Desperté por los rayos del sol que se colaban por la cortina lista para ir a la escuela. A quién engaño...
Me desperté porque mi mamá me tiró agua.
-¡Ya desperté, ya desperté!- me levanté y luego me volví a tumbar, volviendo a dormir.
En eso mi mamá bufó y tomó el colchón para darlo vuelta, tirándome al piso.
-Dios. Esto se está convirtiendo en rutina. Levántate y andá a desayunar- dijo para luego salir por la puerta.
No le dí importancia y me quedé ahí en el piso. ¡No sabía ni mi propio nombre! ¿Qué mierda hago en el piso? Me paré y miré la hora. ¡Se me hacía tarde!
Bajé las escaleras a toda velocidad y llegué a la cocina. Me lancé sobre la silla y por poco me voy al piso. Me ubique bien y empecé a comer mi desayuno a toda prisa.
-Esto definitivamente se esta volviendo una rutina- dijo mi mamá viéndome con una cara graciosa, como si yo le diera risa.
-Soy así, no me podés cambiar- dije con toda la boca llena de comida.
Mi mamá se rió y negó con la cabeza para después sacar una toalla que estaba sobre el reloj. La mato.
-¡Me adelantaste la hora en mi pieza!- la acusé apuntándole con mi dedo indice.
-¿Yo?- dijo haciéndose la inocente. ¡¿Qué clase de mamá actúa así?! A claro, la mía.
Terminé de desayunar y subí a prepararme para ir a la escuela. Cuando bajo me la encuentro con mi mochila en su mano. La tomé y le dediqué una sonrisa nerviosa.
-¡Me voy!
-¡Qué te vaya bien! ¡Y no te choques con el amor de tu vida!
-Mamá, me lo decís siempre y nunca pasa. Qué sea igual que vos no significa que me enamore de la misma forma.
-Uno nunca sabe...
-Si claro...- rodé los ojos-¡Me voy!
-Chau- me saludo con una sonrisa burlona en su cara-. Ah... La juventud...
Ésta mamá... Salí de casa, tomé mis patines y me fuí para la escuela. Mientras iba, empecé a practicar algunos pasos. ¡Me encanta patinar y sentir el viento en mi cara! A lo lejos vi a Sol, apuré el paso y llegué hasta unos metros de ella.
-¡So...!- me choque contra algo que por suerte amortiguó mi caída. Sol parece no haberse dado cuenta.
Me levanté un poco y me encontré unos ojos azules muy hermosos. ¿Mencioné qué me encanta ese color y sobre todo en ojos?
-Perdón- me levanté y luego le tendí la mano para que se pare.
-Fué mi culpa, estaba distraído. Perdón- me dijo y aceptó mi mano levantándose, quedando a pocos metros de mi.
-Yo también. Creo que tenemos que prestar más atención.
-Jaja. Sí. Me llamo Shawn.
-Sheila- le solté la mano y me acomodé la mochila-. Bueno Shawn, me tengo qué ir, las vacaciones terminaron y hay qué estudiar.
-Muy cierto. ¿Vas para allá?- señaló dónde queda mi escuela. Asentí -. Qué casualidad, yo también.
-Hablas raro- le dije mientras empezaba a andar, él se acomodó su mochila y empezó a patinar hasta quedar al lado mío. Parece buen chico.
-Mira quién habla, señorita teletubi- okey, ya no tanto.
-¡Ey! No es mi culpa que se me peguen los acentos señor teletubi- le dí un golpecito en el brazo. ¿Por qué siento tanta confianza cuando estoy con él?
-Osea que si te hablo con acento español se te pega- dijo con el acentito español.
-No, me sale horrible.
Seguimos andando juntos y descubrí qué el viene a mi escuela, o bueno, va a empezar a venir. Lo acompañé a la dirección y la directora al ver que me "conoce" lo puso en mi clase porque según el código de la escuela, si un nuevo chico/a viene y conoce a alguien de su misma edad lo ponen en su clase, al menos hasta el año que viene que vamos a tener que elegir entre 3 asignaturas. Lo dejé en dirección para que la directora le explicara los términos de conducta y todo eso, y me fuí a clase con Sol.
-Hey Sol, parece que éste año habrá nuevos compañeros.
-Si, vi a uno que esta re bueno.
-Ah, sí... No me interesa- le dije, la verdad es que Sol con los chicos es otra.
Ella es una chica muy linda, tiene ojos claros y es rubia. Es un poco más alta que yo y tiene la piel pálida.
-Ya te vas a interesar algún día, y me voy a reír en tu cara tanto que voy a estallar.
-Supongo que nunca vas a estallar- le dije y luego me senté en mi lugar ya que el profesor había llegado.
Luego de que el profesor diera su discurso, entró Shawn seguido de otro chico con ojos marrones y el pelo negro. Ambos altos y guapísimos. Oh no, estoy empezando a sonar como Sol. Negué con la cabeza y por un momento mi mirada se conecto con la de Shawn haciendo latir fuerte mi corazón por lo que aparté la mirada y la puse en el otro chico.
-Bien clase, ellos son Shawn Forte y Jackson Muller- los señaló mientras que todos guardábamos silencio y lo mirábamos fijamente -. Okey, pueden sentarse ahí adelante.
Ambos se miraron y levantaron los hombros como si no pudieran hacer nada más, y se sentaron adelante ya que los demás nos queríamos sentar lo más atrás posible.
-Bien chicos, bienvenidos a su segundo año en secundaria, soy su profesor de físico -química para los nuevos y espero que este año trabajemos bien...- y ahí va de nuevo con el discurso...
¡¡Holis!! ¿Qué tal les pareció? Sé que no soy muy buena pero... Me gustaría que me acompañen hasta el final de este libro. Sin más... Me despido.
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Dudas...
Comédie¿Nunca les pasó qué se enamoran de una persona y esa persona se enamora de vos? Pues a mi no pero seguro qué es hermoso. Mi nombre es Sheila y ésta es mi historia...
