Capítulo 1: Lo más cercano a un sueño.

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Era el cumpleaños número 19 de la princesa Ágata y ella se encontraba en su habitación durmiendo puesto que eran las seis de la mañana y tampoco se iba a preocupar por pararse temprano y parecer feliz durante su cumpleaños, ella recordaba bien su anterior cumpleaños; la paso en su habitación abriendo obsequios mandados por sus súbditos, príncipes de otras naciones y de sus padres, de todas las cosas que le obsequiaron no estaba la que ella mas quería, nadar y no nadar en la piscina techada que habían construido sus padres para ella en el penúltimo piso del castillo si no nadar de verdad, en el mar.

Siento como tocan la puerta repetidas veces y me sobresalto todavía soñolienta por dormir poco, anoche me había acostado tarde pensando en cada palabra que les diré a mis padres para poder conseguir mi meta de poder nadar en el mar.

-Princesa, ya es hora que se despierte- dice Albert, el mayordomo al otro lado de la puerta.

-Y estoy despierta pequeño Albert- digo mientras que con un gruñido me bajo de mi inmensa cama-, puedes pasar.

Albert abre la puerta, entra para luego colocarse las manos detrás de la espalda y erguirse, seguro eso lo enseñan en la escuela de mayordomos.

-Albert necesito que les avises a mis padres que en el desayuno quiero hablar con ellos de algo de suma importancia- digo lentamente para que Albert capte cada palabra debido a que ya tiene 60 años lo cual no es viejo pero de todas formas- ¿esta bien?

-Por supuesto princesa- dice y se prepara para salir pero cuando le faltaba poco para llegar a la puerta se detiene- ¿puedo preguntar de que se trata?

-Disculpa lo que te diré Albert pero no, no puedes- digo y abro las puertas que dan a mi extenso vestidor para prepararme al desayuno y al día de mi cumpleaños.

Me coloque un vestido azul fantasía largo estilo princesa, es a la medida ya que cada vez que decía que quería acercarme al agua mis padres me daban cualquier cosa con tal de quitarme tal idea de la cabeza, me coloco unos tacones no muy altos y noto que mi cabello esta un poco erizado, así que solo paso por el un cepillo mientras lucho con mantenerlo quieto debido a que tiene vida propia y se mueve.

A veces quisiera saber porqué soy la única con el cabello así, no puedo hacerme peinados, ni un moño porque se deshace de inmediato, camino hacia la salida de mi cuarto y pienso que porqué tanta seriedad, se supone que es mi cumpleaños y que debería divertirme; comienzo a correr por los extensos pasillos del palacio y todos los empleados se me quedan mirando, otros me sonríen y otros solo niegan con diversión, seguro ya se acostumbraron a como actúo.

Llego al comedor y siento que respiro con dificultad, antes de abrir la puerta me tomo unos segundos para tomar aire y cuando casi estoy lista abro una de las puertas del comedor encontrándome con mis padres con los platos servidos, seguro estaban esperándome; me siento al lado de mamá porque del tema que quiero hablar ella es la mas flexible.

-Hija nos dijo Albert que quieres hablar de algo con nosotros- dice mi padre y yo asiento-, pues nosotros también queremos decirte algo.

-¿Y que es ese algo?- pregunto frunciendo el ceño debido a que nunca hay tanto misterio.

-Esperemos que llegue por si solo- dice mamá-, ahora hija por favor dinos de lo que querías hablar.

-Para mi cumpleaños solo quiero una cosa- digo y ellos dejan de comer para mirarme atentos- quiero salir en el velero y poder nadar en el mar.

Mis padres sueltan suspiros de exasperación a lo que yo pongo los ojos en blanco.

-Por favor, nunca he pedido otra cosa- insisto y mi padre se pone de pie para dar dos pasos y luego volverse a sentar.

El Secreto De La Princesa Ágata.Stories to obsess over. Discover now