Reviviendo el dolor.
No soy buena escribiendo rimas,
tampoco soy buena diciendo lo que siento,
pero el día en que dijiste que te ibas,
no pude evitar gritarlo al viento.
Ya no hay nada que perder,
lo que tenía ya se ha ido contigo,
miraré sin ti el amanecer,
que se va conmigo al olvido.
Te amaré e intentaré olvidarte,
tu pensaras que lo he superado,
aunque te busque en cada parte,
aunque cada noche te he llorado.
Hoy me regalaste una sonrisa,
y el corazón me latió a prisa,
jugó con cada pedazo de mi amor,
e hizo revivir el maldito dolor.
-r.g.
