Y ahí me encontraba yo, ligeramente cerca de aquél chico, quien se encontraba sentado a centímetros de mi en su pupitre charlando con sus amigos, aquél chico el cual también se había robado mi frágil corazón sin preguntar, sin tan siquiera dar aviso previo, quien simplemente lo tomó y se apoderó completamente de el.
-disculpa...¿Tienes un bolígrafo que me puedas prestar?.- preguntó el chico antes mencionado, haciendo que bruscamente tomara control del mundo real al cual me trajo de vuelta.
«¿Otra vez perdiendote en tus pensamientos shiro?-pensaba, auto-regañandome a mi misma-»
-s-si claro, aquí tienes...!que lo disfrutes¡-. saqué rápidamente el bolígrafo de mi mochila, invadida por los nervios que aquél chico llamado Erin causaba sobre mí; mientra torpemente le entregaba el objeto antes mencionado en sus cálidas manos, brindandole una gran sonrisa mezclada con vergüenza y nerviosismo.
él me sonrió, de una manera...indescriptible, fue algo hermoso, quizás lo más bello que hayan podido captar mis ojos. Esa sonrisa perfecta, ese bellísimo rostro que se mostraba al producirla...iban dirigidas hacía mi...sólo hacía mi.
Tal vez este enloqueciendo demasiado solo por esa acción tan común...pero, extraño o no...me hizo sentir especial...por un momento me hizo sentír feliz, hizo que me olvidara de todo, y ese pequeño momento, ese insignificante segundo...para mi lo fue todo.
Tal vez este amor no sea correspondido, o tal vez si, ¿Quién sabe?, pero daría todo lo que tengo...todo lo que se encuentra a mi alrededor, absolutamente todo lo que poseo para que pueda ver esa sonrisa todos los días al despertar.
Aunque...siento muy dentro de mí...que eso no pasará. Haciendo que el miedo empiece a pelear contra mi corazón, quedando victorioso esté.
Irónicamente, Erin, era de quien menos quería enamorarme, pero miren ahora...¿Acaso no es divertido?...esa forma en la que no puedes controlar tus sentimientos, por más propios que fuesen no los puedes mandar a tu gusto, simplemente aparecen para hacerte feliz, triste, he incluso enamorarte a su antojo.
Pero bien, debo decir que yo misma digo que el amor no se elije, te elije, y puede que elija a alguien que sepa cuidar tu corazón o a alguien que lo destruya, es como un juego de azar, donde la suerte va y viene, y como en todo juego, puedes perder al igual que ganar...pero la mayoría de veces se pierde, y más cuando apenas vas comenzando.
me recoste en mi pupitre, posando la vista en aquel chico cuya sola presencia hacia grandes estragos en mi. Observando como se disponía a escribir con aquel bolígrafo usado que le preste hace unos momentos a tras, empecé a pensar «¿Deberia declararmele antes que lo haga alguien más?».
Ese pensamiento vino en mi de repente, como cuando un borracho pasado de copas entra a su casa azotando la puerta de golpe y entrando bruscamente a su hogar...tal vez no sea la mejor forma de expresarme, pero se entiende lo que trato de decir...¿No?.
Bueno como sea, después de ese fugas pensamiento que hacia un va y ven en mi mente, decidí que lo mejor seria quitarme este peso de enzima y comunicarle mi desesperado amor hacia él...bueno, desesperado no sería la palabra correcta...¿O si?, ¿Tan impaciente estoy por un poco de afecto?...bueno, al fin y al cabo todas las personas buscan su "media naranja" o para especificar "el amor de su vida", algunos se han rendido en esta lucha sin final...pero yo no pienso hacerlo hasta haber dado mi ultimo aliento o hasta que mi corazón no pueda soportarlo más.
Pero para sintetizar, le diré a Erin todo lo que he sentido por él desde hace tres años; le confesare que siempre entre a todos los grupos donde él asistía solo para poder verlo, por que quería contemplarlo, tenerlo presente y admirar absolutamente todo de él.
Llego la hora de revelarle que yo era la que siempre ponía un regalo dentro de su mochila en san Valentín por que lo quería hacer feliz.
El el momento en el que mi boca por fín exprese las palabras: «Te amo, siempre lo he hecho».
Pero...yo me conozco y se que no tengo el valor suficiente como para verlo a esos bellos ojos color miel, que se asemejan mas a dos manzanas acarameladas, y declararmele...yo se que soy incapaz de eso por mi timidez, nerviosismo y falta de coraje.
Pero ya lo he decidido...le diré mañana todo lo que siento por él, aunque lo haré por medio de un mensaje escrito...O para ser más claros...
Una carta.
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La Carta Del Sello Rojo©
RomanceEn esta carta quiero expresarme, quiero hacerte saber cuanto te amo, quiero que entiendas que siempre he desiado estar junto a ti, quiero darte a entender que he estado locamente enamorada de ti desde que te vi y que siempre intente acercarme lo más...
