Muchos caballeros dirían que lo peor que le ha podido pasar a la Orden Spiral hasta el momento, después del inicio de las guerras Morai, ha sido el ataque sufrido por el Alondra hace ya más de cinco año atrás. No estoy de acuerdo con eso. Desde que nos quedamos varados en Cradle, hemos tenido la oportunidad de explorarlo a profundidad. Hemos descubierto un mundo peligroso, que siempre tiene nuevas sorpresas para aquel que se atreva a explorarlo, y sin embargo, no deja de resultar fascinante. Desde que estamos varados aquí, hemos intentado llegar al núcleo de este planeta, al que llamamos "el Core", para así restaurar el Alondra, además de usar su poder para ganar las Guerras Morai y salvar nuestro planeta natal: Isora; como se puede suponer, no es tarea de un día. Para nuestra suerte, los habitantes de la superficie de este raro planeta, quienes se llaman a sí mismo Strangers, han sido muy hospitalarios; incluso nos permitieron usar edificios en desuso para establecer un CG temporal, y construir una terminal de elevadores para descender a los mecanismos fácilmente.
No ha sido fácil vivir en Cradle: muchos caballeros han resultado heridos, y otros no han salido vivos de los mecanismos. Incluso perdimos a un escuadrón completo, el escuadrón Alpha, el cual simplemente se esfumó un día, al bajar a los mecanismos. Parte de mi tarea desde que estoy aquí ha sido investigar que sucedió con dicho escuadrón, pero lo único que ha quedado de ellos han sido los módulos de Reconocimiento que han dejado esparcidos en sitios específicos de los mecanismos, siendo el último encontrado el que dejaron en la Fábrica Ironclaw de municiones Gremlin, y de eso hace ya unos 8 meses. Aun así, con todos los peligros que representa bajar a los mecanismos, nada se compara a lo que tuve que vivir junto a mi escuadrón justo en las puertas del infierno, casi literalmente.
Desde que obtuvimos acceso al "tercer estrato" de los mecanismos, el cual se encuentra aproximadamente a unos 1500km de profundidad y se extiende hasta el Core, hemos encontrado muchos más peligros de los que esperábamos; no solamente había la típica infestación de Wolvers, Gremlins, Fiends, y todas las criaturas que habitan este condenado planeta. Mientras más descendían nuestros grupos, más trampas encontrábamos; nunca encontramos trampas en el primer o el segundo estrato, es como si algo se hubiese percatado de nuestra presencia, y no quisiera que progresáramos. Llegó un punto en el que simplemente nos acostumbramos a ello.
Un día, nuestros sensores detectaron una cantidad gigantesca de energía negativa proveniente de un área de 100km que se encuentra adyacente al Core. Además de eso, muchos escuadrones han tenido problemas cerca de esa área, solo para regresar muy malheridos o incluso, en algunos casos, no regresar, y creemos que entre ellos está el escuadrón Alpha. Aproximadamente unos 30km cuadrados de dicha área está quemándose en su totalidad; lo que resulta extraño es que, al parecer, dicho fuego no se apaga nunca. Debíamos investigar ese lugar, ya que es lo único que se interponía entre nosotros y el Core. En los mecanismos, existen dos terminales: Moorcroft Manor, una especie de hotel para fantasmas; y Emberlight, un pueblo de Gremlins pacíficos, que no siguen la filosofía de su rey, y actualmente están ayudando a la Orden Spiral. Los habitantes de Moorcroft Manor nos avisaron de un lugar: una mansión Owlite abandonada cercana a la fuente de energía negativa, que según ellos, poseía información sobre dicho lugar. Los "Spookats" llamaban a dicha zona "lugar del odio quemante" y "prisión de las almas oscuras". No estábamos seguros acerca de la veracidad de dicha información, ya que los habitantes de Moorcroft pertenecen a la misma familia de Spookats contra las que nos hemos enfrentado, pero no teníamos ningún otro punto desde donde empezar a investigar.
La orden decidió enviar al recientementecreado escuadrón Épsilon, del cual soy líder, a investigar dicha mansión, y verqué información podíamos obtener. Nadie podría habernos dicho que, en esemomento, estábamos tratando con algo que ni siquiera nosotros podríamosentender completamente.
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La Ciudadela de Fuego
Science-FictionNo somos humanos, somos una raza alienígena bautizada como "Isorianos"; hemos desarrollado tecnología lo suficientemente avanzada para realizar viajes espaciales. En nuestro planeta natal, Isora, se están desarrollando las guerras Morai; un grupo al...
