Prologo

32 3 0
                                        

Allí estaba, sentado en aquella fría banca, rodeado por una espesa neblina hacia mucho frío y no podía dejar de pensar en todo lo que estaba pasando, siempre me ha gustado reflexionar después de que algo me pasaba o después de hacer algo, ya era costumbre en mi hacerlo, me ayudaba a relajarme y despejar la mente, también me servía para mejorar y aprender a tomar buenas decisiones.
Pero me vi interrumpido al escuchar mi nombre, enseguida reconocí la voz y supe que se trataba de mi mejor amigo, era como mi hermano, nos conocíamos desde hace muchos años y siempre hemos vivido en la misma cuadra, sólo a unas casas de distancia, lo vi llegar y de sentó junto a mi.

*****

Al regresar a casa note que algo no andaba bien, siempre se sentía raro cuando volvía, pero hoy más que nunca.

Solo Basta Una MiradaStories to obsess over. Discover now