Amor en el infierno

13 3 0
                                        

-"Esto es un infierno, 6 meses caminando, y sigo sin ver ni un solo ser humano". Desde que esa maldita bomba mató a mi familia y amigos he estado andando solo, buscando alguna forma de vida humana.

De repente oí un disparo viniendo hacia mi, lo esquivé mientras pensaba, debe de ser otro de esos sanguinarios. Alcé la mirada e intenté localizas desde donde habían disparado, preparé el cuchillo, la pistola y empecé a buscar.

Lo primero que vi fue su hermoso pelo azul, después observé como una bala salió de su fusil, todo se volvió borroso y antes de desmayarme me fijé en que tenía un agujero de bala en mi abdomen.

Al despertar me encontraba en lo que parecía ser un refugio, la chica que vi en el desierto se acercó a mí,y mientras esbozaba una sonrisa me dijo: siento haberte disparado, creí que eras uno de ellos, yo también sonreí. Me percaté de que llevaba un cuenco de sopa, me miró y me lo dio

-"come, es para ti", me dijo. Nada mas tomar la primera cucharada me fijé en que no llevaba camiseta y le dije ¡Pero que me hiciste mientras estaba inconsciente!

-Tan solo curé tu herida, ¡Idiota! Con el momento tan bonito que estábamos teniendo, lo has estropeado- me respondió con una carcajada.

-"Perdón, perdón, no lo volveré a hacer", dije riéndome.

-Bueno debemos salir ya, si no, los sanguinarios nos podrían rodear.

-¿Esos monstruos creados por la radiación?, son estúpidos, no creo que sepan donde estamos, le respondí.

Se oyeron fuertes golpes en la puerta.

-Pues parece que tus estúpidos saben donde estamos.

-¡Mierda!. La puerta se rompió.

-¡Corre!- Me dijo.

Nos dirigimos hacia la puerta de atrás a toda velocidad, como estábamos en un refugio bajo tierra había algunos derrumbamientos, al no poder pasar tuvimos que tomar un camino alternativo,

-"nos están pisando los talones" dije.

Al final salimos, pero nos seguían de cerca.

-"Esas criaturas pueden desgarrarte de un solo golpe" pensé.

Seguimos corriendo hasta que los conseguimos perder, llegamos a un río y nos paramos un momento a beber agua y descansar, miré hacia el cauce y me fijé en que había una barca, por precaución decidimos seguir la corriente buscando civilización y comida para poder sobrevivir; de pronto, vi como unas criaturas se acercaban

-"¡Vamos, entra a la barca!"dije, saltamos dentro y nos fuimos.

Mientras navegábamos por el río, decidimos que yo remaba y ella disparaba, y de esa forma podríamos huir de ellos victoriosos. Llegamos a mar abierto, ya no había de que preocuparse, habíamos escapado. A lo lejos divisé una isla, nos alegramos muchísimo, creyendo que al fin podríamos escapar de aquella pesadilla, nos miramos y sonreímos. Ella acercó sus dulces labios hacia mi y nos besamos, al llegar a la orilla, vimos un pueblo, nos acercamos cautelosamente y encontramos más seres humanos, corrimos hacia ellos y les pedimos quedarnos a vivir ahí, nos respondieron encantados, que hacía mucho que no veían más seres humanos, y que podíamos quedarnos a cambio de ayudar en la aldea y con la recolecta de frutas. Nosotros aceptamos con una sonrisa en la cara.

Desde ese instante supe que iba a empezar una nueva vida, con nuevos amigos y una persona en mi corazón.

Empezamos construyendo más casas, para que pudiésemos vivir juntos. En ese momento recordé las palabras de mi madre "el amor verdadero siempre empieza con una disputa o una pelea", "o un balazo en el abdomen" pensé mientras reía.

-Espero poder vivir aquí para siempre, dije.

-O hasta que los sanguinarios aprendan a nadar, me respondió ella. Yo me reí.

-ahora que lo pienso, no sé tu nombre.

-Me llamo Ariadna, pero puedes llamarme Ari.

Yo no recuerdo mi nombre, pero todos me llamaban Chanchi, respondí con alegría. Fue ese el momento en el que supe que al fin viviríamos en paz y podríamos tener una vida fantástica.

MicrohistoriasStories to obsess over. Discover now