Antes del encuentro

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En aquel entonces recuerdo que era mi cumpleaños y en todo mi mundo de disturbios y desvíos, amargado en mi falta de amor, me dije; El día de hoy solo es un día común, algo más para mi triste y aburrida vida, solo espero poder comer torta, después de todo es mi cumpleaños número diecisiete. Mmm aunque lo dudo mucho no tengo para comprarla y no creo que me la vayan a regalar. Bueno en fin veré que hago para matar este aburrimiento.
Recordé que mi querida amiga Alys me había escrito para felicitarme y decidí darle las gracias por el gesto, más mis intensiones se veían sin una intensión fija pues deseaba agradecerle y entretenerme pero a su vez quería simpatizarle y buscar más que su amistad.
Decidí escribirle y le dije: Hola gracias ami y como estas???
Ella sin tardar respondió mi mensaje; Hola ami, todo bien y tu que tal como la pasas.
Desde luego que le dije una mentira común pues respondí diciendo; Bien ami pasándola súper y ansioso de comerme la gran torta que me regalaron!!! La mentira no era que no tenia una gran torta sino que me encontraba en una agonía en la cual mi espíritu vivía a kilómetros de mi cuerpo y el simple echo de respirar me asfixiaba las ganar de vivir. Aún así respondí; Bien.
No entiendo del todo porque decir bien aunque estemos muertos por dentro, a decir verdad no lo entiendo, supongo que para que los demás no tengan la oportunidad de lastimarte y colocarte peor, pero ¿por qué cargar con ese peso de maldad, por que vivir con la malicia, por qué estar a la defensiva en un mundo en el que no todos te atacan, por qué?
Esas preguntas rodeaban mi cabeza por largos segundos, para mí eran horas pero el reloj insistía en que solo eran segundos, y luego así como de la nada desaparecían para volver a pensar en Alys. ¡Oh mi querida Alys! No recuerdo en que momento paso de ser mi amiga a ser mi querida Alys pero sé que fue poco después de mi cumpleaños, en aquellos días pude encontrar lo que creí perdido con Natasha, recuperé con ella una parte de mí que creí muerta.
Natasha fue el gran amor de mi infancia y Alys siempre estaba allí con ella pues en aquel entonces era su mejor amiga, a Alys le encantaba que le dijera cuñada, le hacía sentir que en verdad Natasha era su hermana y yo la comprendía en su totalidad.
"Más los niños crecen". Esa fue la frase que Natasha usó la ultima vez que le hable con todo el amor que le tenia, y entendí que yo también debía crecer pero que ella no creció nada seguía siendo inmadura, incluso más que antes. Además los niños crecen y el amor se hace más fuerte o en su defecto se revela la gran farsa de la ilusión en la cual no existe amor real. Quizás eso me sucedió pero no lo sé con exactitud, lo cierto es que Alys dejó de ser mi cuñada y a los quince años sólo era mi ami Alys.
El día de mi cumpleaños finalizó como lo esperaba, falto de entretenimiento y arrastrando el caos sentimental que había en mí.
Luego de mi cumpleaños comencé a notar un cambio de actitud en Alys pero lo ignoré y me adapte a ella.
Recuerdo que eran horas y horas de mensajes incluso se hacían las tres de la mañana y nosotros felices de madrugar juntos, conociéndonos mejor uno al otro.
Para cuando nos escribíamos hasta tarde hacía ya como dos años que no la veía y un día guiado por el deseo desenfrenado de verla robe una foto de su cuenta de facebook y allí me di cuenta por primera vez de esas hermosas curvaturas rojas y agrietadas, esas preciosas creaciones de Dios, esos hermosos labios que me veían y me decían que los mirara y que por nada me apartara de su atención, yo solo pensaba en poseerlos, en sentir el contacto de tan delicados pétalos, similares a una flor roja de berberia, algo tan bello que ni siquiera existe.
¡Lo confieso, me dejé llevar!
Esa noche recuerdo que no podía dormir y me la pasé mirando la foto hasta altas horas de la noche, pues me dio la tranquilidad que necesitaba para poder dormir, además esos hermosos labios me volvían endeble y sumiso durante toda una noche de sueños.
Recuerdo con claridad que pasaron sólo unas semanas, quizás dos, quizás tres, lo cierto es que Alys y yo nos hicimos muy unidos, eramos de los mejores amigos. Aunque yo quería ser algo más, llegar al próximo nivel, pero no podía pues el solo echo de pensar que me estaba gustando la mejor amiga de mi ex me hacía pensar en ¿que clase de persona haría algo asi? Además Alys no podría, jamas se permitiría enamorarse de alguien que ya había tenido una relación con su mejor amiga, ¡y vaya que relación!
Pero por otra parte anhelaba poder darme la oportunidad de amar nuevamente, de confiar en una mujer, de soñar, de reír, de ser feliz en realidad. Y parecía que con Alys si podría serlo pues ella tenia una peculiar forma de tratarme que solo Alys podía tener, sus palabras eran como dardos acertando en cada parte de mi corazón y su cariño era el hilo de la aguja de amor que iba cociendo mi corazón y remendando mi alma. ¡Oh Alys, tan hermosa Alys, con todo eso que me sacó de lugar y dio libertad a un suspiro que por par de años fue encerado en lo más profundo de mi corazón, oh Alys!
Mi propia moral me frena, mi naturaleza me detiene y soy cobarde pues le temo a tu rechazo. ¡Si tan sólo hubiera escogido mejor! Pero ya es tarde para eso y sé que debo suprimir todo esto que siento pues no podrá ser.
¡Me rendí sin siquiera luchar!
Los días pasaron y viví con la impotencia de no poder abrir nuevamente mi corazón.
Todos los días era lo mismo, la misma odisea al hablarle y la gran dificultad de responder cada mensaje sin decir lo que en verdad quería. Sólo mentiras tras mentiras, fingiendo querer ser sólo un amigo y deseando por dentro poseer esos hermosos labios y hacer de ese cuerpo mío, para mi total posesión.
Hasta ese glorioso día.....

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