Presentando 123...

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Dean se levanta de la cama de buena gana, energías renovadas y una sonrisa destellando en su cara. Por fin, las responsabilidades propias de un adolescente pueden irse a medir la distancia del universo mientras él se limitaba a relajarse, disfrutando de sus merecidas vacaciones junto a sus amigos.

Recoge las maletas que llevan preparadas desde hace ya tres días y baja a desayunar. Su madre le da los buenos días.

-¿Es hoy el gran día?-pregunta inocentemente Amelia, aunque bien sabe ella la respuesta; su hijo lleva hablando del viaje desde que le dio permiso para ir.

-Así es, mamá. Hoy nacen nuevas estrellas y se funden en la noche para dar la bienvenida al nuevo yo.

Su madre se le queda mirando y sacude la cabeza, aunque de su boca tira una sonrisa.

-Qué hijo más raro me ha tocado...

Dean se acerca por detrás a su madre y le ofrece un abrazo merecedor de un capítulo de los Teletubbies. A continuación, lava su plato y corre de vuelta a su cuarto para recoger la cámara de vídeo; lleva todo el día y toda la noche cargando, además de las cuatro baterías de repuesto y tres tarjetas de memoria. Por si acaso.




Rebecca se prepara silenciosamente para no despertar a su padrastro. No quiere otra discusión. Mete en su maleta toda la ropa que tiene-que no es mucha- y los accesorios del baño. Cuando ha terminado, atraviesa con sigilo el salón y se dirige a la cocina con la esperanza de recuperar algo antes de partir. Para su desgracia, en la cocina le espera una desagradable sorpresa.

Miquels es un hombre escuálido, desgarbado y con poco pelo pero compensa está imagen de debilidad con un fuerte carácter. Demasiado fuerte.

-¿Adónde te crees que vas, niña?

-Ya sabes que se va de viaje-interviene Carol, quién no tolera que dirija ese tono a su pequeña.

-¿Te divierte gastarte el dinero que consigo para manteneros a ti y a tu madre en fiestas, alcohol, drogas y viajes?

-Aquí el único que se gasta en drogas y alcohol eres tú-le escupe Rebecca con una mueca de asco.

-Hija de...

-¡Ya basta!-impone Carol.

-¿Hija de qué? ¿Eh? ¿De puta? ¿Ibas a decir hija de puta? Cuidado con a quién insultas, borracho de mierda.

-¡Cállate ya, Rebecca! ¡No permito qué le hables así a tu padre!

-¡No es mi padre!

-¡Niña insolente!-clama Miquels y se acerca peligrosamente a Rebecca, la cual retrocede a su vez.

-Parad. Ya mismo. Miquels, debería darte vergüenza comportarte así. Becca, detén esta rabieta. Son las nueve de la mañana, por el amor de Dios.

Así, con postura muy digna, Rebecca se dirige a la puerta con las maletas a su paso. No se detiene a despedirse, pues no la echarán de menos piensa.

Mira por última vez al piso desconchado que deja atrás. No lo echará de menos tampoco. Su mirada se dirige a la ventana dónde su madre se asoma. Le saluda tributando y Becca siente una oleada de tristeza y culpa. Le manda un beso y se mete en el coche de Dean antes de que Carol vea la lágrima que se desliza furtivamente por su mejilla.

Dean le sonríe reconfortantemente, aprieta su mano y arranca el coche.




Despierta con los brazos entumecidos y las piernas agarrotadas. Ha dormido en el sofá, otra vez. Naomi tose mucho últimamente, asique Nina se ha visto obligada a dejar atrás su habitación con tal de poder concebir el sueño.

Sintiéndose optimista, va a visitar a su hermanita. Reposa en la cama, son aspecto frágil, tez pálida y ojeras oscuras. Parpadea levemente y las dos hermanas se observan mutuamente.

Se parecen mucho: ojos oscuros, pelo castaño rizado y piel oscura. Naomi siempre ha admirado la belleza de su hermana mayor.

Nina le aparta un mechón de la frente y besa su mano.

-¿Qué tal hoy?

-Me duele la garganta.

-Normal, has tosido como un perro toda la noche.

Naomi sonríe ante la comparación, pero Nina sigue preocupada.

-Escucha peque, puedo esperar un poco a ver si te encuentras mejor...

-No. Ves con tus amigos, Nina. Estoy bien, mamá está conmigo y a papá le han dado horas extras. No va a pasar nada malo, sólo es un resfriado.

Llevaba cinco meses siendo solo un resfriado. Como si decirlo lo hiciese realidad, Nina confirma:

-Solo un refriado. Está bien, volveré antes incluso que te des cuenta de que me he ido.

-Espero que no. Eres una pesada, tenía la esperanza de poder disfrutar de un poco de paz mientras no estabas-bromea débilmente la pequeña, pero lágrimas se reúnen en sus ojos a la vez que en los de su hermana mayor.

-Te quiero-dice Nina.

-Y yo a ti. Cuídate, Nina. Y disfruta. A lo mejor cuando vuelvas me traes un cuñado.

-Cállate-le ordena con cariño.




Raphael está preparado para salir. Deja las llaves a su hermano Mark y le revuelve el pelo a Tobby. Este responde arroyando a su hermano mayor, pero su fuerza de niño de siete años no tiene posibilidades contra la de Raphael.

Después de forcejear un rato, Raphael se inclina y abraza a Tobby, quién se retuerce más por costumbre que por molestia.

Finamente, Raphael sube al coche de Chris. Saluda a los que se encuentran en los asientos traseros, que son Nina, Ethan y Alexia. Ethan y Alexia son hermanos y se parecen bastante, a pesar de que ella tiene el pelo rubio y él castaño claro. Ethan es un año mayor, pero siempre han estado muy unidos, por lo que ha visto Raphael, y comparten los amigos. Nina parece apagada, asique hace nota mental de hablar con ella más tarde.




Sarah sale de su casa a toda prisa gritando "ya va, ya va" mientras en el coche Iria y Dave ríen, tocando el claxon al ritmo de Daddy Yankee. Maldice entre dientes y deja la maleta en el maletero. Cuando entra en la parte trasera, le dedica un beso en la mejilla a Iria y le propina un capón a Dave.

-Au. ¿Dónde está mi beso? ¿Qué clase de justicia es esta?

-Lo siento, no reparto besos a fans de Daddy Yankee.

-Eso ya lo cambiaremos...

Siguen bromeando mientras se dirigen a las afueras de la cuidad, donde se encontrarán con el resto del grupo y comenzarán sus inolvidables vacaciones.


20 Días Con Dean (Dirigido por Dean)Cerita yang bikin terobses. Temukan sekarang