-¿quieres callarte? Lo único que haces es echarme en cara todo lo que me odias- le gritaba mi padre a mi mamá. Oh! Perdón. No me presenté, me llamo perla, tengo 18 años y vivo al sur de California. Como les decía, mi padre se la pasaba gritoneandole a mi mamá todo el tiempo, y cuando no, ella a él, y para colmo, si no se gritaban mutuamente, me gritaban a mi. Digamos que no soy lo que ellos esperaban de mi. De echo, nunca me esperaron, fui un accidente. Una noche de copas, mamá lucia muy atractiva y tenían 19 años. La edad en que los hombres solo quieren tirarse a cuanta mujer se le ponga en frente, mi madre fue una de las de papa, nueve meses después nací yo, y desde entonces, no paran de decirme cuanto me odian. Se lo que dirán. 'Tus padres te aman, solo que están frustrados por no saber como criarte' pero en serio, me odian. Lo se porque me lo han dicho. Bueno si no les importo, tampoco me importa que se peleen 7 veces al día, simplemente me encierro en mi cuarto y escucho musica hasta quedarme dormida.
Por la mañana me despierta él dulce sonido de mi despertador, ¡como lo odio! Tras un par de intentos a ciegas por apagarlo, lo consigo, me quito la cobija de la cara y confundida trato de caer en la realidad. ¿a que hora me quedé dormida? Lo último que recuerdo es que mi lista de música se repetía por cuarta vez, deben haber sido cerca de las 4 de la mañana.
•~•~•~•~•~•~•~•~•
-Perla, vendrás a mi fiesta. ¿verdad?- me preguntaba ya por encima vez Mariana, mi mejor amiga.
-Mari, por milésima vez, si. Jamas me la perdería-
-insisto porque me resulta raro que tus padres te vayan a dejar- se encojio de hombros, rodeé lo ojos y la tome por ambos brazos
-mis padres jamas se enterarán, y si lo hacen, me vale un comino- mariana pedía permiso hasta para ir al baño, a diferencia de los mios, la adoraban. ¿han odio casos en los que los padres de una chica la odian pero los de su mejor amiga la aman como si fuera suya? Bien pues ese no era mi caso. No les caía mal, pero preferirían que no me acercara a Mari.
-Perla... ¿Podemos hablar un minuto?-
-claro- dije encogiéndome de hombros, Mari entendió la mirada de Gustavo y se levantó de la mesa.
-¿que pasa contigo?-
- ¿a que te refieres?-pregunte
-has estado muy extraña últimamente. Casi no hablas conmigo, te distraes en clase, como si ya no te importara nada.- solté un suspiro, mire hacia él cielo y me quede callada un rato, luego de varios segundos repasando su pregunta dije.
-y sinceramente, ¿cuando me ha importado algo? Solo vine a este mundo a sufrir.-
-¿tienes frío?- dirigió su mirada a mis muñecas
-si- me límite a decir
-perla. Estamos en agosto. ¿que tan ingenuo crees que soy?-
-creí que caerías- reí fingidamente.
-vamos. No soy tan tonto. Además ami si me importas. Y mucho.-besó mi mejilla. Mantuve mi mirada seria
-¿quieres ir a mi casa esta noche?- dijo mientras me dejaba un suave beso en él cuello.
-olvidado gus- me levante de ahí y me fui a mi próxima clase. A la cual no pude entrar Gustavo me detuvo por él brazo y me jalo hacia él
-cambiemos un poco....-me miro divertido- irás a mi casa esta noche- tomó mi barbilla
-idiota- me zafe de él y entre.
•~•~•~•~•~•~•~•~•
¿adivinen donde estoy? Así es en mi casa. Ok no. En la de gus, siempre me convencía.
Ahora mismo me encuentro en su cama esperando a que se deshaga de su insoportable hermana.
Siendo sincera, me alegra que me salve él pellejo por un rato.
Mis plegarias a Janneth no sirvieron por mucho a los pocos minutos entro gus cerrando la puerta con una mirada profunda en mi. Apagó la luz y a horcadas me acorralo al final de la cama, me gustaría cerrar mis ojos y aparcer por arte de magia en mi casa, si hay algo más que odie, aparte de mis padres es ser violada por mi propio novio. Si niñas. En él momento en que es sexo sin voluntad por parte uno, es violación.
-quitate Gustavo- me trate de levantar. Pero este me tiro de nuevo de una cachetada
-no empieces linda. Sabes como me pongo cuando te resistes a darme lo que quiero- asentí conteniendo la lágrimas en mis ojos.
~•~•~•~•~•~•~•
Desperté en la cama de gus, en su mesa de noche se encontraba la envoltura plateada que utilizo la noche anterior. Trate de levantarme ¡santa madre! Si que me duelen las piernas. Voltee con él dormía como un perfecto ángel, me levante y salí rumbo a mi casa. Sabia, por experiencia, que si lo despertaba sin razón me abofetearia y violaría de nuevo.
~•~•~•~•~•~•~•
-¿donde estabas?- preguntó mi madre
-con Gustavo. Me acosté con él de nuevo. ¿algun problema?-
-maldita zorra. ¿quieres terminar como yo? ¿Con un hijo que no quieres y arruinar tu vida?-
-si- me fui a mi cuarto. Y me puse los audífonos.
~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•
YOU ARE READING
Mi Vida Sin Mi
VampireSiempre quise morir, pues, nada ni nadie lograba hacerme feliz. Había tenido ya tres novios y acabe igual. Mis padres se divorciaron y ninguno quería mi custodia. Así ¿o mas perra mi vida? Perla la invisible. Tan invisible que nadie me notaba. L...
