-Muchas personas piensan que los vicios pueden llevar a la persona más inocente a decaer y desatar sus peores pensamientos. Y puede que sea verdad. Y esta historia podría probar la veracidad de lo que dicen sobre los vicios. Era un día normal en el Colegio de Notsite City. En la oficina del director, estaba el ya mencionado director, hablando con un chico quien tenía su uniforme mal puesto y desordenado. El chico tenía un cabello cubriendole uno de sus ojerosos ojos. Su ojos podrían decirte todo...podías ver toda esa represión y odio hacia algo. La pregunta es, ¿a que?-
Joven Cristian, su promedio escolar está por los suelos. No ha asistido a ninguna de sus clases y su comportamiento es pesimo. Con esta actitud escolar no podrá pasar -Decía el director hacia el joven chico, que podemos suponer que se llamaba Cristian. El joven con una voz profunda le dice-
Como si me importara tanto. No pienso seguir asistiendo a este colegio, de todos modos. Y de cualquier forma, cualquier decisión que tomen por mi no me interesa en lo más mínimo -miraba a la ventana mientras hablaba- Después de todo, les ahorraría tiempo al deshacerse de un alumno como yo -Se levantó y se iba a dirigir a la puerta con la intención de salirse, pero la voz del director lo interrumpió-
Joven Cristian, se que no le interesa, pero por lo que más quiera, escucheme -suspiró, exhausto- Solo quiero que haga un mínimo esfuerzo por aprobar este último parcial que le queda. Si usted pasa este parcial, lo aprobaremos de curso -Cristian le contestó-
¿Y eso en que me favorece? Si nisiquiera tengo pensado en volver a estar en esta escuela -Se recogió su cabello largo, para acto seguido, sacar un cigarrillo de una cajetilla que guardaba en su bolsillo y encenderlo con su encendedor, que también guardaba en su bolsillo-
Disculpe, jovencito, pero esta prohibido fumar -Cristian solo soltó una carcajada y contestó-
Muchos jóvenes lo hacen también. Pero usted cree que su escuela es suficientemente disciplinada como para impedir que los alumnos fumen, beban, follen o trafiquen en la escuela -todo lo dijo, tanto irónica como seriamente- eso es lo que lo ciega -aspira el cigarrillo y expulsa el humo- ¿o acaso me dirá que no es cierto? -El director sabía que decía la verdad, a lo que solo pudo responderle-
Solo dígame si hará un mínimo esfuerzo por aprobar. Después de eso, lo dejaremos de molestar. Esa es mi oferta -Lo dijo muy frustrado, siendo la mejor oferta que le podía dar a Cristian-
Sabía que lo sería -Suspiró, pero al final respondió lo siguiente- como sea, si usted quiere hacerlo, créame que no tendré un mínimo interés. No importa la estrategia que use...no le prometo nada -tomó su chaqueta y salió de la oficina del director-
-El director conocía perfectamente la conducta desinterasada de Cristian. Pero quizo jugar una ultima carta. Si un director "estricto" no podía cambiar su conducta, un angelito podría hacerlo. Minutos después, una chica con cabello negro, que poseía un cuerpo y rostro atractivo, pero que vestía formalmente, entró a la oficina del director-
Disculpe, ¿me llamó, director? -Entraba lenta y tímidamente a la oficina-
Si, señorita Laura. La necesito para que cumpla una labor importante. Tome asiento -Decía el director sentado en su silla, la chica, que podemos deducir que se llamaba Laura, se sentó en la silla en frente del escritorio del director- Primero, ¿usted sabe quien es este alumno? -Le mostró una foto de Cristian, Laura tomó la foto y le echó un vistazo-
Creo que lo he visto en mi curso. Muy pocas veces, pero creo que si -fijó su mirada al director nuevamente-
Lo supuse. Su nombre es Cristian Lemark. Y como parece, es uno de nuestros peores alumnos. De hecho, dudamos en llamarlo alumno, puesto a que muy nula vez asiste. Y cuando lo hace, se escapa de las clases -Laura se miraba algo impresionada. No fue raro para el director. Laura no era una alumna tan dura como para no ser impresionada fácilmente- El tiene muy pocas posibilidades de aprobar el semestre. Así que, pensamos en que tal vez, una de nuestras alumnas más aplicadas, pueda ayudarlo a aprobar.
¿Se refiere a mi? -Se acomodó sus lentes- pero no estoy estudiando o aplicando para ser tutora...yo estoy estudiando ingeniería. No creo poder ayudarlo -Lo decía muy dudosa. El director empezó a dudar sobre que tan bien pueda resultar su idea-
Solo necesitamos que le ayude a estudiar para los exámenes que vienen en 2 semanas. Que repasen apuntes, temas, lo que sea, pero que lo ayuden a aprobar la materia. Tu eres una alumna muy capaz, Laura Sattler. Cuento contigo para que lo puedas hacer -ella solo suspiró, y aún con duda, aceptó-
De acuerdo, aunque no prometo lograrlo...
-Minutos después, el director le dio una hoja con la dirección de la casa de Cristian. Y también, le advirtió sobre la conducta del chico, por lo que ella tendría que tener mucha precaución en sus acciones. Después de un atareado día, Laura se dirigió patinando hacia su casa. Ella vivía en un hogar muy acogedor y agradable. Tenía todas las necesidades de un hogar común, y no tenia problemas financieros. Vivía con su madre, Alice, y su padre, Mark. Ambos tenían un comportamiento estricto, pero aún así, eran generosos y amables con su hija. En la hora de la cena, Laura les platico el asunto de tener que ser tutora de Cristian. A pesar de que los padres tenían severas dudas, no negaron que su hija sea tutora. Con la única condición que no descuide sus estudios. La joven se fue a dormir tranquila esa noche. Al día siguiente, por condición del director, no asistiría a clases, para así poder ir a la casa de Cristian-
Veamos...Avenida Axedome #2375 -miró el número en una casa no tan grande ni tan pequeña. Ella sentía una leve sensación de violencia en el área. Empezó a asustarse un poco, pero tuvo el valor para dirigerse a la puerta de la casa y tocar la puerta- ¡Buenas tardes!... -Ella trataba de relajar su respiración, que era rápida y tensa. Momentos después...la puerta se abrió-
-Continuará-
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Corrupted Love
RomanceEn nuestra vida, el cigarro, el alcohol y otro tipo de vicios se ha convertido en algo bastante común. No es de sorpresa para nadie encontrarse a jóvenes fumadores y alcohólicos en las calles. En esta ocasión, narraremos la historia de como los vici...
