Mucha gente suele quejarse de tener una constante vida llena de ajetreo y de cosas por hacer; cuando lo único que tienes es un cuarto totalmente oscuro que según mis cálculos posee solo 2x2 metros de longitud, un lavabo, una cubeta pestilente, y un colchón (si se le pude dar ese nombre a esas capas de tela y resortes), entonces es cuando realmente llegas a valorar el tener una vida ocupada. El tiempo parece no transcurrir, y no es que posea algo para medirlo; sino que, estando secuestrada, conclusión a la que he llegado, tu vida se resume a llorar por la falta de algo, en mi caso, ya que al parecer no me acuerdo de nada; lloro al extrañar mi libertad, mis recuerdos y sobretodo, mi identidad.
He despertado por lo que he contado tres veces en este lugar, y en ninguna de las veces he llegado a escuchar algo proveniente de otro lado, e incluso no he comido ni bebido desde que tengo memoria, aunque la verdad no sé a cuanto tiempo se resuma esta. Algo que noto, es que hace frió, pero al parecer no hay aire acondicionado, lo que me hace pensar en algunos escenarios en los que me encuentro secuestrada; que esté en una zona fría o que la estación correspondiente sea el invierno.
Tengo mucha hambre, pero tengo aún más sed; me siento un poco débil, y me duele mucho la zona posterior de mi pierna izquierda, puedo moverla, pero si tocó la zona es como si quemara el contacto.
Pienso que tal vez en la vida de la antigua Carly, profesaba o no alguna religión, sin embargo, hoy pido a todas las deidades por mi, y principalmente por saber quien soy.
Hay algo que asecha mis pensamientos, un nombre, el de Alex, sé que es un nombre mixto, pero de algo estoy segura, pertenece a un hombre.
He despertado por cuarta vez, vuelvo mi vista hacia el mismo lavabo que logro distinguir entre las inmensas sombras que cubren la habitación, sin embargo hay algo diferente, es un olor diferente que se impregna además del mal olor proveniente de la cubeta bajo el lavabo, puede que sea mi imaginación pero huele dulce y almizclado, pienso que es comida, mi estómago vació se sobresalta. Me paro y voy en busca del olor misterioso, parezco un sabueso olfateando en busca de la procedencia de ese único dato distintivo desde que recuerdo estar aquí. !He encontrado una puerta!, una pequeña y lisa puerta, que al tocarla me parece es de algún metal, no encuentro alguna cerradura, hago un inmenso afán por abrirla de una manera, de otra, no cede; pero sigo sintiendo ese olor. Golpeo la puerta, nada, solo ese mismo olor intesificandose. Escucho pequeños golpeteos, creo que son pasos.
La puerta se ha abierto.
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Wait For Me
RandomNo sé donde me encuentro, y no sé cómo llegué aquí. Lo único que recuerdo es parte de mi identidad, datos básicos como mi nombre -Carly-, mi edad -22 años-, desconozco a quien solía ser mi familia, el nombre de mi perro (si es que tenía uno), inclus...
