Emma se levantó como cualquier otra mañana. El sol alumbraba el iris de sus ojos, y terminó por caerse de la cama. El instituto empezaba y vería a sus mejores amigas; Linda, Samantha y Rebecca. Eran mejores amigas desde niñas, y deseaba con todo corazón que nada ni nadie las separase.
* * *
Entré por la puerta marrón que daba la bienvenida a cientos de jóvenes bronceados por el calor del verano. Distinguí a Linda de entre la multitud y conseguí sacar la voz suficiente para gritar su nombre.
-¡Emma! -Chilló, asustada.
-¿¡Sí!?
-¡Nos han separado! Ahora vamos Rebecca y yo juntas en una clase, Sam en otra y tú en otra distinta. -Adivirtió.
-¿Están locos? ¿como se atreven? -Fue lo único que pude replicar.
Era terrible. Intenté encontrar con la vista a Rebecca y Samantha para darles la noticia. Las encontré rápidamente y corrí hacia ellas, alarmada.
-¡Bebés! -Les di dos besos a las mejillas. -Tengo que decir algo.
Una sequedad extraña pudo notarse en sus rostros cuando pronuncié las palabras que había pronunciado Linda anteriormente.
-¡No puede ser! ¡Es terrible! -Gritaron asustadas.
-¡Lo sé! -Remató Linda.
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Reputaciones de plástico ©
RandomEmma era y será una de las más populares del instituto. Su reputación cambia cuando entrelaza amistad con Álex, Nicole, Christian y Samuele. Cuatro jóvenes atrevidos, pero con una reputación muchísimo más baja que la de Emma. Emma, Linda, Samantha...
