Una noche fría se avecinaba, repleta de dolor y llantos, personas se retorcerían en la oscuridad y lamentarían los pecados cometidos en el pasado, deseando que las sombras de la noche los tragaran, para no tener que revivir cada día el sufrimiento que padecían.
Lamentablemente el tiempo no se detiene, no podemos cambiar el pasado, y eso nos tortura mentalmente, saber que estamos de paso para sufrir y degustar una vida en un corto período de tiempo.
La oscura noche cayó y el silencio se impuso ante la desgracia. En ese mismo momento otras personas pasaban una noche tranquila, sin suponer ni por un instante que algo llegara a suceder; esas personas eran los Montwhite, los dueños de uno de los circos ambulantes más famosos de Europa. Estos acababan de terminar la última actuación de la noche y en ese instante gozaban haciendo el recuento de las ganancias del día; siempre era gratificante saber que la gente necesitaba entretenimiento, una salida de la realidad de la rutina y eso precisamente era lo que ellos podían ofrecer.
La señora Montwhite leía las criticas mientras disfrutaba de un buen tazón de caldo, sus largos y finos dedos pasaban cada hoja delicadamente, mientras sus labios se torcían en una ligera sonrisa. El señor Montwhite estaba estirado en su cama, no dormía, simplemente disfrutaba de la tranquilidad, cerraba los ojos y dejaba la mente en blanco. Su expresión era placentera, siempre había sido una persona que sabia aprovechar el momento, y esto es lo que hacia.
Solo había una persona que no disfrutaba ese momento y ese era Noah, el solo era un jovencito de ocho años, pero ya a su edad, comprendía perfectamente como funcionaba el mundo, y para alguien como el era todavía peor. Recordaba perfectamente la discriminación que había sufrido hace algunos años, antes de que los Montwhite le propusieran de unirse a ellos y adoptarlo, en ese entonces no entendía como la gente podía llegar a ser tan hostil, fría, e incluso cruel. Pero ahora comprendía que las diferencias alejan a las personas, las rehuyen.
Noah estaba sentado junto a la ventana del gran carro mecánico en el que se encontraba, uno de los tantos que poseía la compañía y es que en aquella época apenas se empezaban a desarrollar las maquinas de vapor, estaban a principios del siglo XX.
El joven oía la lluvia caer y los truenos rompiendo los cielos, se sentía amenazado después de todo, era normal cuando no se es capaz de ver lo que te rodea, el miedo es aún mayor. Los inexpresivos ojos grises de Noah jamas habían visto la luz, vivía sumido en una suprema oscuridad dede que tuvo edad para recordar y eso le torturaba por dentro, se sentía inservible. Sentía que no era de utilidad para la compañía, después de todo, el simplemente ayudaba con el decorado. Sus "padres", los señores Montwhite, le decían que aún tenía que encontrar su talento, y que eso podría llevar tiempo, tanto para encontrarlo como para perfeccionarlo.
Encontrar un talento sería difícil, sobretodo para alguien como Noah, pero todavía era joven y no había perdido la esperanza; a pesar de tanto sufrimiento, el no había decaído, aunque la vida le había dado mil y una razones para ello. A todo esto, nadie es inmune a todo, y quieras o no la tristeza siempre estará presente; por alguna extraña razón, esta solía magnificarse en días de lluvia. Esos días Noah los pasaba caminando de un lado a otro del carro, practicado juegos de manos o simplemente sentado en un rincón imaginando y recordando días pasados. Esto ultimo era lo que estaba haciendo ese día.
¿Que pensaba?, lo cierto es que ni el lo sabía, básicamente analizaba lo sucedido en el día o momentos que recordaba. Era un niño muy organizado y razonable, menos en sus pensamientos, allí tenia la oportunidad de liberarse sin ninguna preocupación.
Pensaba palabras o frases que le gustaban, disfrutaba repitiéndolas en su cabeza buscándoles diferentes significados, combinándolas, separándolas....; podía pasarse, perfectamente, una hora entera con la misma palabra en la cabeza.
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PLATA DE LUNA
Fantasy#noalplagio Cuando no conoces a alguien, es normal querer saber cosas de esa persona, ¿no? Pero todo cambia cuando es de ti misma. Si no conoces quien eres, estas en un buen lío. ¿Que pasa si quien eres en realidad no es lo que esperabas? Luna Mont...
