Soy Samanta y tengo 17 años de vida maravillosa, cuento con lo mas importante que una persona pudiese llegar a tener, un gran amor por Dios.
Mi familia y yo conocimos de Dios desde hace bastante tiempo y todo ha ido muy bien, disfruto de una linda casa, buenos amigos, una excelente iglesia, una hermosa familia y a Jesús en mi corazón. ¿qué más puedo pedir? Realmente en mi vida no ha sucedido nada malo, así como tampoco ha ocurrido algo extraordinario, pero que más extraordinario podría ser que estar vivos. Por lo tanto vivo cada día al máximo, disfrutando de cada cosa que Dios me da.
Hoy había quedado de salir con mis padres a cenar, este es un día en familia.
—Sam ¿ya estas lista? —preguntó mi madre desde la sala de estar
—Si...si ya voy —me apresuré tomando mi bolso y dándome una última mirada en el espejo de mi habitación.
Vivo en un apartamento bastante cómodo para mis padres y yo, en una unidad residencial, el edificio no es de tantos pisos, pero realmente me gusta, es un lugar agradable.
—Lista...¿Vamos? —dije parándome al lado de mis padres.
—Vamos —respondieron al unísono.
Eran apróximadamente las siete de la noche y mis padres habían reservado la mesa para las siete y treinta así que nos encaminamos hacia el estacionamiento por nuestro auto y emprendimos la ruta hacia el restaurante. la noche fue buena, cenamos y charlamos un rato. Poco después regresamos a casa.
Estaba en mi habitación estudiando un poco y mis padres estaban charlando en la sala de estar cuando sonó mi móvil.
—Hola —dije alegremente pues sabía quien era.
—Hola hermosa, ¿Cómo estas? —saludó Álex mi gran amigo, a él lo conocí en la iglesia, sin duda es un gran chico, respetuoso y honesto todo un hombre de Dios. Me sorprendió que nuestra amistad haya crecido en poco tiempo.
—Pues bien, aunque algo aburrida —contesté con sinceridad.
—Sabes que, tengo una idea —comentó él con alegría.
—¿y cuál es? —pregunté curiosa
—Tal vez pueda visitarte un rato —dijo — Ah pero tus padres están en casa ¿cierto?, porque sino no podre ir—añadió
—Sí, ellos están conmigo, así que no hay ningún problema —respondí
—Entonces allá estaré —concluyó él.
—Ok, te espero—
Álex siempre ha sido muy especial conmigo, siempre esta cuando lo necesito.
Después de dejar el móvil en mi cama fui a avisarles a mis padres sobre la visita.
—Por fin saliste —dijo mi madre sorprendida.
—Bueno pues es que tengo visita —comenté
—Sí, y ¿quién viene?—preguntó mi padre
—Álex
Mi madre sonrió, mi amigo le cae muy bien pues sabe que es un chico muy respetuoso.
—Oh, qué bien—dijo mi madre alegremente
Mi padre medio sonrió, él es bastante sobre protector.
Poco tiempo después llego Álex el chico de cabello negro lacio y ojos color miel.
Pasamos el rato viendo una película y charlando un poco.
—¿Así que estas lista para mañana?—preguntó sonriendo.
—¿Mañana?—dije tratando de recordar.
—¡Qué mala memoria tienes!—comentó él riéndose
—El paseo—dijo mirándome
—¡Oh claro!
Había quedado en salir de paseo mañana con mis padres y mis dos mejores amigos Álex y Verónica.
—¡Como pude olvidarlo! —dije sorprendida de mi misma.
—Bueno, mañana será un gran día — anunció él —y más te vale divertirte— sentenció
Siempre lo hacía, trataba de sacarme de mi propia burbuja ya que prefería sentarme bajo un árbol a leer antes que socializar, soy bastante tímida, pero él y verónica me ayudaban bastante a superar mi timidez.
Luego de una noche de películas Álex se despidió y se fue a descansar.
Mañana será un día maravilloso.
N/A
Este es el primer capitulo sé que es un poco aburrido pero es necesario para ir enlazando la historia. Espero que les guste. Voten y comenten me gustaría saber que tal les parece la historia.
Muchas bendiciones.
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Flor de Dios
Spiritual(EN EDICIÓN) Samanta Hernández una chica cristiana de 17 años vive una vida realmente feliz, esto claro desde que conoció a Jesús junto con su familia. Pero en unos días todo cambia, Sam empieza a enfermar sin razón alguna. Ahora su vida a dado un g...
