-¡Iris!, ¡Ya!, ¡Levántate!, ¡Vamos!- dijo Katy quien agarró una almohada y la estampó en la cara de la menor.
-¡Ya!, Ya, me he levantado..no era necesario arrojarme una almohada-dijo la rubia sobándose los ojos.
-Hay trabajo que hacer.-sacó un periódico-Chicago, Illinois, chica de 22, asesinada en su casa, entrañas fuera del cuerpo, sangre, sangre y más sangre con una pizca de sangre.
-Porque nuestro trabajo nunca puede ser, no lo sé, repartidoras de pizza o...yo que sé, solo están estas cosas-dijo la rubia asqueada de ver todos los días lo mismo, sangre.
-Enserio?otra vez está conversación? Cuantas veces te lo tengo que explicar, somos las únicas que tenemos estos poderes y somos las únicas que podemos librar a la gente de esta mierda de guerra de mundos o lo que sea, lo sabes, creo que ya debes estar cansada de escuchar lo mismo todos los días.-dijo la castaña bufando.
-Agh...Odio cuando tienes razón...Puede ser...un demonio?-dijo la rubia con desinterés por el caso.
-Sin azufre no hay demonio, tampoco es un fantasma, o por lo menos el aparato no encontró nada-dijo la de ojos azules guardando el periódico y tomando sus cosas, dispuesta a irse a el auto.
La menor solo la siguió sin protestar, caminaron hasta el estacionamiento, donde descansaba el Dodge Charger negro del 70, ellas solo subieron y no hubo palabra alguna que saliera de sus cuerdas vocales. Iban directo hacia la dirección anotada en un papel, 171 de la calle Strage. En la radio sonaba Thunderstruck de AC/DC a todo volumen, lo cual no le molestaba a la menor, porque siempre era lo mismo.
Llegaron a la dirección y fueron a tocar una vieja puerta de pino, pintada de color blanco. Una pareja de tal vez unos 40 o 50 años les abrió.
-Hola, Buenos Días, Señor y Señora Miller?-la pareja asintió-Somos del FBI, soy la agente Lovelis y ella es la agente Jonson, solo queríamos hacerles unas preguntas sobre su hija, Jess, si nos permitiera-Dijo Iris amablemente a lo que la pareja asintió.
- Jack, puedes traerles tazas de té a las señoritas?-Dijo la señora de igual forma a lo que las chicas solo les sonrieron y musitaron un pequeño "Gracias".
-Oiga, Mary, Mejor comencemos con las preguntas si no el departamento nos bajará el sueldo-dijo la mayor tratando de ser lo menos terca posible.
La señora asintió y se sentó.
-Sabe si Jess estuvo algo inusual estos días? Cómo si no fuera ella misma?-Preguntó la rubia fulminando con la mirada a la mayor por su cruel acto, lo que provocó que esta rodara los ojos.
-No, que nosotros sepamos-dijo Jack trayendo dos tazas de té en sus manos para finalmente sentarse al lado de su esposa y darles las tazas a las "agentes".-Pero no quería estar sola en casa, menos si era de noche.
-Entiendo-dijo la mayor escribiendo en una libreta-Ella, tenia enemigos? Alguien que la odiara o que la tratara mal?.
-No, no había nadie que la odiara, era una muy buena persona, no entiendo como alguien le pudo hacer algo como esto a mi niña-dijo Mary, quien empezó a llorar siendo consolada por su esposo.
La menor se fijó en una pintura, bastante tétrica, tenia pintada una niña jugando con muñecas junto a lo que parecían ser sus padres quienes miraban al frente con una mirada fría y una sonrisa sombría, en ese momento Iris le dió un leve golpe a la mayor en su rodilla con su codo e hizo una señal con la cabeza para que se fijara en el cuadro.
-Señora...Mary, podemos ver su cuadro?-preguntó amablemente Iris.
-Claro, por que no-dijo la señora dudosa y pensativa de porqué el cuadro les interesaba tanto, ya que para ella era solo un cuadro.
-Donde lo compraron?-dijo la castaña examinándolo.
-Lo compramos en una venta de garaje de uno de nuestros vecinos, los O'Connan, cuando su hija Traicy, amiga de Jess, murió, Jess quería comprarlo ya que le recordaba a ella-dijo Jack parándose para luego ir hacia la pintura-No sé para que la quería, asusta.
-En eso estoy de acuerdo-susurró la menor-Bueno, gracias por su tiempo, haremos lo posible para saber quien le ha hecho esto a su hija.
-Gracias, señoritas-dijo Mary antes de llevarlas hacia la puerta y cerrarla.
-Mmhh...esto me huele a objeto maldito, llama a Deanna, ella debe saber algo-dijo la mayor entrando al auto seguida de la menor quien sacó su celular y marcó el número de Deanna.
Uno...Dos...Tres tonos.
-Hola?-se escuchó una voz femenina al otro lado de la linea.
-Hey, Deanna, busca algo de objetos malditos-dijo la menor mirando el camino.
-Ya lo hice-dijo a lo que la rubia se sorprendió-ya quemé el cuadro que estaba en su sala de estar.
-No, no lo hiciste, está ahí-dijo la de ojos celestes.
-Pero...Como? Esto..no puede ser...
-Si puede ser porque está intacto
-Pero te he dicho que lo rostisé, hice cuadro a la parrilla y sal...no puede estar ahí.
-Pues busca un mejor método que hacer que el cuadro arda, porque ya sabemos que es inmune al fuego
-Okey, vengan, tengo información sobre objetos malditos que deberían ver.
-Bien, vamos hacia allá, espéranos y no hagas ninguna locura-dijo la rubia antes de cortar el teléfono.
Definitivamente este caso no sería como los demás, nunca se habían encontrado con algo así.
BINABASA MO ANG
Hunters
Science FictionIris y Katy son mejores amigas, se conocen desde siempre, pero hay algo que nadie más sabe, ellas son Cazadoras. La persona que las crió es Deanna, les enseñó todo lo que saben. Sus padres no saben sobre ello, ya que ambas se fueron de sus casas par...
