-Joder Rebecca, mueve el culo o perderemos el avión.
-Ahora no me eches las culpas a mí, que la que se ha pasado media vida maquillandose has sido tú.
-Cállate, una nunca sabe cuando va a encontrar a su príncipe azul.
Eché a reír y me miró con cara de pocos amigos, pero no teníamos tiempo para pararnos. Llevábamos corriendo alrededor de 30 minutos, estaba agotada.
Marie y yo nos habíamos escapado del internado, y teníamos que salir del país antes de que no nos viesen en nuestras habitaciones.
Llevábamos planeando esta huida casi desde que nos conocimos.
Ambas debíamos de tener unos 12 años cuando nos enviaron allí.
Estábamos en el culo del mundo en un internado religioso, y nuestros padres pasaban de nosotras.
Desde que me enviaron al internado, les habré visto unas 3 veces, y ahora mismo tengo 16 años.
Tanto los padres de Marie como los míos eran los típicos ricachones que odiaban a sus hijos y les enviaban lo más lejos posible.
Marie es una preciosa francesa rubia de ojos verdes, mientras que yo soy inglesa, y solo destaco por mis ojos, ya que casi nadie tiene mi color, es una especie de violeta. No sabría decir la verdad.
-Rebecca, venga, un esfuerzo más. Ya estamos casi.
-Si no fuese porque estoy escapando de ese infierno llamado internado, no correría ni por todo el oro del mundo.
-Mira que eres tonta- me dijo mientras se reía- ¡¡¡¡Solo tenemos que dejar las maletas y hacer el papeleo y seremos libres!!!!
Se la notaba eufórica, bueno yo también lo estoy, habíamos ahorrado todo el dinero que nos enviaban nuestros padres cada mes para compensar el habernos dejado encerradas en ese horrible lugar.
*Por favor, pasajeros del vuelo 2-3456K con destino Toronto, el vuelo despegará en 30 minutos"
Supusimos que ese sería nuestro vuelo, así que teníamos que darnos prisa.
Fuimos a hacer el papeleo y a dejar las maletas.
.......
Ya era la hora de que despegase, odiaba ir en avión, pero si queríamos ser libres, teníamos que hacerlo.
Escuchaba como la azafata nos daba las instrucciones y a la hora de despegar, Marie y yo nos cogimos de la mano fuertemente.
Sólo nos esperaban unas cuantas horas de vuelo y podríamos empezar nuestra nueva vida.
Iríamos destino Polonia>Canadá
Concretamente a Toronto, y ahí cogeriamos un taxi que nos llevaría a Pensilvania, no nos podíamos arriesgar de ir directamente allí con el avión, ya que sería fácil muy arriesgado.
Bueno, este es el primer capitulo de esta historia, ya se que es muy corto, pero me gustaría saber si les ha gustado y quieren que continue con ella, me haría muchísima ilusión que me comentaseis diciento vuestra opinion o dieseis like.
Muchísimas gracias corazones❤❤
