Abrió despacio la trampilla que daba acceso al tejado y salió al exterior. Pasada la medianoche todo estaba quieto, en silencio. Un silencio roto tan solo por el ulular de la brisa sobre cuerdas con ropa tendida o al pasar entre las copas de los árboles. Una calma en la que todos, o casi todos, dormían; ajenos al mundo hasta la mañana siguiente.
Arriba brillaban las estrellas, dueñas y señoras del firmamento, en aquella noche despejada y sin luna. Un brillo que sin embargo apenas era suficiente para distinguir las siluetas de las cosas.
El estaba allí sentado, de espaldas a la trampilla. Tranquilo, contemplaba aquella escena en silencio y sin moverse integrándose completamente en ella, participando como un elemento más en la oscuridad que las estrellas bañaban con su brillo y con el que el viento podía jugar a voluntad, moviendo su ropa o sus cabellos.
A pesar de la oscuridad, sus ojos no tardaron en adaptarse. Gracias a eso, y a que conocía a la perfección aquel tejado, ella no tuvo ningún problema en reconocer su silueta y llegar a su lado. Se sentó junto a él y le abrazó. Todo en completo silencio.
No hacia falta hablar, ni siquiera podían verse las caras en aquella oscuridad, pero ambos sabían lo que querían decirse y ambos notaban la respuesta del otro. Ni un susurro. Nada.
Tan solo el estremecimiento de él al sentir su calor, y el ligero aumento de su ritmo cardíaco. Agradecía la compañía, ya no se sentía solo, y acababa además con un anhelo depositado en el fondo de su corazón que no le dejaba conciliar el sueño.
Ella, del mismo modo, también agradecía poder estar de nuevo acurrucada junto a él, sosegada y en paz por fin.
Ambos disfrutaban de la confianza mutua. Cada uno sonreía aliviado de haber acabado por fin con aquella distancia, con aquella incertidumbre. En aquella noche se lo había dicho todo, o al menos lo habían confirmado. Sin palabras. Sin testigos. Tan solo bajo el telón de las estrellas, fusionándose y convirtiendose en solemnes actores en aquel reino de oscuridad y quietud.
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Relatos en noches de insomnio
RandomPequeños relatos escritos aquellas noches en las que no puedo dormir.
