Parte 1

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¡Muy buenas, gente! Espero que os guste el fic, y muchas gracias por leer y comentar.

Agradecimiento muy especial a Kyosha012, por tomarse la molestia de leerlo y corregirlo. A veces soy más patosa/cabezota... Así que si os gusta el oneshot, agradecédselo también a ella, que se lo merece. Aprovecho para decirla (de nuevo) que continúe con el fic. ¡Quiero saber qué pasa! Me he enganchado ^^'

Anotación: Aún a sabiendas de que este fic está en castellano, hago uso de honoríficos japoneses y algún que otra palabra japonesa. Sé que esto es estrictamente un error, debido a la costumbre de haberlo escuchado o leído de esta forma en traducciones y anime. Me interesaría mucho saber vuestra opinión respecto a este tema. Para entenderlo mejor, se trataría de sustituir cosas del tipo: "Gin-chan" por "Gin", "Kondo-san" por "Señor Kondo", etc, como habría en un manga corriente editado al castellano.

Referencia al capítulo 35 del anime. / Pedido: Kagura está arrodillada, Okita la sujeta de la camiseta y la besa. La cara de Kagura es de asombro.

El puñetazo provocó que la boca le supiera a sangre. Mantuvo el tipo, sostuvo con fuerza la katana. Con un giro de muñeca, el filo silbó como un pájaro. China retrocedió, se tocó el abdomen y palpó sangre. Un hilo rojo reptaba por él. Vio el reflejo de su piel pálida entre la tela, y casi se volvió loco. Le encantaba mancharla. El corte era fino y superficial, nada digno de preocupación, mas, pese a eso, ella gritó, furiosa:

— ¡Has roto mi vestido, idiota!

El hombre de cabellos castaños sacó la lengua, travieso. Cómo le divertía sacarla de quicio.

—Cosas que pasan —respondió haciendo girar la katana en su mano, dibujando una filigrana— ¿Debería intentar cortártelo en trocitos, China? Seguro que valdría como trapo.

La pelirroja rechinó los dientes.

— ¡Era mi favorito!

Se lanzó de nuevo a por él, hundiendo la tierra con cada puñetazo y destrozando roca y suelo.

— ¡A ti sí que te voy a convertir en un trapo, pedazo de imbécil!

La pelea fue tan destructora como era habitual en ellos. Aunque los vecinos de Kabuki-cho estaban acostumbrados a sus tropelías, no quería decir que les gustasen. A tal punto había llegado la irritación colectiva, que en la entrada de los cuarteles del Shinsengumi Kondo-san había instalado un buzón de reclamaciones. La Yorozuya también puso uno, pero cuando la gente se percató de que Gintoki usaba los papeles para recoger las cacas de Sadaharu, lo destrozaron a golpes y lo llenaron de m***** de Dios sabe qué o de quién.

Tres días después de esta última pelea Kondo-san tuvo una conversación "muy seria" (o eso le dijo a Toshi después) con el Capitán de la Primera División:

—Entiendo que son cosas de la edad —comenzó a decir—, que tienes que desatar tu frustración por algún lado... pero tienes que ser más discreto, Sougo. Hay cientos de formas en las que un hombre puede expresar su interés hacia una mujer. —Se acarició la barbilla, pensativo—. Como cuidando de ella las 24h del día... O proteger sus sujetadores de los pervertidos también es buena idea...

—Kondo-san —interrumpió el muchacho—, yo no tengo frustración de ese tipo. Además, eso que llamas "cuidar" es legalmente considerado acoso. Ya escuché la que liaste con los sujetadores, el otro día cuando la mujer esa tendía la ropa.

— ¡Pero es que uno de los sujetadores de Otae-san salió volando a causa del viento! —se defendió -con bastante energía,- el líder del Shinsengumi—. Y... Yo sólo intenté regresarlo a su sitio...

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⏰ Last updated: May 20, 2016 ⏰

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Aunque el mono se vista de sedaWhere stories live. Discover now