Ese pensamiento desiquilibrado
que ya no puede ser mas inequívoco
que el momento que desencadena
más dolores que alegrías.
Y en ese momento reconozco,
el reconocimiento de un reconocido loco cuerdo,
y por más que lo intento
sigue sin tener coherencia.
Buscando ese sentido me pierdo,
entre la sin razón de una razón
que ya no tiene coraza ni pensamiento,
buscando ese sentido en el que se ha convertido
esta trama tergiversada,
cual remolino te atrapa
y nunca tiene un comienzo finalizado.
Así como maquina me siento,
sin poder reaccionar ni pensar y,
encerrado en esta coraza metálica,
seguirá retumbando el sonido sin poder ser escuchado.
Y finalmente guiado por malas decisiones y,
un mar de excusas y contradicciones accidentadas,
será mejor recorrer el camino andando y solo,
y no compartir estos errores que aún persiguen
y me confunden con incoherente coherencia.
