Captain Swan ONE SHOOT

302 21 2
                                        




- ¿Qué haces?—la pregunta de Garfio hizo que Emma levantase la vista para encontrarse con los ojos azules de él, aunque un tanto oscurecidos por el deseo

- ¿En verdad que no lo sabes?—respondió la rubia con una sonrisa ladina y volvió a pasar la mano por encima de los pantalones de cuero del pirata, éste trató de ahogar un gemido pero sin mucho éxito lo cual le hizo saber a la rubia que iba por buen camino

-No es que no lo sepa, solo quiero escucharte diciéndolo, Swan—murmuró Killian, ella en respuesta lo tomó por la chaqueta y lo besó con desenfreno y desesperación, y se separaron apenas unos segundos solo para coger aire y seguir en la batalla lengua contra lengua

-Bueno, creo que trato de... --hizo una pausa intentando buscar las palabras adecuadas para describir lo que estaba intentando hacer

- ¿Tratas de seducir a este encantador pirata? Porque si es eso, lo has conseguido, ahora la verdad es que me importa bien poco a dónde demonios se dirige el Jolly Roger—esa repuesta no hizo más que hacer que la sonrisa de Swan se ensanchara, le dio un conto beso en los labios y luego se separó por completo del capitán.

-Te espero en tu camarote, mientras que buscas a alguien que se encargue del barco, no quiero que pase lo mismo que con el "Titanic"—Killian intentaba suprimir un gruñido mientras que observaba a Emma alejarse con ese habitual contoneo de caderas que como lo ponían, no sabía qué demonios era el Titanic pero tampoco era que le importara tanto descubrirlo en esos precisos momentos, bajó a donde estaba el resto de la tripulación hasta que logró dar con Graham, le encargó el barco y después se encaminó a su camarote.

Emma lo estaba esperando, intentó ofrecerle un vaso con un tanto de ron pero él lo rechazó y se lanzó directo a atacar los labios de la rubia, ésta reanudó lo que habían dejado pendiente un rato antes y antes de que Garfio pudiera hacer o decir algo unas hábiles manos se deshacían de su cinturón y bajaban con tremenda y tortuosa lentitud sus pantalones de cuero y con una mano Emma frotaba de arriba abajo aquello que se comenzaba a tensar y a crecer bajo la frágil tela de los bóxers, Killian por su parte rogaba en silencio porque ella dejase de torturarlo de esa manera, e hiciera lo que tenía que hacer pero por otro lado lo disfrutaba, además no todos los días le cedía el control como lo estaba haciendo aquella extraordinaria ocasión.

-Ahh...-Fue el sonido que escapó de sus labios al sentir aquella boca rodeándolo, no era la primera vez que ella hacía algo así pero aun no dejaba de sorprenderlo.

Su boca parecía hacer maravillas, él naturalmente estaba endiosado viéndola como tomaba su longitud entre sus manos y como pasaba su boca dentro, fuera, dentro y fuera, en unas ocasiones incluso no solo se limitaba a usar los labios y manos sino que también su lengua y sus dientes lo recorrían, Hook no pudo evitar comenzar a moverse dentro de aquella boca que sabía hacer maravillas y de un momento a otro se separó de la rubia.

-No quiero correrme en tu boca amor—dijo tratando de controlar su respiración, en cuanto Emma se puso de pie él se lanzó a devorar sus labios con desesperación

- ¿En que momento te quitaste la camisa?—preguntó ella con la voz entrecortada mientras que recorría con avidez el pecho de Killian que subía y bajaba por debajo de su tacto

- ¿Acaso importa ahora eso, amor?—le dedicó una de esas sonrisas que lograban que Emma se derritiese entre sus manos, luego retrocedió un poco—Te quiero sobre la cama, ahora—ordenó sin dejar de sonreír

- Como desee, mi capitán—Con una reverencia Emma respondió y se acercó hasta donde Garfio le había indicado, éste, ya sin ropa alguna se montó sobre ella.

-Moría por estar así desde hace un rato—comentó Killian mientras rasgaba por en medio la blusa de Emma con su garfio

-Eso no era lo que parecía hace unos minutos atrás, mi capitán—una sonrisa socarrona se asomó por lo los labios de Emma

- ¿Y perderme de esa hábil boca? ¡Tendría que estar yo loco!—exclamó dramáticamente rompiendo el sujetador de la rubia

- ¿Sabes una cosa? Odio y adoro que hagas eso, lo adoro porque es tan... —hizo una pausa para buscar la palabra pero Killian se le adelantó

- ¿Excitante?

-Ajá, y lo odio porque a este paso me dejaras sin guardarropas—Él alzó una ceja

-Prometo reponerte la ropa—fue lo último que dijo antes de hacer estremecer a la rubia que es encontraba debajo de él con su barba que se deslizaba desde su cuello hasta su ombligo, luego volvió hacia arriba dejando besos y mordiscos intercalados por el camino, y luego se detuvo en sus pecho los cuales recorrió a suaves lametones mientras que Emma perdía sus manos entre el cabello del morocho y tiraba de él, aunque no solo se limitaba a eso sino que en algunas ocasiones le arañaba la espalda.

Con ayuda de su garfio logró deshacerse de los pantalones y braguitas de Emma y para su buena suerte sin romperlos.

- ¿Qué sucede?—preguntó la rubia al notar al moreno un tanto lejos de ella, y ya comenzaba a extrañar el calor de su piel

-Nada, amor. Es solo que me gusta contemplarte, saber que todo esto es solo para el deleite de mis ojos—Concluyó bajando con tremenda lentitud hasta estar entre la piernas de Emma, un sonoro gemido escapó de los labios de esta al sentir como intercambiaba las caricias de sus manos por su lengua

-Ki...Killian

- ¿Qué? ¿Acaso no lo estoy haciendo bien?

-Ese siempre el maldito problema contigo, que te pasas de bueno

-No noto que eso te moleste mucho, amor—respondió antes de volver a lo suyo hasta que hizo que la rubia tocase el mismísimo cielo con sus caricias, cuando Emma apenas se estaba recuperando del orgasmo sintió a Killian acomodarse nuevamente sobre ella, y de un momento a otro se introdujo en ella sin demasiada delicadeza, mientras se movían acompasados los dos gemían y jadeaban, se besaban o solo se limitaban a mirarse, se dedicaban comentarios un tanto floridos o palabras muy dulces hasta que Killian notó como las paredes de Emma comenzaban a apretar su miembro, varios intentos distorsionados de pronunciar su nombre culminaron con ella viniéndose otra vez y a él acompañándola para luego derrumbarse sobre su amada para recuperar el aliento, luego giró para dejarse caer sobre el colchón y Emma pudo aprovechar para subir y acurrucarse sobre el pecho de pirata que aún subía y bajaba con frenesí.

- ¿Sabes una cosa, amor?—al no recibir respuesta, Killian dedujo que ella se había quedado ya dormida—Me has malacostumbrado a tu presencia y la verdad es que no sé qué haría si me dejaras ahora

-No me iré a ninguna parte Killian—él se sobresaltó un poco al darse cuenta de que ella no estaba dormida

-Eso espero, pero de cualquier forma, si te fueras haría hasta lo imposible por encontrarte, en este y en todos los mundos y todas las realidades existentes.

CaptainSwan One ShootWhere stories live. Discover now