En el vuelo número 26 del día con destino a Canadá mi familia y yo ibamos a tener una gran aventura en Toronto
Todo iba bien encaminado hasta que vimos al piloto, este estaba muy pálido y se balanceaba sobre la sala de espera, donde también había familias ansiosas como la nuestra. Yo decidí preguntarle al piloto como estaba, este respondió con un gruñido, yo lo tomé de mala manera pero no le dije nada, no quería arruinar las vacaciones de nadie.
El viaje comenzaba, las azafatas mostraron las medidas de seguridad, yo como buen padre sobreprotector me las aprendí de memoria.
El vuelo tuvo bastantes turbulencias hasta que llegó a su límite, el avión empezó a caer. Abracé como nunca antes había hecho a mi familia y me preparé para el impacto. Este fue bastante fuerte, me sacudió un poco la cabeza pero todo estaba bien, mi familia intacta, hasta que levanté mi mirada y al ver tantos cadáveres me dieron ganas de vomitar.
Habíamos quedado en una isla remota llena de vida y frutos, pero en poco tiempo se acabaron
Todos los dias pensaba en la vida normal, una vida en una casa lujosa y como pasé de estar ahi a estar en una isla remota.
Mi hijo por suerte era un buen boy scout y nos dio una gran sorpresa a mi, a mi esposa y a todos los sobrevivientes del avión.
Decidimos ir a la isla más cercana, yo sería el que lleve a los grupos, los niños y damas primero y los hombres después. En el último viaje hasta allí yo estaba agotado, no podía más hasta que de repente veo una aleta dando círculos al rededor de nuestra barca, era un tiburón, la adrenalina se apoderó de mi y remé a una velocidad impresionante.
Llegamos a la isla, un lugar mucho más lindo que el anterior y con mucho mas alimento
Un día todos decidimos revisar toda la isla, era bastante grande y no dejaba de sorprender con sus vistas, pero no sólo con las vistas, pasado un rato vimos una choza, y unos cantos que parecían indígenas, luego desde un lugar oscuro salió un hombre de color que nos ató, éste obviamente recibió ayuda. Nos llevaron a su aldea y prendieron una hoguera, nos sacaron la ropa y nos llevaron. Estos mi quitaron mi camisa y rápidamente apagaron todo y desataron a todos
Ellos estaban viendo mi mancha de nacimiento con forma de corazón que tanto me avergonzaba.
Me pusieron en un trono y me empezaron a dar ofrendas para su dios llamado Ra.
Aproximadamente pasaron 4 meses y yo no quería estar ahí, yo quería estar en mi casa. Nos escapamos, no fue difícil pero sobrevivir si fue difícil pasaron 7 días y nosotros armamos con piedras y ramas la típica palabra de rescate SOS
Luego de 2 meses un barco se aproximaba, le hicimos señales y vino rumbo hacia nosotros. Estos amables señores nos llevaron a nosotros y a los indios en su barco, en este momento yo me pregunto ¿por qué a ellos también? ¡ellos viven ahí! ¡déjenos tranquilos en su lugar!.
Estos hombres también nos ataron y nos trataron como animales, yo llegué a la conclusión que no eran amables ni rescatistas... Eran terroristas
Estuvimos unos cuantos meses ahí, mirando como el mar brillaba y reflejaba nuestros rostros hasta que escuchamos un ruido de hélices de helicóptero, y disparos en la parte de arriba del barco, vino un hombre con uniforme, nos desató y nos acompañó a el helicóptero nos dieron comida y bebida. Fueron 4 horas de viaje hasta que por fin aterrizamos. Estaba lleno de fotógrafos y periodistas.
Nos llevaron al hospital a hacernos revisiones médicas y luego a nuestra casa.
Fue un placer poder estar en nuestra casa y disfrutar.
Apenas llegamos a
prendimos la TV y vimos el noticiero... Esa isla no era una isla normal era el Triángulo de las Bermudas y esos indígenas los antiguos náufragos
YOU ARE READING
Caso 26
Science FictionEn el vuelo número 26 del día con destino a Canadá mi familia y yo ibamos a tener una gran aventura en Toronto Todo iba bien encaminado hasta que vimos al piloto, este estaba muy pálido y se balanceaba sobre la sala de espera, donde también había fa...
