Estoy corriendo en algún bosque oscuro, únicamente iluminado por la luz de la luna, de tantas raíces y arbustos tropiezo cayendo en un charco, ¡ya no puedo más! ¡Mis fuerzas se han agotado! Los intentos de levantarme son en vano... ¡Ni siquiera siento mis piernas! aunque sé que me persigue algo mas no capto verlo; muchos aullidos me aterrorizan acercándose acompañados de una fuerte brisa y de pronto de la nada de mis labios surgen muchas palabras como en forma de rezo y al terminarla salen cinco luces desprendiéndose de la tierra al aire con una forma alargada casi parecidas a una serpiente; una es de color roja, otra verde, luego una celeste, le sigue una amarilla, y de ultimo una blanca, ¡parecen como si tuvieran vida propia! se mueven de un lado a otro rodeándome y de alguna extraña razón me siento seguro, como si los hubiese invocado por protección. Cada uno se apegan a mi cuerpo con un brillo sorprendente con su respectivo color... ¿Qué serán?... Sigo escuchando muchos aullidos corriendo hacia mí y por fin al ver que era lo que me perseguían aun así no sabía reconocer lo que eran porque se veían de manera distorsionada, pero sí puedo decir que son unas bestias de diferentes tamaños con ojos de color rojo, y lo inquietante es que se detuvieron aproximadamente a 10 metros de mí, ¿Por qué se detuvieron? ¿Será lo que tengo en mi cuerpo?... Es allí donde despierto muy agitado volviendo a la realidad y escucho las dulces voces de mis queridísimos padres entrando al cuarto y cantando a una sola voz:
-¡cumpleaaños feeeliz! Te deseamos a ti... y que cuuuumplas muchos aaaños ¡te los deseamos a tiiii...!
-¡sopla las velas y pide un deseo! Dice mi madre.
Doy un soplido fuerte y me dice mi madre con una mirada tentadora:
- ¿Qué pedirás eh... una novia, un carro, pasar el semestre? Comenta mi padre.
- ¡uummm! No, nunca se dicen, sino no se cumple.
Entra un silencio inquietante en la habitación, ninguno de nosotros habla... siento una diferencia a como son en realidad, se están comportando de manera extraña, se miran entre ellos ¿les preocupara algo? Sus miradas ocultan algo ¿habrá sucedido algo? ¡No lo creo! Y digo de forma sarcástica para interrumpir el momento incomodo:
-si no me iré de la casa aun.
Se miran entre ellos y se echa a reír como si el comentario los volviera en sí, quitándoles un peso de encima. Mi padre con aspecto serio y un tono de voz bajo me dice:
- ¡hijo, te amamos!... quiero que sepas que todo lo que hemos hecho y hacemos es por tu bien.
Me quedo sorprendido porque son unas palabras que no son común en decirme, ¿qué me habrá querido decir? sin embargo no pregunto nada más y solo acierto con la cabeza, luego se retiran sin antes decir mi madre con aspecto de si no hubiera pasado nada:
-luego que te duches bajas a la mesa a desayunar, te prepare tu desayuno favorito...
Ya como costumbre mía en ducharme al despertar, me quito la camiseta sudada, alisto mi ropa y estoy listo para ducharme. Ducharme es lo que más me gusta, porque es un momento donde el agua que recorre por mi cuerpo me hace sentir de manera única, como si fuera parte de mí que se ha desprendido y se está uniendo, donde puedo pensar y meditar. Me acuesto sobre la tina y recuerdo el sueño, ¿¡quisiera saber si hay a más persona que le pasa o estoy mal psicológicamente!? Pero siempre el día de mi cumpleaños tengo una pesadilla que a medida cumplo más años el sueño se va alargando más y pareciendo tener forma o queriéndome decir algo; la mayoría de veces lo tomo sin importancia y sin mención alguna...En eso algo interrumpe mi paz, escucho pasos acercándose, pienso que es mi madre, sabe que no me gusta que absolutamente nadie entre cuando estoy dentro y grito:
YOU ARE READING
RAM: DESCENDENCIA
FantasyCuando te das cuenta que en lo que siempre has conocido y creído, se volverán en una pequeñez de lo que en realidad sucede alrededor, este chico tendrá que aprender a adaptarse a su nuevo estilo de vida que no es peculiar entre los demás, manteniend...
