El aliento encantador que antes habitaba en mí se ha ido,
Y no piensa volver porque,
Cruzando aquella lejana llanura ha encontrado otra boca dónde residir,
Y en esa a encontrado la dicha de vivir de palabras latientes, fuertes y a la vez tan dulces,
Que a la larga quizá darían más que un recuerdo una razón para vivir.
El llevar verbos importantes sin palabras ostentosas ni discursos fastuos,
El sobrar de la palabra cuando existe en el ejemplo,
Dicha boca hace preludios al mirarme desde lejos y sin embargo habito aún tus ojos
Porque lejos de querer, no podría despedirme por completo.
Sé que puedes extrañarme así como yo te extraño,
Pero siento que poco a poco me estoy haciendo nada,
Siento que poco a poco ya no existo en ti,
Así como de pronto el fuego sin oxígeno se extingue,
Así como las aves van migrando hacia la nada.
Si pudieras ser yo en éste momento, sentirías el temblor de mis manos, sabrías que en mis ojos hay pesar,
Y sin embargo estoy aquí, soñando que mis palabras se hacen eco,
Y se impregnan en el aire,
Míralas volar,
Contempla nuestro sueño.
Pero amor no te preocupes,
No me iré,
No ahora,
Una parte de lo que he dicho realmente no sucede,
No he encontrado otra boca más perfecta,
Ni tampoco sentimientos que distancien,
Sólo creo que me he embriagado del amor.
