"Dia 1"

42 5 3
                                        

Estoy sentado en una silla atado de mis manos y pies. No puedo ver nada, todo es muy oscuro y sombrío, es una habitación chica. Tal ves es una habitación de esos lugares donde interrogan a las personas. Pero esto es diferente. Ah mi lado, a unos pocos metros de distancias puedo ver una mesa quirúrgica. Hay bisturíes, pinzas y todo lo necesario para practicarle una operación a alguien. O a mi. De repente una luz cegadora se enciende en lo alto de la habitación a unos 5 metros de altura. Esto definitivamente es una sala de hospital. No puedo ver nada, esa luz consiguió aturdirme demasiado. No puedo tolerar la luz, parece como si tuviera resaca o algo parecido. Siento que alguien se esta acercando, escucho pasos, pasos muy pesados acompañado de voces, no entiendo lo que dicen, pero se que se están refiriendo a mi, por alguna extraña razón tengo la sensación de ello. Y no me equivoco. Cuando por fin mis ojos consiguen acostumbrarse a la luz, puedo observar que estoy en una sala médica, como sospechaba. El espacio no es muy grande. Tal vez unos 10 metros por 10 metros, las paredes parecen muy deterioradas, se puede ver de donde estoy lo desgastado y roto que esta el azulejo. La lampara no produce demasiada luz, lo suficiente para alumbrarme en un pequeño circulo. Aun escucho los pasos, cada vez mas cerca. Se puede escuchar como caminan por esos corredores estrechos donde una o más luces no funcionan del todo bien. Estoy empapado en mi sudor, aunque no pueda ver mis manos, siento como tiemblan. Puedo escuchar mi corazón que late a una gran velocidad. Enfrente de mi hay una puerta, una puerta grande y de metal, con una ventanilla, no muy limpia pero se puede ver a través de ella. Dos siluetas. No, no pueden ser dos siluetas deben de ser mas. Ellos deben de ser los que provocaban esos pasos, esas voces. Se dirijan hacia mi, debí de suponerlo antes. Una de las siluetas empieza a maniobrar con la puerta y de repente se escucha un sonoro "Click". Mi corazón explota! Empiezan a entrar médicos y enfermeras, deben de ser por lo menos unos 10. Uno de ellos se acerca a mi, puedo sentir su respiración en mi cara, fría y agitada. Debe de medir por lo menos 1.80, lleva una bata típica de los médicos, guantes color verde pálido y un cubre bocas. Es el único que va vestido de esa manera, los demás parecen ser enfermeros, ya que llevan uniformes color verde limón. No puedo ver la mayoría de su cara, solo sus bocas, lo demás esta muy borroso. Entonces el médico comienza a hablar, yo intenta agudizar el oído. Pero nada. Entonces, el se estira hacia la mesa quirúrgica que esta a un lado mío, y de nuevo empieza a hablar. Esta vez si entiendo lo que dice.
- Al parecer aun está inconsciente, podremos llevar acabo la operación sin ningún problema-Dice a todo su grupo  de enfermeros- Preparen el equipo.
No lo podía creer. Trate de moverme, decir algo, gritar. Pero no conseguía nada, mis brazos y piernas no respondían. Mi corazón empezó a latir demasiado rápido, al tal grado de que empezó a doler. Entonces fue cuando el medico me miro y me mostró una gran sonrisa acercándose a mi oído.
- Es hora de despertar Jason- Dice de una manera tan fría que se me hiela la sangre. Alejándose de mi y aun viéndome, desaparece su sonrisa y se transforma en una mueca de disgusto, casi parece enojado y empieza a grita - Despirta! Jason Despierta maldita sea!
Entonces desperté. Era otro de esos malditos sueños que tengo frecuentemente. Desperté sudando a montones y para colmo estaba en el salón de clases. Tenía toda las miradas clavadas en mi, como si fuera alguna clase de fenómeno. El profesor me estaba viendo, con desprecio. Al profesor Tom, el maestro de física avanzada, nunca le agrade, siempre ah dicho que soy un holgazán de primera, aunque yo se que se preocupa por mi. Eso se debe a que siempre duermo en su clase. Realmente no es mi intención hacerlo, menos con la amenaza de esos sueños terribles. Pero sus clases son realmente aburridas. Es uno de esos profesores gordo, sin la mayoría del cabello y con una actitud pésima, en el es muy común que vista de una elegante traje color negro y sus zapatos, siempre boleados. Sin dejar de mirarme comenzó a caminar con los brazos cruzados y negando con la cabeza. Ya estaba preparado para escuchar el sermón que acostumbra dar en este tipo de situaciones. Hablando de el futuro y como me dedicaría a vender artículos de limpieza en las calles si seguía así. Siempre hacia reír al grupo utilizándome como su burla. Le encantaba. Podía ver desde mi asiento como le brillaban los ojos, y su enorme sonrisa. A mi no me molestaba. Entonces, cuando estuvo a unos pocos metros de distancia mío, empezó a hablar.
-Señor Collins- Hace una breve pausa y luego prosigue- Es la veinteava vez que se duerme en mi clase. No puedo seguir tolerando este tipo de comportamiento durante mi clase. Créame que lo hago por su bien. Si sigue haciendo esto reprobara el examen y no tendrá puntos suficientes para ingresar a la universidad- Pone las manos en la cintura y agacha la cabeza mientras libera un gran suspiro- Vaya con el psicólogo escolar en este momento- Se dirige hacia la puerta y la abre posándose a un lado de ella mirándome- Rápido! No tengo todo su tiempo!- Dice mirándome con severidad. Guardo mis útiles en la mochila casi como si dependiera mi vida de ello, me levanto rápidamente y en la carrera por llegar a la puerta tropiezo con la mochila de uno de mis compañeros, creo que se llama Derek. Es un estupido. Lo único que alcanzó a escuchar que me dice es ¡Cuidado fenómeno! Vaya que original. Honestamente que puedo esperar de un idiota que lo único que puede hacer bien es lanzar un balón. Cuando llego a la puerta miro a los ojos a el profesor Tom, pero este esta mirando al suelo y me dice que me retire. Yo le hago caso, salgo del aula y cierra la puerta a mis espaldas. El clima es maravilloso. No hay ningún rastro del sol, solo lluvia, lluvia tranquila.El viento sopla muy fuerte, puedo escuchar el movimiento de los árboles junto con las hojas tiradas en el suelo. El aire tiene un olor agradable, tiene ese olor cuando la tierra esta mojada, ese olor me tranquiliza. Todo este clima me parece tranquiliza. Gracias a ello la idea de ir con el psicólogo no me resulta tan fatal, después de todo ¿Que es lo peor que puede pasar? Bajo los escalones tranquilamente, disfrutando de este hermoso clima, noto que los carteles para el baile de bienvenida ya están pegados por toda la escuela. No entiendo cual es el chiste de estos bailes ¿conocer gente? De todas maneras los alumnos vendrá con gente que ya conoce, para hablar con gente que ya conoces y ignorar al resto. Perdida de dinero y tiempo. Cuando termino de bajar las escaleras del edificio B, doblo a la derecha y sigo derecho hasta toparme con la cafetería donde hay algunos alumnos trabajando en proyectos y tareas mientras beben café o uno que otro bocadillo. Doblo nuevamente a la derecha y ahí está. La oficina del psicólogo Simons. Es el tipo de persona que realmente escucha y te ayuda... Bueno trata de ayudarte. Te dice que el sabe como te sientes, que ah pasado por lo mismo, etc, etc, etc. Es un tipo muy agradable de cierto modo y el hecho de ir allí no me molesto, me molesta que me diga cosas que ya se, solo me hace perder mi tiempo. Su oficina no es muy grande, lo sé porque eh estado un millar de veces ahí. En ella solo ahí una silla, un escritorio y un sofá. Y alguno que otro "Diploma"de psicología. Me cuesta mucho creer que este tipo realmente sea un psicólogo, ya que como dije antes. Eh estado aquí muchísimas veces y mis sueños no desaparecen, ni mis visiones... Noto que esta atendiendo a algún estudiante por lo que tomo asiento en una silla y repaso todo lo que diré. Entrare le diré que de nuevo me eh quedado dormido en la clase del profesor Tom y expresare mis dudas sobre que ese maestro no está calificado para dar Física Avanzada, el solo tomara notas en su pequeña libreta y hará un movimiento afirmativo con la cabeza, después le diré que mis sueños siguen pasando cada ves con mayor frecuencia. Realmente no tengo mucho que decirle, tengo los mismo problemas que tenía la primera ves. No me puede ayudar. Nadie puede. Mis pensamiento son interrumpidos por el sonido de la cerradura abriendo y con ella una muchacha llorando a montones. Simon detrás de ella apoyando una de sus manos en la espalda y la otra en su brazo le dice que no se preocupe, que todo estará bien y que la volverá a ver luego. La muchacha asiente, se limpia las lagrimas y se va en dirección hacía la cafetería. Simon se queda viéndola un buen momento hasta que desaparece al doblar en una esquina, y entonces voltea a verme. Puedo ver su expresión de decepción y tristeza. Suspira y me pide que pase. Estando dentro el olor a libros viejos es muy molesto. Toda la tranquilidad que me dio el antiguo aroma a tierra mojada desaparece al cruzar esa puerta. Ahora me siento mas frustrado. El me pide que me ponga cómodo, yo lo hago y me recuesto en el sofá, posando la cabeza en dirección a su escritorio como acostumbro. Y el mueve su silla y la pone a unos pocos metros de mi. Entonces se aclara la garganta y empieza a hablar.
-¿Por qué estás aquí? Te han dado ganas de venir o de nuevo te ha mandado alguno otro maestro- El ya sabia la respuesta, solo quería escucharme a mi decirlo, siempre preguntado lo obvio en lugar de ir al grano y ahorrarnos todos este tiempo.
-¿Realmente usted cree que yo vendré solo por mi cuenta?- En cuanto lo digo el suelta una pequeña risa y me deja proseguir- Estoy aquí porque de nuevo me eh quedado dormido en la clase del profesor Tom-  Esto es muy fastidioso.
- Y ¿que vamos a hacer con esto Jason? ¿Estas durmiendo bien? ¿Hay algo que te este molestando? Quizá problemas con alguna chica- Cuando dice esto me guiña el ojo a lo que yo suelto una risa entre dientes- Puedes contármelo, recuerda no se lo diré a nadie.
- No, definitivamente no es por una chica. Tal vez sea el hecho de que no pueda dormir, las pesadillas siguen apareciendo cada noche sin falta, empiezo a creer que tendré que vivir con esto toda mi vida. - El solo se limita a asentir y hacer anotaciones en su libreta.
- Bueno. Me puede contar que haz estado soñando últimamente- Se acomoda en su silla y le da un trago a su vaso de agua.
- Lo mismo que la ultima semana. Estoy en una sala quirúrgica amarrado de pies y manos y en eso entra un grupo de doctores a practicarme una operación sin ningún tipo de anestesia y totalmente consciente.- El hecho de contar eso ultimo hace que se me congele la sangre y se me acelere el corazón.
- ¿Crees que tu sueño tenga que ver con algún trauma de la infancia, que haya dado lugar en algún hospital?- Dice mientras me directamente a los ojos.
- No. La verdad no lo creo, de niño no asistía mucho a los hospitales, solo en algunas ocaciones, pero ningún trauma que yo recuerde.
- Muy bien. Eso nos da la esperanza de que la solución no será tan difícil.-Dice con una gran sonrisa. Ni el se la cree. Llevamos demasiado tiempo trabajando en esto, como dije, esto al parecer no tiene solución.- Bueno. Ya es hora de que te vayas. Tengo una cita en 10 minutos y tengo que acomodar un papeleo. Hablare con el profesor Tom y tus quejas sobre su incompetencia en el puesto.-Me sonríe de una marea burlona y estira la mano para que se la estreche y yo lo hago- Espero y puedas dormir bien hoy Jason. De verdad. Cuídate y vete con mucho cuidado ah estas horas de la noche no se sabe que pueda pasar.
Salgo de su oficina y miro el reloj. Son justo las 9:10 Pm. No eh estado tanto tiempo con el ya que el profesor tuvo la fantástica idea de sacarme faltando 8 minutos para que nos podamos retirar a nuestras casas. Que molestia. Me dirijo a la salida más cerca del instituto, la escuela esta casi vacía, ah dejado de llover y el cielo se ah despejado. Lo único que no ah desaparecido aun es ese delicioso aroma. Al momento de salir me dirijo a la parada del autobús que esta a dos cuadras de distancia, saco de mi mochila mis audífonos junto con mi MP3 y pongo el álbum de la banda "The Killers". Estoy a una cuadra de la parada de autobús cuando lo veo enfrente de mi, el último autobús que va en dirección a mi casa. El autobús de las 9:15. Corro para alcanzarlo pero resbalo con uno de los charcos que ha dejado la lluvia y golpeo fuertemente mi cabeza contra la esquina de la banqueta. El dolor es terrible. Llevo mis manos a la parte superior de la cabeza y aun en el suelo empiezo a calmar el dolor dando masajes, intento pararme pero ya es muy tarde. El autobús ah partido. Maldigo entre dientes mientras me pongo de pie sobando mi cabeza y sentándome en un banco cercano ah la banqueta. Ya que el dolor disminuyó, me levanto lentamente y pongo marcha hacia mi casa. De nuevo vuelvo a ponerme los audífonos pero estos no emiten ningún sonido. El reproductor se mojo con el golpe- Maldita sea!- El camino a mi casa no es muy largo, aproximadamente 20 minutos a paso normal. Creo que no esta tan mal. Doblo en una esquina y sigo el recorrido que hace el camión. Durante el trayecto voy pateando una piedra, silbando una canción. Las calles ah estas horas de la noche son muy tranquilas. Las familias ya están en sus casas, cenando y mirando algún RealityShow que se acostumbran ver en familia o platicando de que bien fue su día y de la lluvia imprevista de mediodía. Falta como unos 10 minutos para llegar a m casa cuando siento una extraña sensación. Alguien me esta siguiendo. Volteo hacia atrás y un señor de pantalón negro con una chamarra negra con gorro viene en dirección así mi. Regreso la vista y aceleró la marcha. Un segundo hombre sale de la esquina de la izquierda, con el mismo vestuario, en dirección así mi. Esto no puede ser una coincidencia, mi corazón se empieza a acelerar y empiezo a trotar, los dos señores empiezan a hacer lo mismo por lo cual empiezo a corre. Giro a la derecha y un tercer hombre, pero este tiene algo en sus manos. Una navaja. Giro y corro en la única dirección posible, trato de pedir ayuda pero es inútil, nadie me escucha. No se a donde me dirijo giro una vez a la izquierda otra a la derecha, tratando de acertar la ruta para llegar a mi, volteo atrás y siguen corriendo a unos pocos metros de mi. Empiezan a gritar que me detenga, ah este punto estoy muy asustado no se que hacer ya que cuando llegue a mi casa tendré que sacar las llaves y abrir las dos puertas que hay. No hay tiempo. Empiezo a gritarles que no tengo nada que les pueda servir, ellos no hacen caso. Me quito mi mochila y se las aviento. Estos lo único que hacen es esquivarla. No quieren dinero. Me quieren a mi. Sigo corriendo, mis piernas me duelen, siento que en algún momento me desplomaré en el piso y ellos me atraparan, y de ahí quien sabe que pase. No me puedo arriesgar. Por fin. Mi casa esta a una cuadra. No se como hice para llegar hasta aquí, pero ahí está mi casa. Entonces empiezo a caer en la cuenta de que mis llaves estaban en la mochila- ¡Demonios!- Falta muy poco para llegar necesito pensar en algo, no hay nadie en casa y no hay otra forma de entrar que no sea por la puerta principal. Mi casa no es una opción. Me dirijo a la casa de mi vecino y trato de abrir la puerta esta no cede, en la siguiente tampoco ni en la siguiente. No hay nadie en sus putas casas. Ellos ya me van a alcanzar, no falta mucho, así de que me pongo a correr de nuevo. Giro en un callejón, pero este esta bloqueado por un cerca. No hay de otra. Tendré que saltarlo. Subo mi pie a un depósito de basura y me impulso lo mas que pueda tomándome de lo más alto del cancel, los agresores intentan jalarme del pie pero yo logro sacarme, al hacer esto pierdo el control y caigo del otro lado, aterrizó de hombro pegándome levemente en la cabeza pero no siento doloro. Es por la adrenalina. Me levanto y giro en la única dirección posible. No puedo seguir corriendo, en cualquier momento mis piernas no darán para mas y me atraparan. Tengo que ocultarme. Puedo escuchar tratan de brincar  la cerca no los tomara muchos tiempo en llegar a mi. Veo un depósito de basura abierto, corro hacia él y de un brinco me introduzco en el y cierro la perra rápido pero sin que cause ruido. Aprieto los labios y trato de controlar mi respiración para que no me escuchen. Los puedo escuchar están hablando
- Tu ve por la derecha y tu ve por la izquierda- Se podía escuchar lo frustrado que estaba- Lo necesitamos vivo! No nos servirá de nada muerto! Atrápenlo o de lo contrario...- No alcanzo a terminar la frase cuando los demás ya se habían puesto en marcha, y el se iba junto con uno de sus compañeros. Sentía mi corazón en mis oídos, estaba temblando, estaba terrorizado. ¿Que quería de mi esos tipo? Ah que se refería con que me necesitaba vivo... Esto no tiene sentido. No puedo arriesgarme a salir, y que ellos haya regresado. Tendré que pasar la noche aquí. En una pila de basura. Por suerte solo son un montón de papeles y no esta incomodo. Me recuesto y cierro los ojos tratando de calmarme, tratando de asimilar lo que esta pasando. Puedo sentir como desaparece todo a mi alrededor y entonces empiezo a soñar. Empieza todo de nuevo. Solo espero poder despertarme en este mismo sitio par la mañana. Eso espero.

You've reached the end of published parts.

⏰ Last updated: Apr 06, 2016 ⏰

Add this story to your Library to get notified about new parts!

AloneWhere stories live. Discover now