Allí, sobre la pulcra manta de arena,
suave como la seda, descansa un cuerpo tendido.
La mirada al cielo vislumbra el desvanecer de la luz
y el apaciguado andar de las nubes.
A su alrededor, mucha sangre.
La fina grava se halla teñida de rojo.
La sagrada e inocente luz de la luna
se asoma de a poco en la maraña espacial
y se refleja en las olas.
La sal camufla los desabridos sueños rotos
que flotan al infinito, alejándose de su urna vacía y espectral.
Las aves se regocijan ante el festín de carne y vísceras
que se ofrece en la desolada playa.
Como animales carroñeros se acercan las miradas curiosas,
que no tardan en convertirse en miradas juzgadoras,
azotantes, inyectadas en odio y júbilo.
Un cuerpo superfluo descansa a orillas del mar
mientras el ánima que lo poseía
se refugia en las afueras del universo,
aún más allá del tiempo y el espacio,
mucho más allá del olvido.
Alguna lágrimas se volcarán,
algunas risas se difundirán.
Euforia y dolor, hasta que la herida termine de sanar.
Y la vida vuelva a girar, a transitar los senderos interminables,
con una cicatriz en el alma y una sonrisa en el rostro.
Libre del temor y la nostalgia
de la amarga pérdida de alguien que no vale nada.
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Pérdida (poema corto).
PoetryDespués de mucho tiempo sin entrar, dejo un pequeño poema, el último que he escrito.
