Tras empezar a entrar entre los 14 casi 15 años, tuve una mirada totalmente diferente, todas mis angustias acumulados en mi interior como una vos que gritaba ayuda quiero salir...
Tome como recurso autoagredirme.
Eh escuchado a muchas chicas e inclusive chicos que lo hacen y según ellos las ayudaba, así que decidí intentar y probar que se sentia, obviamente que al principio tenía miedo y no me animaba, junte coraje y lo hice me corte!
Sentí dolor y placer al ver unas gotas de un líquido rojo recorrer mi brazo, inmediatamente aleje de mi esa cuchilla y me la quede observando mientras mi brazo seguía chorreando sangre..
Estuve conservandola unos segundos, hasta que el deseo me invadió e hice tres cortes más un tanto profundos de los cuales brotaba más y más sangre, era como una cascada de sangre corriendo por mi brazo haciendo un enorme charco en el piso.
Solté la cuchilla eh intente agarrar una toalla para taparle el brazo, comencé a sentirme mareada tanto que no podía mantenerme de pie. Caí ligeramente al piso, es lo único que recuerdo. Al despertar me encontraba en el hospital con una mascarilla en la cara y todo el brazo vendado.
Mis amigos me observaban desde la punta de la cama.
Comense a preocuparme por querer saber donde se encontraba mi madre, mi amiga lali se acercó a mi oído y con una voz un tanto dulce me Dice
- Tu mamá esta afuera hablando con los médicos-
Me asombre al escucharle fue como si me hubiera leído la mente.
Minutos después entra mi madre con los brazos extendidos y llorando mientras me decía
- Que sea la primera y última vez que lo haces- .
Al día siguente me dieron el alta, el médico muy contento me mira y dice
- Eres una muchachita muy luchadora, con la cantidad de sangre que perdiste es un milagro que estés viva-
Ahí comprendí el llanto de mi madre, estuve en un balance entre la vida y la muerte.
Al llegar a casa me dirigí a mi cuarto, con ayuda de mi madre porque me costaba caminar. Caí rendida a la cama y me dormí toda la tarde. Cuando desperté era de noche mi madre aguardaba en la cocina con la comida hecha.
Hizo guiso muy malo para mi gusto así que me negué a comer, ella enojada me reprendió diciendo que debía comer que dejará esas ideas de que para adelgazar no tenía que comer y que además tenía que comer para recuperar fuerzas.
Furiosa accedí comi sólo dos bocados uno tras otro bien ligeros, solté la cuchara y dije
-No quiero más, no tengo apetito-
Vamos a subir cada tanto más anécdotas, espero que les guste
Atte: Cami
Vamos a ir cambiando por que este es el wattpad de una amiga
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Historia De Una Suicida
De TodoEn este libro hablaremos de experiencias propias que nos fueron transcurriendo a lo largo del tiempo. Más de una se sentirá identificado/a.
