En ella, de manera perpetua, perduraba un estado de "Limbo social". Aquello que es, pero al mismo tiempo no, aquello que se escucha y no es reciproco.
Escuchaba, reía, comentaba cosas mundanas pero jamás fue capaz de lograr debatir sus propias emociones con alguien que no fuera su propia persona. Totalmente asustada por esa situación, cuando finalizo su etapa escolar, en una tarde soleada bajo un cielo chispeante de color naranja, ella se prometido nunca más mentir sobre sus propias situaciones; nunca más sonreír si no lo sentía; nunca más volver a soportar que no le pregunten como estaba o que era de su vida. Pero nada de eso funciono, las promesas se evaporaron como el lamento en aquella tarde de Marzo.
Pasaron algunos años antes de que se pudiera dar cuenta de que nada de lo prometido se podría ver cumplido. No importaba cuanto lo deseara e intentara, sus fuerzas no eran tan resistentes como la preocupación, es por eso y aun mas, que retomo el camino de su adolescencia. Permitir aquellas actitudes con la sonrisa frente a sus ojos o con algún regaño de su propia alma hacia esas personas, que de una u otra forma, provocaban el nacimiento de la intranquilidad en su propia alma, la cual, se encontraba sometida a constantes regaños por el lado moral.
-Deja de ser tan egoísta Alma-se quejaba La Moral.
-Pero...estoy intentando ser lo mejor para estas personas, y aun así, siguen sin valorar ni un segundo de mi propio tiempo dedicado-
-Lamento decírtelo, pero es tu deber-
-¿Por qué?- Alma parecía algo desconcertada ante semejante aseveración de La Moral.
-Porque has dejado que ellas se apoyen en ti. Te convertiste en un placebo social.-
Luego de esa extraña conversación, el profundo vacío de la joven se desenvolvió en ausencias seguidas a su trabajo. En llamadas diarias a algunas personas que le hicieron sentir bien, en la busca constante de compañía poco sincera. Le pago hasta a una prostituta para que le escuchara.
Termino llorando en su regazo, ella no era lesbiana, pero contratar un hombre era mucho más caro.
El problema finaliza en una navidad, calurosa navidad, donde la soledad, el abandono, la apatía y el desamparo se desataron. Las fuerzas se acabaron y nunca pidió ayuda...comenzó a cuestionarse cada una de sus actitudes, de sus acciones llevadas a cabo por un "bien común". Con fulgor una idea recorrió todo su cuerpo cortando el hilo que la unía a este egocéntrico mundo; Todo esto era SU culpa. La Moral y Alma habían cumplido su trabajo. Dar un fin al sufrimiento cíclico e insulso de esta joven de 25 años. Una joven que nunca derramo una lagrima sobre un regazo conocido, más que el de su madre y la prostituta Elizabeth.
Una Joven llena de esperanzas arrebatadas por su propia Moral y sociedad. Se dejó caer en la vorágine de su propio suicidio.
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Incuria moderna
FantasyLas personas vibran. Estos escritos solos eran la vibración de mi propia ignorancia diaria. El desahogo de una niña y espero, la fortaleza de algunos/as.
