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Corrí hacia un callejón negro, pensé que probablemente él ya no me estaba siguiendo...
Me sentí aliviada unos minutos, me recargue sobre la pared agrietada y llena de grafitis, mientras me dejaba caer lentamente; Solté una bocanada de aire y acaricie mi pelo, lo lleve hacia atrás y cerré los ojos...

-Aquí estas!! - escuche su voz ronca y desgastada, abrí los ojos y comencé a temblar.
Pude notar su silueta por la luz tenue de la luna, traía un cuchillo en la mano izquierda. - ... No intentes nada linda, no hay escapatoria.

Me levante rápidamente y toqué la pared.
Era mi fin.
Él se acercó y...

-Zaac!! - desperté de pronto y seque las lágrimas que corrían por mis mejillas.
Zac entró corriendo a mi habitación, prendió la luz, se acercó a mí y me abrazó fuertemente. Recargue mi cabeza en su pecho mientras lloraba desconsoladamente, mi hermano acarició mi pelo y lo besó, después me dijo:

-Todo estará bien, solo fue otra mala pesadilla. Descuida, estoy aquí contigo; y nunca te dejaré sola.
-Gracias Zac - añadí entre sollozos...
-Oye - me aparté de su pecho y tocó mis hombros, alejó un mechón rizado de mi cara y prosiguió - tengo que ir con Jeremy al centro comercial.
-¿volverás a robar Zac?
-Tranquila, es solo por esta vez - me dio un beso en la mejilla y lo aparté, también me solté de su agarre y le di la espalda.
-Siempre has dicho eso.

(*)

Salí a tomar aire fresco, caminé por la carretera, en busca de un lugar no específico...
De pronto comenzó a llover, la gente corría a refugiarse en sus casas, en cualquier esquina, en cualquier lugar. - "Cobardes" - pensé, seguí caminando y me detuve frente a un callejón negro, era igual como el que había soñado, tenía las mismas grietas, los grafitis, todo era exactamente igual.
Finalmente me armé de valor y me acerqué, era de día, pero aun así daba escalofríos. Mis dedos temblaban al tocar la pared, a penas la estaba tocando y escuché que alguien se acercaba.
Busqué un lugar donde esconderme, y al final terminé atrás de un bote de basura, "Mala elección Dani" dije para mis adentros. Olía horrible, pero me quedé observando.

-No!!! , déjenme por favor, no quiero morir - el chico aullaba desesperadamente, pataleaba para que lo soltarán.
-Cállate idiota!! - agrego furioso un hombre chaparro el que al parecer lo sostenía en el aire, no pude notar otra característica en él traía una sudadera negra.

Aquél hombre chaparro lo aventó hacía adentro del callejón, cuando el chico cayó pude notar que salía sangre de su boca.

-¿Ahora qué jefe?
-Ahora tienes que matarlo y ocultar todas las partes del cuerpo - aquél "jefe" era alto, traía una capucha negra y un cuchillo en un bolsillo, lo dijo con voz ronca y desgastada. N-no, no podía ser él...

En esos momentos daría todo por no estar ahí. De pronto sonó el ringtone de mi celular.

-Mierda!! - dije entre dientes

Me asomé un poco y el jefe se dirigía hacia mí. Aventó el bote de basura y me agarró fuerte del brazo, yo sólo obtuve llorar como niña pequeña que perdió su peluche favorito. Lo miré a los ojos mientras temblaba y pude distinguir quien era.

-¿Zac? - dije confundida
-Dani, no, no es lo que tú crees.
-Fuiste tú, siempre fuiste tú. - dije esta vez llorando del enojo - por tu culpa tuve noches terribles, cuando solo estaba soñando con el ratero de mi hermano.
-Dani no me llames así.
-No me digas Dani!!, para ti soy Daniela. Lo que no entiendo es, porque me matabas en mis sueños, más bien, ¿porque querías asesinarme en ellos?
-Dani... Daniela, yo nunca te mataría eres mi hermanita, y te amo...

Se escuchó un ruido, eran las sirenas de una patrulla. Mi hermano me dijo "- Nunca olvides que te amo-" y después se fue corriendo.

Estaba destrozada.
¿Cómo pudo hacer su voz como de anciano?
Un policía salió de la patrulla y me dijo:

-Todo estará bien señorita... ¿no la hirieron o sí?
-No - dije sollozando, después traté de tranquilizarme, seque mis lágrimas y respiré hondo
-Venga conmigo. Tengo que llevarla a la delegación, necesitamos que nos cuente que fue lo que vio.

Me subí a la patrulla y recordé momentos lindos con mi hermano...

-Ven aquí pequeña traviesa - mi hermano decía entre risas
-Atrápame si puedes tortuga - le saque la lengua en forma de burla y seguí corriendo.

Mientas corría yo no paraba de reír y me atrapó.
Me agitó en el aire y después vinieron cosquillas.

-Eres lo mejor que tengo en la vida mi pequeña princesa. Nunca dejaré que nadie te lastime. - besó mi mejilla...

Pude sentir que una sonrisa se formó en mis labios, y al mismo tiempo, resbalaba una lágrima de felicidad.
Llegamos a la delegación y declaró lo único que sabía.

-¿Esta segura que no vio nada más que aventaron al chico y que le sostuvieron fuertemente el brazo porque la vieron ahí?
-Así es señor... Fue todo

Pasaron dos horas y me dejaron salir. Por suerte ya no estaba lloviendo.

No era tan tarde, solo eran las 4:00 PM, no había comido y moría de hambre...
No tenía nada, no quería regresar a casa.
No me sentía capaz de volver a ver la cara de mi hermano. Sé que él nunca me haría daño, pero... Por alguna extraña razón... Tenía miedo.
Caminé y caminé. No sabía qué hora era, estaba muy confundida. Las nubes empezaban a tapar el sol. Fui a un parque y me recargue bajo un árbol, comenzaba a tener demasiado frío. Cerré los ojos y traté de dormir.

-¿Dani? - escuché una voz masculina. Me sonó muy familiar, ya la había escuchado antes... Pero no recuerdo de dónde.

Abrí los ojos y me sentí tan aliviada de ver a mi viejo amigo de la infancia ... Su nombre era Jaro.

Irreal (#wattys2016)Stories to obsess over. Discover now