Estoy sentada viendo el amanecer
pero pienso que tus ojos siguen siendo más bonitos
que cualquier sol
ni que cualquier luna.
Entonces cierras los ojos y sonríes
noto como tu mano me busca
y tus labios me rozan.
Despierto desesperada, asustada.
Eres un escalofrío a medianoche
mientras te busco entre las sábanas
y arrojo mi almohada
porque nunca hay un amanecer
y acabé de sentirte
hace una luna
y veinte amaneceres.
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Imprescindible.
PoésieLos sentimientos a veces desbordan y las palabras actuan en forma de salvavidas. Y eso es básicamente lo que leeras, un corazón desbordado hablando por primera vez.
