Hací me destrozas te y también me salvaste
Me resucitaste. Sólo para que después tu disfrutarás de la agonía que es ahogarme.
Como una piedra rompe los cristales. El estruendo en cada latido. Tan de moledor como el huracán. Tan dulce como la miel.
Tan duro como el invierno. Tan mierda como todos ser, capaz de, dejar marchitar el rosal, de la felicidad
Y fue hací que por fin fui capaz de creerme eso de "te odio" por amor.
