsillo pequeño de la mochila, lo introduzco y abro la puerta.
Didi: ¡Papá! Ya estoy aqui
Papá era un abogado famoso en el país, era alto y moreno, con la piel un poco pálida, al igual que yo, exactamente soy clavada a él.
No recibí contestación alguna así que supongo que habrá salido por algún asunto judicial. Subí las escaleras de caracol que daban al piso de arriba. A medida que subía se oía música, mi padre odiaba la música a excepción de la clásica, pero esta música es más estilo rock.
A medida que me iba acercando reconocia el grupo "Foo Fighters" con su canción "Everlong". Me dirigía a la habitación de donde procedia la canción -que resultaba que era mi habitación.- abrí la puerta y una sombra de un chico: alto, rubio con vaqueros pitillo negros al igual que su camiseta y las vans, ocupaba mi escritorio mirando los discos que tenía sobre éste.
En un principio pensaba que era un ladrón, pero al verlo tranquilo y concentrado en mis discos, descartaba esa idea.
Didi: Quién quiera que seas más te vale salir de mi habitación y de esta casa, no sé como has entrado ni tampoco me importa y estas haciendo un delito que es allanamiento de morada, mi padre es abogado así que te invito a salir y así no te denuncio y no digo nada.
X: Tranquila chispas, no estoy cometiendo ningún delito.
Didi: Estar en una casa desconocida sin que te inviten, se considera delito.
X: ¿Quién te ha dicho que no soy un invitado?
Voz de papá: Didi, ya estoy aquí
Baje las escaleras con el chico alto detras de mí y me encontré a mi padre colgando el abrigo en el perchero de la entrada.
Papá: Anda, ya conoces a Edgar
Didi: ¿Quién es?
Papá: Es Edgar, vivirá aquí con nosotros, los de arriba me obligaron a traerlo para que se adapte a la sociedad
Didi: ¿¡Es un delincuente!?
Edgar: Estoy aquí
Papá: Didi, tienes que aceptarlo
Didi: ¿Y dónde va a dormir?
Papá: De momento contigo, tengo que comprar una cama para la habitación sobrante. Confio en ti.
Didi: Pues genial (la ironia es notable)
Edgar: Que bien lo vamos a pasar
Me rodea por los hombros y me mira sonriente, yo con los brazos cruzados ruedo los ojos y me giro para subir a mi habitación. Apago la música y cojo mi mochila, saco el libro de lectura y una hoja y me siento en la silla del escritorio para empezar a trabajar, me pongo las gafas que me ayudan a ver de cerca y abro el libro.
No llevaba ni 10 minutos escribiendo cuando la puerta se abre.
Edgar: ¿Lees? Pensé que eras la típica que no lee cosas romanticas como "Cumbres borrascosas"
Didi: Pues ya sabes que estás equivocado
Se tumba en mi cama y mira el techo
Edgar: ¿Por qué has quitado la música?
Didi: Porque no me concentro (?)
Edgar: No estás concentrada ahora mismo
Didi: (suspiro pesadamente) Tú me estás desconcentrando, lee algo o haz algo pero dejame hacer mi tarea, por favor.
Edgar se levanta de la cama, y levanta las manos y se va. Bien, ahora a continuar mi trabajo de literatura.
(...)
3 horas más tarde de estudio me deja agotada, me estiro en la silla, me levanto y cojo mi pijama, me meto en el baño personal que se encontraba en mi habitación y abro el grifo de la ducha, me desvisto y entro, el agua fría "limpia" mi estrés de mi día, enjabono la esponja con el gel y la extiendo por mi cuerpo. Cuando me estoy aclarando el jabón de mi cuerpo escucho la puerta abrirse. Abro, un poco, la cortina y veo a Edgar desabrochando su pantalón.
Didi: ¿Qué haces?
Edgar: Mear, sigue a lo tuyo chispas
Didi: Sal
Edgar: A ver, que me estoy meando, ¿qué no entiendes?
Didi: Sal
Edgar: No
Enfadada cojo la toalla y me enrollo el cuerpo comprobando que nada se vea, salgo fuera de la bañera y de mi habitación, Edgar tras de mi, me dirijo a la cocina donde está mi padre tomando café.
Didi: Esto si que no, mi ducha, mi intimidad.
Papá: Di...
Edgar: Relajate chispas.
Didi: ¡Qué no me digas que me relaje!
Papá: ¡Basta los dos! Mañana os organizáis, Edgar entra en mi baño y Didi acaba de ducharte.
Cuando papá acabo de hablar cada uno se fue por un lado.
Ya cambiada y cenada me organizo la mochila para mañana y me meto en mi cama. Edgar duerme en el suelo con mi saco de dormir que pocas veces he utilizado.
Edgar: Buenas noches, compi.
Aunque no lo veía, sabía que estaba sonriendo.
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Delincuente
Fanfiction"Unos dicen que el mundo sucumbirá en el fuego, Otros dicen que en el hielo. Por lo que yo he probado el deseo estoy con los que apuestan por el fuego. Pero si por dos veces el mundo pereciera creo que conozco lo bastante el odio para decir que, en...
