1
La vida se me empezó a escapar por los dedos cuando estaba justo en lo que llaman "la mejor época". Era aquel tiempo de la vida de cada persona, cuando se supone se hacen las amistades más fuertes, conoces al amor de tu vida y haces las mejores memorias. A pesar de que todo había sido duro desde el principio, en estos años la situación empeoraba, era como si la vida intentara tirarme al suelo. Y tal vez fue así porque simplemente desde que nací todo avanzaba de forma diferente para mi, porque siempre fui diferente, sin intentarlo. De pequeños, es realmente complicado entender cómo es que eres diferente si físicamente luces como cualquiera, hasta que creces y todo te llega de golpe, lo que es diferente en ti es tu mente.
Entre todo el desastre y el dolor, empezaron mis intentos de ser fuerte. Tomé un mal camino y decidí empezar a formar una persona que no era realmente yo, construí a la chica que todos deseaban ver en mi y la lancé al mundo esperando algún día convertirme en ella. El problema a este plan era que no me agradaba esta personalidad, era un ser superficial, vano, vacío, tan común que me desagradaba, sin embargo, las personas a mi alrededor parecían disfrutar de su compañía. Pensar en el resto antes que en mí fue mi primer gran error.
Me metí en tantas situaciones indeseables para mi mente, fingía disfrutarlas, fingía sentirme el centro del universo, fingía que estaba tan bien que me dolía por las noches cuando nadie escuchaba mi llanto. Después de cada fiesta, después de cada evento social o simples salidas, crecía dentro de mi un odio hacia mi propia persona que era inexplicable. Recuerdo mirarme al espejo cada noche, buscándome, esperando ver algo más, algo diferente, algo que me agrade, y fallar en el intento. Así empezaron mis noches de lágrimas infinitas, así empecé a detestarme más a que nada.
El constante intento de mantener mi superficie sólida me quebró por dentro poco a poco, y hay más que una cicatriz de prueba por todo mi cuerpo. Y es que la presión nos rompe a todos en algún momento. A mi, me tomó dos años llegar a ese punto, justo cuando pensé que todo iba a mejorar.
2.
Dos años de vivir una completa mentira fueron suficientes como para llegar a una de las peores crisis de mi vida. Todo se empezó a caer poco a poco, pedazo por pedazo; empezando por quitarme la máscara y dejar ver lo que en realidad era, hasta cambiar completamente mi trato hacia los demás. Eso me "quitó" mucho, pero no sé si le puedo decir "quitar" cuando no me dolió absolutamente nada perder a todas esas personas, todas esa relaciones construidas en base a alguien que no existía. Más bien, me deshice de una cantidad inmensa de lo que yo consideraba "molestias" o "estorbos", pero mientras esto sucedía, internamente me daba cuenta de las ganas inexistentes que tenía para continuar con mi vida. Debía elegir una universidad, conseguir un trabajo, crecer y ser un adulto como todos los demás; pero yo no quería nada de esto, y no por las razones comunes que todos mencionan, como lo son el querer viajar y disfrutar su juventud y un sin número de vanidades, yo no quería ni eso, ni nada, yo deseaba más que nada desaparecer, dejar de existir, irme del mundo, irme de mi misma.
¿Cómo le llaman a estos pensamientos cuando ya no eres un adolescente, cuando estás a un paso de ser mayor de edad? La mayoría le llama "inmadurez", los psicólogos depresión. ¿Cómo lo llamé yo? Nunca le puse un nombre, mis diagnósticos siempre tenían el mismo resultado desde que tengo memoria, pero el término era lo de menos para mi. Yo solo sabía que quería morirme, así de simple, así de sencillo. No tenía metas, ni deseos, no esperaba nada; me sentía tan cansada, abusada y herida, que no existía nada que anhele más que el descanso eterno. Lo podían ver en mi mirada apagada y triste, en mi forma de caminar tan lenta, en el poco esfuerzo que hacía para hablar, y en la excusas que tenía para detener al resto de planearme la vida.
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Una vida más.
De Todo¿Qué significa tu vida? ¿Qué significa la mía? Realmente, ¿qué significa "vivir"? Cada uno de nosotros tiene una respuesta diferente para estas preguntas, algunas serán profundas, otras no. Para mi, mi vida es solo una más de todas las que ha vivido...
