Tenia tanto miedo,era ese miedo que te paraliza, que no te deja respirar bien.Necesitaba detenerme y reunir el coraje que yo juraba que tenia, observe mi reflejo en la ventana de un café, me veía bien, me arregle lo suficiente como para llamar la atención de alguien ¡quien fuera!.No podía creer que hasta en mis pensamientos sonaba tan desesperada.
No podía seguir posponiendo la llegada,así que camine rápido, ya que si lo hacia lento, tendría tiempo para pensar, y en este momento pensar es malo, muy malo.
Las puertas estaban hay invitándome a seguir, a sentirme cómoda,no, no, no.
Finalmente entre.
Y me sentí vulnerable, ¿hay algo peor?.
No lo creo.
Me rompí.
Y me fui.
