Y aquí estoy frente pantalla. No sé cómo comenzar esto, será una especie de catarsis, un desborde de pensamientos, un flujo de emociones...
Solo tengo una taza de té, busco una canción para inspirarme, o quizás para desplomarme. El té esta amargo, sin azúcar ni aderezo. Me causa una extraña y falsa sensación de relajación, como de una temprana calma, como cuando era un niño... y mi mamá... me quedó ahí, la verdad no puedo recordarlo, no puedo recordar cómo era que ella me calmaba, supongo que solo es una frase cliché. A veces pienso que los niños no son del todo inocentes, tal vez viven en una espacie de máquina que almacena emociones y cuando estamos mayores, estás brotan como semillas milenarias, porque cuando nos volvemos adultos, ya no es bien visto demostrar que estamos tristes y por eso nos tragamos las lágrimas ("déjenme llorar, quiero sacarlo de mi pecho", Carla Morrison).
La pregunta recurrente, que me ha agobiado durante estos largos meses, ¿Qué nos pasó?, en qué momento se nos fue esto de las manos. Recuerdo eso días cuando pensábamos que lo teníamos tan controlado, nuestros planes, nuestras metas, todo se cayó durante ese fin de semana. Al principio no medimos las consecuencias, ni meditamos sobre sus implicancias, pero al final sí tuvo influencia. Nos matamos, quizá de no manera literal, aunque a veces deseo que así hubiese sido.
Ahora es cuando le encuentro sentido a su frase, si esa frase que te conté que me dijo mi papá cuando supo lo nuestro. Yo aún pensaba como adolescente y creía que aun así iba a resultar todo.
Él me miró, con sus gestos típicos de policía retirado, sus ojos inquisitivos, de aquellos que te escrutan por dentro y que con solo fruncir sus cejas te apuntara con un dedo. Ahora lo recuerdo, pero ya no como un advertencia, sino más bien como una premonición, cuando su lengua afilada exclamaba, "Vas a aprender a porrazos, te vas a caer una y otra vez, pero tú lo elegiste, tú elegiste esa vida, ahora es tú problema". Cuánta razón tenía, hoy cuando estoy más solo que nunca.
YOU ARE READING
53 Relatos Libres.
RandomNo aspiro a tener una vida perfecta, la perfección no existe, la vida entera se resume a una construcción falsa de expectativas ajenas. ¿Me sigues? -.Una conversación en un restaurante cualquiera, en un momento cualquiera.
