Y aqui empieza la historia de una princesa con una magnifica madre, padre y hermano mayor, una tragedia, dos autos chocados, y pocos sobrevivientes.
Pesadillas una tras otra en estas suelo ver el cadáver de mi mama sin vida, mi papá sin despertar y mi hermano hablando de algo que no puedo escuchar. Así eran las mayorías de mis noches, mejor dicho, todas mis noches. Me vendría bien un cambio, necesito largarme de esta casa, no digo que quiera deshacerme del recuerdo de mi madre, pero si quieres algo déjalo ir ¿no es así? No quiero aferrarme a esto, y que mi familia se hunda conmigo. Digamos que para una chica de mi edad, esperen, solo tengo 16 años. Es difícil superar la muerte de su madre y es así, pero soy fuerte. Y me encanta ser así de fuerte, nadie te va intimidando por la vida.
- Carrie, es hora que te levantes gruñona. - murmuro una voz suave. Franck sacudió levemente mi brazo. - Ya, ya ya perezosa. - repitió la misma acción.
- Ya, Frank, ya desperté. - gruñí, molesto hermano mayor, pensé. Estaba parado con su sonrisa "derrite nenas" como la llama el.
Se retiro de mi alcoba, fantástico, las diez y media no tuve opción de cambiarme, bajar y desayunar con el horrible de mi hermano. Estaba comiendo una manzana sentado en la barra de la cocina, me sonrió y me invito a hacerle compañía.
-¿Sabes?, papa llamo dijo que vendrían por las últimas cajas de mudanza y que no viajara con nosotros. - dijo sin interés dándole un mordisco a su manzana.
- Sorpresa sorpresa. - dije sarcásticamente, no era la primera vez que lo hacia, es decir, siempre viajábamos solos, y seguro que estrenaremos la nueva casa sin el.
-Ya Carr, mírale el lado positivo, podremos hacer una fiesta antes que llegué. - dijo mirando la pantalla de su celular. - Las chicas de allá no están tan mal. - sonrió hipocrítamente.
- Eres un asco Frank, recuerdame porque no te he mandando a la mierda. - dije asqueada,luego pensé.- si ya lo recuerdo... eres mi hermano. - dije en una carcajada y me limite a mirarlo.
- Hey, eso dolió Chica mala. - sonrío sin dejar de mostrar sus lindos hoyuelos. -¿Sabes? Escuche que la tía Penelope estará en la casa nueva unos días, tendremos que lidiar un plan para deshacernos de ella.- dijo riendo y me uní a el.
Pasaron dos horas, llego Taylor a buscarnos para ir al aeropuerto, íbamos en la parte lujosa del avion, tener dinero es bueno a veces para darte los gustos, mire a Teylor, el solo leía el libro que le recomendé, y Franck dormía como nunca. Mis ovarios hicieron que me levate de mi asiento, le pregunte a la azafata de los baños, se disculpo y me dijo apenada que tenia que ir al baño publico de los de atrás del todo. Acepte, camine por alrededor de las pupitres, algo capto mi atención y cuando volví mi mirada al camino me choque con un torso y caí.
- Lo siento muchísimo, no era mi intención, ni siquiera te había visto. - Se disculpo aquella voz del chico castaño con ojos grises. Miraba mi respuesta, yo estaba parada al frente de el sin transmitir ninguna palabra.
- Todo esta bien, solo fue una caída. - dije quitandole importancia, y el me asedio el paso. - Gracias. - agradecí aquel acto.
Todo el viaje estuvo aburrido, no dormí absolutamente nada, no quería despertar a todos con mis pesadillas, la azafata no dejaba de ver a Frank lo que me dio risa por un rato, dos horas mas tardes el capitán del avion informo que íbamos a decender Frank me miro horrorizado por aquellas palabras situadas, en un pestañeo estábamos en camino a la nueva casa Jones, eran unas casas muy lindas. La nuestra era una color marrón con bordes bordo, el césped verde y las flores les daban un toque hogareño, nuestros muebles y nuestras pertenecías estaban en su lugar, sinceramente amaba la nueva casa.
-¿Es bellisima la casa no? - dijo admirando la cocina conmigo. - Parece de ricos. -sonrió y luego callo. - Esperen, somos ricos. - dijo en una carcajada a la cual me uní.
- Iré a ver mi nueva habitación, cualquier cosa me llamas Frank. - dije subiendo las escaleras a toda prisa.
Quede totalmente encantada al verla, una cama matrimonial, blanca con bordes rosa crema, las paredes con un tapizado blanco con formas rosa crema y el balcón... Oh, el balcón me encanto, se veía la parte del costado, no era mucho pero estaba encantada, una enredadera cubra la mitad de la casa, parecía una princesa encerrada en la torre, lastima mi príncipe no existe y jamas va a a existir. Me puse algo mas cómodo y me rescote mirando el techo, fantástico, me aburro en mi casa nueva. Se escucho dos toques de timbre, baje como alma que lleva el diablo para abrir le hice señas a Frank.
- Buenas tardes, soy su nueva vecina, vine en parte de mis padres ya...- dijo antes de mirarme.- Oh, vives sola aquí?, no puedo creerlo, pondría mis manos al fuego jurando que tienes mi edad. - dijo sonriendo.
- Buenas tardes, se ve delicioso. - dije mirando el pai que traía en las manos. - Por cierto, vivo con mi hermano y mi padre pero como vez esta muy ocupado que no vino con nosotros. Soy Carrie Jones un gusto. - Dije sonriendo. Ella se veía sorprendida y amigable, Frank apareció por detrás de mi. - Y el, es mi hermano, Franck. - dije saliendo del medio de la puerta.
-Se parecen demasiado, discuten, soy Ashey Ford vivo en la casa roja de alado. - dijo señalando la casa que estaba a mi derecha, era bellisima como la mía.
- Disculpa a la torpe de mi hermana que no te invito a pasar, ven. - dijo Frank invitándola a pasar. Ella paso con gusto.
Después de devorar ese pai de limón, miramos una película de terror, Ashey aviso que estaba en casa así que después de ver la película subimos a mi habitación. Ella miro con curiosidad mi cosas y se sorprendía mucho con otras cosas. Cuando capto la vista a mi uniforme del instinto se sorprendió.
CZYTASZ
"Mediocres."
Romans¿Podría el amor con el orgullo y dolor? Esa pregunta transcurría en la cabeza de esos dos mediocres que estaban aprendiendo a amar. Pero, lo mas importante... Estaban aprendiendo a ser amados. Ella no creía en el amor, el mucho menos. Ella era extre...
