En silencio quieta en una camilla, solo pudiendo respirar,solo escuchando las voces que pasan por fuera de la habitación en la cual me encontraba.
Acostada en una cama con sábanas tan blancas,limpias; en una habitación vacía y con una ventana por la que entraba el sol cada mañana. Con los ojos cerrados, sin poder abrirlos, estaba quieta, sola en una habitación.
Escuchaba las voces que me venían a ver a diario.
Con los pasos que daban y con su voces me imaginaba sus rostros y también en como venían vestidos.
Me contaban su vida, o mejor dicho me decían como era vivir, vivir día a día con problemas y felicidades eso era la vida.
De pronto escucho los paso de alguien, me toman de las manos y siento algo cálido que cae en ellas. Eran lágrimas, lágrimas que caían en mis manos que asujetaban con firmeza.
Quería hablarle abrir los ojos y consolar aquella a persona que sujetaba mi mano con ternura y delicadeza.
La baja y la deja en la camilla en la cual me encontraba.
se va.
Se va alejándose de mi con lentitud a la salida.
Quiero abrir los ojos,quiero decirle que se quede conmigo.
Despertar y recordar aquellos colores que veía a diario; sentir la calidez del sol; levantarme y mirar los detalles que habían en la habitación que me encontraba;sentir el aire fresco por la mañana o tan solo salir corriendo del hospital que me mantenía viva.
Estaba en coma, conectada a un respirador mecánico del que dependía mi vida.
Quiero abrir los ojos y ver la claridad del día.
Ya no diferenciaba cuando era día y cuando era noche, porque los días para mi eran todos iguales.
Quería despertar anhelaba eso. Lo pedía una y otra ves con tanta fuerza que las lágrimas empezaron a caer por mis rostro, estaba gritando dentro de mi lo más fuerte que podía, pero nadie lograba oírme.
Me Empecé a acelerar, mi ritmo cardíaco subió, las lágrimas mojaron mi rostro hasta que lograban bajar, hasta la almohada que sujetaba mi cabeza.
Las máquinas sonaban y mi corazón latía con más y más fuerza, gritaba dentro de mi, pero aún no era suficiente nadie me escuchaba.
Luche por abrir mis ojos mientras las máquinas sonaban más y más fuertes y...
volví a la vida.
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Errores
Fantasy"Microcuentos" Historia breves de errores o amores que de reflejan en las siguientes historias.
